Un cartel de gran formato instalado en la Plaza de Palestina, en Teherán, lanza una amenaza directa contra Tel Aviv con el texto en hebreo “Bajo una lluvia de misiles, ¡es un área pequeña!” y un remate en inglés: “Tú empiezas… ¡Nosotros lo terminamos!”. La pieza se difundió este domingo 8 de febrero de 2026.
La imagen sitúa en primer plano un mapa del área metropolitana de Tel Aviv con supuestos objetivos señalados. El plano corresponde al cinturón urbano conocido en hebreo como Gush Dan e incluye referencias a Tel Aviv, Ramat Gan, Bnei Brak y Herzliya. El arco geográfico abarca desde Ra’anana al norte hasta Holon y el aeropuerto Ben Gurion al sur.
Sobre el mapa aparecen varias marcas rojas y una frase agrega “¡Para el primer día!”. El diseño incorpora una mesa con un botón rojo rotulado “FIRE”, una radio portátil y maquetas de un avión y misiles. Con esos elementos, el cartel refuerza la idea de un “panel de ataque” presentado como inminente.
La Plaza de Palestina opera desde hace años como vitrina de mensajes políticos y militares de alto impacto visual vinculados a Israel y Estados Unidos. En el mismo entorno, Teherán desplegó murales con textos en hebreo y otras lenguas. Así, fachadas y soportes urbanos se consolidaron como un canal de propaganda dirigido al exterior.
En ese marco, las piezas alternan amenazas, conmemoraciones y mensajes de advertencia. El nuevo cartel aparece mientras Washington y Teherán encaran una nueva ronda de conversaciones prevista en Omán. La agenda propuesta por Estados Unidos incluye el programa nuclear iraní, los misiles balísticos, el apoyo a grupos armados regionales y la situación interna del país.
Irán, por su parte, planteó que solo aceptará debatir el expediente nuclear. En paralelo, la Casa Blanca mantuvo la amenaza de acción militar. Además, el debate sobre una respuesta estadounidense creció tras una oleada de protestas iniciada en diciembre y una represión que dejó miles de muertos, según recuentos oficiales y de organizaciones de derechos.
Los balances sobre el total de víctimas muestran discrepancias. En ese contexto, la amenaza explícita sobre Tel Aviv se vincula con la dimensión operativa del arsenal iraní. Irán dispone de uno de los mayores inventarios de misiles balísticos de Oriente Medio y desarrolló sistemas de corto, medio y mayor alcance.
Teherán declara capacidad para golpear objetivos a distancias de hasta unos 2.500 kilómetros, además de contar con infraestructura de almacenamiento y despliegue en instalaciones endurecidas y redes subterráneas. La alusión del cartel a una “lluvia de misiles” remite a un antecedente reciente: la guerra de 12 días de junio de 2025.
En ese episodio, Israel lanzó ataques contra objetivos vinculados al programa nuclear y a la estructura militar iraní, y Estados Unidos se sumó el 22 de junio con bombardeos sobre instalaciones nucleares antes de impulsar un alto el fuego. Durante esos días, Irán disparó salvas de misiles balísticos hacia Israel que dañaron edificios en el centro del país.
Algunos proyectiles alcanzaron zonas del área de Tel Aviv, un precedente que quedó incorporado al lenguaje público de la confrontación. Con las conversaciones programadas y la presión militar como telón de fondo, el cartel instalado en Teherán añade una señal pública de que la disuasión conserva un lugar central en la postura iraní.
El pulso actual combina mensajes urbanos de amenaza, movimientos de fuerza y una negociación que, por ahora, mantiene una brecha sobre el alcance de los compromisos que cada parte acepta discutir.
