El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, habló por teléfono con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informara sobre contactos entre Washington y Teherán en medio de la guerra en Oriente Medio.
Según el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, la llamada fue iniciada por Teherán. En esa conversación, Lavrov reclamó un “cese inmediato de las hostilidades y un acuerdo político que tenga en cuenta los intereses legítimos de todas las partes implicadas, sobre todo de Irán”.
El intercambio entre los jefes de la diplomacia de Rusia e Irán se produjo después de que Trump asegurara que su gobierno sostuvo conversaciones que calificó de “muy buenas y productivas” con la República Islámica para buscar una “resolución completa y total” de las hostilidades en la región.
El mandatario estadounidense también señaló que, a raíz de esos contactos, decidió aplazar su amenaza de atacar instalaciones energéticas iraníes si Teherán no garantizaba el paso seguro de los barcos por el estrecho de Ormuz antes de la noche del lunes.
En una publicación escrita en mayúsculas en Truth Social, Trump afirmó que Washington y Teherán mantuvieron durante los dos últimos días conversaciones “muy buenas y productivas”.
“Me complace informar de que los Estados Unidos de América e Irán han mantenido, durante los últimos dos días, conversaciones muy buenas y productivas sobre una resolución completa y total de nuestras hostilidades en Oriente Medio”, escribió.
Trump agregó que, por el “tenor y el tono” de esos contactos, dio la orden de posponer durante cinco días cualquier acción militar contra centrales eléctricas e infraestructura energética iraní.
“Basándome en el tenor y el tono de estas conversaciones en profundidad, detalladas y constructivas, que continuarán a lo largo de la semana, he dado instrucciones al Departamento de Guerra para que posponga todos y cada uno de los ataques militares contra las centrales eléctricas y la infraestructura energética iraníes durante un periodo de cinco días, siempre que las reuniones y debates en curso tengan éxito”, añadió Trump.
