Protestas en Irán escalan por crisis económica y presión externa; Trump amenazó intervenir y captura de Nicolás Maduro por Estados Unidos aumentó temores en Teherán.
Presión de Trump y captura de Maduro complican la respuesta de Teherán ante las protestas
Los esfuerzos de Irán por contener protestas antigubernamentales se complicaron tras la amenaza de Donald Trump de intervenir a favor de los manifestantes. Funcionarios y fuentes conocedoras afirmaron que esa advertencia ganó fuerza con la captura de Nicolás Maduro por Estados Unidos. Un día antes de la operación del 3 de enero, Trump advirtió en redes que, si el liderazgo iraní mataba a manifestantes, Estados Unidos acudiría a rescatarlos. Al menos 17 personas murieron.
Fuentes señalaron que las autoridades de Teherán disponen de menos opciones por las amenazas de Trump y por una crisis económica de larga data. Esa crisis se profundizó después de ataques de Israel, junto con Estados Unidos, contra la República Islámica en junio, durante una guerra de doce días que afectó varios sitios nucleares de Irán. La combinación de presión externa y fragilidad interna acotó los márgenes de maniobra del liderazgo.
“Estas dos presiones redujeron las opciones de Teherán. Los líderes afrontan, por un lado, la ira pública en las calles y, por otro, el aumento de exigencias y amenazas desde Washington, con pocas alternativas viables y riesgos elevados en cada ruta”, dijo un funcionario iraní a Reuters. Otros dos funcionarios y un exfuncionario con contacto con decisores en Irán coincidieron con esa valoración y pidieron anonimato por la sensibilidad del momento.
Un segundo funcionario afirmó que, después de la acción de Estados Unidos en Venezuela, algunas autoridades temieron que Irán se convirtiera en la próxima víctima de una política exterior agresiva de Trump. La percepción de vulnerabilidad aumentó dentro del sistema, según estas fuentes, y limitó opciones consideradas previamente utilizables para contener la agitación sin agravar la confrontación con Washington. La economía iraní sufrió sanciones estadounidenses, y el rial cayó desde el año pasado tras ataques israelí-estadounidenses.

Claves de la crisis y reacciones internas y externas
- Las protestas comenzaron el 28 de diciembre; al menos 17 muertes en una semana.
- Estados Unidos capturó a Nicolás Maduro el 3 de enero tras la amenaza de Trump.
- Guerra de doce días en junio con ataques a sitios nucleares de Irán.
- Enfoque dual declarado: diálogo para demandas económicas; saldo de dos agentes muertos y más de una docena de heridos.
- Temor oficial a una nueva acción militar similar a la de junio.
Alcance de las protestas, respuestas oficiales y riesgos de escalamiento
Las protestas comenzaron en Teherán y se extendieron a ciudades del oeste y del sur, aunque no alcanzaron la magnitud de la agitación de 2022 y 2023, que siguió a la muerte de Mahsa Amini bajo custodia de la policía de la moral por presunta violación de la ley del hiyab. Aun así, la ola actual creció con velocidad y dejó un saldo de víctimas que elevó la tensión social.
Parte de los manifestantes coreó “Abajo la República Islámica” o “Muerte al dictador”, en referencia al líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, que posee la última palabra en los asuntos del Estado. Esa evolución planteó un reto a las autoridades, que intentaron conservar y promover el sentimiento de unidad nacional surgido durante y después de los ataques israelí-estadounidenses. Un funcionario alertó sobre una acción militar similar a la de junio.
Irán mantiene una alianza con Venezuela y condenó la acción de Washington en Caracas, así como las declaraciones de Trump. El portavoz Esmaeil Baghaei sostuvo que esas palabras sobre asuntos internos de Irán equivalen a incitación a la violencia, al terrorismo y al asesinato. Trump dijo: “Estamos armados hasta los dientes y listos para actuar”. Jamenei acusó a “enemigos de la República Islámica” y advirtió que “los alborotadores deben ser puestos en su lugar”.
Las autoridades aplicaron un enfoque dual ante la agitación. Afirmaron que las protestas vinculadas a la economía son legítimas y que las atenderán mediante diálogo. Al mismo tiempo, grupos de derechos humanos informaron al menos diecisiete muertes en una semana. Las autoridades señalaron la muerte de al menos dos miembros de los servicios de seguridad y más de una docena de heridos durante los disturbios en varias ciudades del país.
Dimensión económica, alianzas y tensiones por el programa nuclear iraní

Washington y sus aliados acusaron a Irán de usar su programa nuclear como fachada para desarrollar capacidad de armas atómicas. Teherán rechazó esa acusación y sostuvo que sus objetivos son exclusivamente pacíficos. Irán enriqueció uranio a niveles cercanos al grado armamentístico que, según el organismo de control nuclear de la ONU, carecen de propósito civil. Israel afirmó que lanzó ataques para evitar un riesgo grave derivado de los programas nuclear y de misiles balísticos de Irán.
Durante la guerra, Irán disparó misiles contra sitios militares y ciudades israelíes. Esos ataques destruyeron viviendas y provocaron el desplazamiento de miles de personas. El estamento clerical aún evalúa consecuencias de esos ataques. Esos golpes ocurrieron un día antes de una prevista sexta ronda de conversaciones con Washington sobre el programa nuclear.
Las negociaciones se paralizaron desde la guerra de junio, aunque ambas partes sostuvieron que seguían abiertas a un acuerdo. Irán y Venezuela, ambos productores de petróleo, mantuvieron una alianza desde hace años y soportaron sanciones de Estados Unidos durante un periodo prolongado. Ese entorno de presión coincidió con tensiones internas y con una economía debilitada. Jamenei presentó durante mucho tiempo como prioridad mantener la continuidad institucional de la República Islámica, incluso con costos elevados.
Las quejas económicas siguieron como eje de la agitación. Crecieron las disparidades entre iraníes comunes y una élite clerical y de seguridad con privilegios, junto con mala gestión, inflación descontrolada y corrupción. Testigos en Teherán, Mashhad y Tabriz describieron una presencia intensa de fuerzas de seguridad. “Se percibe un nivel de tensión alto, pero la vida continúa”, dijo Amir Reza, de 47 años, comerciante en el Gran Bazar de Teherán.
Medidas económicas, inflación y pérdida de poder adquisitivo en Irán

El presidente Masoud Pezeshkian pidió diálogo y prometió reformas para estabilizar los sistemas monetario y bancario y para proteger el poder adquisitivo. El gobierno buscó así responder a demandas sociales que priorizan alivio frente a precios en alza y salarios estancados, dentro de los márgenes disponibles bajo sanciones y restricciones financieras impuestas por Estados Unidos. Las protestas vinculadas a la economía fueron reconocidas como legítimas y se atenderían mediante diálogo.
A partir del 10 de enero, el gobierno proporcionará un estipendio mensual de 10.000.000 de riales por persona, equivalentes a unos siete dólares, en crédito electrónico no canjeable, para uso en tiendas de comestibles seleccionadas, según la agencia semioficial Tasnim. La medida busca alivio inmediato en el gasto básico de los hogares. Para hogares de menores ingresos, cuyos salarios mensuales apenas superan los 150 dólares, la iniciativa representa un aumento modesto, pero relevante.
El rial perdió aproximadamente la mitad de su valor frente al dólar en 2025, mientras que la inflación oficial alcanzó el 42,5% en diciembre. Ese deterioro erosiona el poder de compra y presiona a los hogares, en especial a los más vulnerables, que dependen de ingresos limitados para cubrir consumo esencial. Medios estatales reconocieron factores como mala gestión, inflación y corrupción, además de disparidades entre ciudadanos comunes y élites con privilegios.
Testigos en Teherán, Mashhad y Tabriz informaron presencia intensa de fuerzas de seguridad en plazas principales. “Se percibe un nivel de tensión alto en Teherán, pero la vida continúa con normalidad”, dijo Amir Reza, de 47 años, propietario de una tienda de alfombras en el Gran Bazar. El cuadro económico, más que cualquier otra variable, sostuvo el pulso de la protesta reciente. Las quejas económicas siguieron como elemento principal de la agitación más reciente en Irán.
