Un tribunal revolucionario en Mashhad condenó el domingo 8 de febrero de 2026 a la premio Nobel de la Paz Narges Mohammadi a una nueva pena de prisión, con seis años por “congregación y colusión” y 18 meses por “actividad propagandística”, además de dos años de prohibición de salida del país.
Su abogado, Mostafa Nili, publicó en X los términos de la sentencia tras conocer la resolución dictada en el noreste de Irán contra la activista, encarcelada desde 2021 por causas vinculadas a seguridad nacional y delitos políticos. Nili indicó que habló con su defendida esa mañana.
Según el letrado, la llamada constituyó el primer contacto después de 59 días de incomunicación. Mohammadi le contó que personal de seguridad la trasladó el día anterior a la sala primera del Tribunal Revolucionario de Mashhad para una audiencia que concluyó con la condena ahora notificada.
Nili afirmó que la sentencia abre el procedimiento para su traslado a una prisión y solicitó una liberación temporal bajo fianza para que reciba tratamiento médico. El abogado describió un estado de salud que, a su juicio, hace inviable mantenerla en custodia sin una atención adecuada y continuada.
En esa conversación, Mohammadi sostuvo que agentes de seguridad la llevaron a un hospital tres días antes por un deterioro de su condición física. En fechas previas, la fundación familiar que difunde información sobre su situación señaló que ella acudió dos veces a urgencias tras el episodio de su detención.
Ese entorno añadió que, durante una llamada con su familia, su estado general se describió como delicado. Mohammadi había obtenido una salida temporal en diciembre de 2024, después de que las autoridades suspendieran la ejecución de una condena anterior para permitir atención médica fuera de la prisión de Evin.
Fuerzas de seguridad detuvieron a Mohammadi a mediados de diciembre de 2025 en Mashhad durante una ceremonia fúnebre de un abogado de derechos humanos, y su entorno denunció entonces el uso de fuerza en el arresto. Aquel momento motivó una reacción del Comité Nobel Noruego, que otorga el premio.
El organismo pidió que las autoridades iraníes aclararan su paradero, garantizaran su integridad y ordenaran su liberación sin condiciones, en una intervención pública que colocó el caso en el foco de la atención diplomática. Mohammadi, de 53 años, acumula décadas de trabajo por los derechos de las mujeres y la abolición de la pena de muerte.
Registros asociados al Nobel consignaron 13 detenciones y condenas que sumaron 31 años de prisión y 154 latigazos en distintos procesos. Ese historial alternó periodos de encarcelamiento con salidas por razones médicas y la apertura de nuevas causas, mientras su etapa continuada más reciente en prisión comenzó en 2021.
Durante ese periodo, la activista mantuvo denuncias sobre la aplicación de la pena capital y la represión contra mujeres que rechazan el uso obligatorio del velo. Tras conocerse la sentencia del domingo, allegados de Mohammadi afirmaron que ella inició una huelga de hambre el 2 de febrero como protesta por su situación en custodia.
Irán no difundió de inmediato una posición oficial sobre la nueva condena. La defensa indicó que el caso entra ahora en una fase de traslado penitenciario, junto con la presentación de solicitudes médicas ante las autoridades judiciales.
