El hijo del último sha de Irán, Reza Pahlavi, que se ha presentado como una alternativa si cae la República Islámica, dirigió un llamado a la unidad nacional de las minorías étnicas iraníes, en un momento en que Estados Unidos e Israel atacan el país e Irán dispara contra Israel y países de toda la región.
Irán, con una población de más de 85 millones de personas, reúne una composición étnica diversa. Entre sus principales minorías figuran las comunidades azerí, lur, kurda, árabe, baluchi y turcomana, con presencia significativa en distintas zonas del territorio y un peso demográfico que define parte del panorama social del país.
Desde hace mucho tiempo, la República Islámica enfrenta acusaciones de discriminar a las minorías étnicas. En ese contexto, numerosos grupos respaldaron oleadas sucesivas de protestas antigubernamentales en el país, mientras algunos, en particular los kurdos y los baluchis, sostuvieron insurgencias orientadas a la autodeterminación.
Pahlavi, por medio de una publicación en X, buscó transmitir garantías a las minorías étnicas de que no sufrirán discriminación si él lidera el país. En su mensaje, también pareció exhortarlas a no aprovechar el conflicto actual para impulsar una separación territorial o proyectos de secesión.
“Estamos al umbral de la caída de este régimen. Sin embargo, debemos mantenernos vigilantes y preparados, y negarles a fuerzas oportunistas —aquellas que desde hace tiempo han puesto ojos codiciosos en el suelo de Irán— la oportunidad de explotar este momento”, dice. “Ustedes son una parte inseparable del tejido histórico y cultural de Irán… Estoy seguro de que permanecerán firmes en este pacto”, añade.
“Creo firmemente que, mediante la unidad nacional y una determinación compartida, un futuro brillante les espera a ustedes y a cada iraní”. En paralelo, la oposición iraní continúa fragmentada, y los grupos de minorías étnicas mantuvieron durante mucho tiempo choques con los partidarios de Pahlavi.
