El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que Mohammad Bagher Ghalibaf, presidente del Parlamento iraní, es la figura del régimen con la que Washington ha mantenido contactos en las últimas semanas.
En declaraciones al New York Post, Trump dijo que sabrá “en aproximadamente una semana” si Ghalibaf es una persona con la que Estados Unidos puede trabajar de manera real.
Hasta ahora, aunque en círculos políticos se le venía señalando como el intermediario preferido de Washington, los funcionarios estadounidenses habían evitado mencionarlo de forma pública.
Ghalibaf ha sido considerado un canal de interlocución pese a su trayectoria de línea dura y a sus vínculos con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.
Trump también bromeó con la reserva mantenida por su administración al afirmar que cualquier persona a la que identificara públicamente terminaría siendo asesinada.
