Reza Pahlavi, hijo del difunto sha de Irán, sostiene que la República Islámica caerá ante protestas masivas y solicita una intervención. Afirma su convicción durante una conferencia de prensa en Washington, DC, donde declara: “La República Islámica caerá —no es si, sino cuándo—” y anuncia su retorno al país.
Pahlavi vive exiliado en Estados Unidos tras la revolución islámica de 1979 que derrocó a su padre, de orientación prooccidental. En las calles, numerosos manifestantes corean su apellido durante protestas extendidas por el país, acciones que las autoridades reprimen con dureza. El propio líder afirma: “Regresaré a Irán”.
El opositor señala que aspira a ejercer un papel simbólico en una transición hacia una democracia secular, aunque enfrenta numerosos detractores. Además, solicita de forma reiterada la intervención del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien hasta el momento no adopta medidas pese a la presión pública.
Pahlavi sostiene que “El pueblo iraní está tomando acciones decisivas sobre el terreno. Ahora es el momento de que la comunidad internacional se sume plenamente”. Presenta esta afirmación como eje de su pedido externo y reclama una respuesta coordinada de alcance internacional inmediato y efectiva.
Hace un llamado a la comunidad internacional para “proteger al pueblo iraní degradando la capacidad represiva del régimen, incluido el ataque a la dirigencia de la Guardia Revolucionaria Islámica y a su infraestructura de mando y control”. También insta a todos los países a expulsar diplomáticos.
