El enviado especial de EE. UU., Steve Witkoff, afirmó que, en la primera ronda de negociaciones celebrada a principios de este año, los principales negociadores de Irán se jactaron de disponer de suficiente uranio altamente enriquecido para construir 11 bombas nucleares.
“En esa primera reunión, ambos negociadores iraníes nos dijeron directamente —sin ninguna vergüenza— que controlaban 460 kilogramos de [uranio] al 60% [enriquecido] y que son conscientes de que eso podría hacer 11 bombas nucleares”, recordó Witkoff en una entrevista con Fox News.
Al mismo tiempo, EE. UU. sostuvo que aniquiló las instalaciones nucleares de Irán, por lo que, según esa posición, el país no debería conservar la capacidad de convertir ese uranio enriquecido en una bomba.
Pese a ello, Witkoff afirmó que los negociadores iraníes “estaban orgullosos de haber eludido todo tipo de protocolos de supervisión para llegar a un punto en el que pudieran entregar 11 bombas nucleares”, según su relato sobre lo ocurrido en ese primer encuentro.
También dijo que, durante esa primera reunión, los negociadores iraníes se jactaron de tener “un derecho inalienable” a enriquecer su combustible nuclear, como parte de los planteamientos que expusieron ante la delegación estadounidense.
“Respondimos que el presidente siente que tenemos el derecho inalienable de detenerlos en seco”, recordó Witkoff, al describir la réplica que dieron y el tono de la conversación, de acuerdo con su versión.
“Jared y yo simplemente nos miramos, desconcertados, y dijimos: ‘Ahora sí que estamos metidos en esto’”, añadió, al referirse a cómo reaccionaron él y Jared Kushner ante lo que, según indicó, escucharon en la mesa.
Witkoff reiteró su afirmación de que el uranio altamente enriquecido acumulado por Irán podría convertirse en uranio de grado armamentístico en una semana o diez días, aunque señaló que ese paso volvería a requerir instalaciones nucleares.
En ese sentido, subrayó que EE. UU. afirmó haber destruido esas instalaciones en ataques realizados el año pasado, lo que, en su planteamiento, limitaría la posibilidad de completar el proceso que llevaría a la fabricación de un arma.
Witkoff afirmó que el presidente de EE. UU., Donald Trump, se encargó de enviarse a sí mismo y a Jared Kushner para mantener conversaciones con Irán con el objetivo de alcanzar un acuerdo.
Según explicó, ese acuerdo suponía que Teherán aceptaría eliminar su programa de misiles, cesar su apoyo a los aliados, eliminar su marina “para que podamos tener libertad de los mares”, y cesar su enriquecimiento nuclear.
“Fuimos allí e intentamos hacer un trato justo con ellos, y estaba muy, muy claro que iba a ser imposible —probablemente al final de la segunda reunión, pero luego regresamos para la tercera reunión solo para darle el último intento serio”, continuó.
Por último, Witkoff afirmó que la parte iraní “querían que informáramos positividad”, pero señaló: “No fue positiva esa reunión”, al resumir su valoración del encuentro.
