Nómadas iraníes armados se sumaron a la búsqueda del piloto de un caza estadounidense derribado, mientras sigue la carrera entre Irán y Estados Unidos por localizar al aviador desaparecido.
El viernes, Irán derribó un F-15 estadounidense sobre su espacio aéreo, en lo que supone la primera vez que Estados Unidos pierde una aeronave en territorio iraní durante la guerra.
Dos miembros de la tripulación lograron eyectarse tras el ataque. Uno de ellos fue rescatado por fuerzas estadounidenses en una operación descrita como arriesgada, con participación de helicópteros y aviones que volaron a baja altitud. El piloto, en cambio, continúa desaparecido.

La búsqueda se desarrolla en medio de la movilización de miembros de tribus y de zonas rurales. El sábado, esos grupos dispararon con rifles de caza contra dos helicópteros Black Hawk estadounidenses.
Además, videos difundidos en redes sociales iraníes muestran a un grupo de integrantes de tribus armados con rifles en una zona montañosa. En las imágenes, uno de ellos afirma: “No se preocupen, los encontraremos, si Dios quiere”.
Irán ofreció una recompensa a quien entregue vivo al aviador, en un momento en que un piloto capturado aparece como una posible herramienta de negociación para poner fin a la guerra, que ya lleva cinco semanas.