Egipto, Pakistán y Turquía intervienen para reducir las diferencias entre Estados Unidos e Irán en un intento por cerrar un acuerdo que ponga fin al conflicto o, al menos, amplíe el actual alto el fuego, según informó Channel 12 con base en fuentes estadounidenses y de la mediación.
De acuerdo con ese reporte, los contactos entre Washington y Teherán siguen abiertos. Un alto funcionario estadounidense dijo al canal que las conversaciones han continuado y que en los últimos intercambios se registraron algunos avances.
En ese marco, Estados Unidos habría rebajado una de sus exigencias principales y planteó que Irán congele el enriquecimiento de uranio durante 20 años, en lugar de exigir la paralización total del programa. Teherán aceptó en principio esa fórmula, aunque por un plazo más corto, que según la información sería inferior a 10 años.
Otro de los puntos discutidos fue el destino de las reservas iraníes de uranio altamente enriquecido. Washington pidió que ese material fuera exportado, pero Irán rechazó esa opción y propuso diluirlo dentro de su territorio bajo supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica.
Pese a que no se alcanzó un entendimiento definitivo, funcionarios iraníes creían que las posiciones estaban cerca de converger y, según el informe, recibieron con sorpresa el anuncio del vicepresidente estadounidense, JD Vance, de que las conversaciones quedaban suspendidas.
El mismo reporte añade que Turquía impulsa una extensión de entre 45 y 60 días del alto el fuego vigente, fijado por ahora en dos semanas, para abrir más margen a una negociación. Las fuentes citadas señalaron además que un eventual acuerdo requerirá concesiones de ambas partes en los asuntos centrales.