Animales fantásticos en la Biblia

Imagen con fines ilustrativos (Dominio público)

La Biblia hace referencia, una y mil veces, al mundo animal. Animales de carne y hueso cumplen con su papel, a veces metafórico, a veces literal. Su sola presencia anima lo inanimado, recrea vivencias. Seres de carne y realidad aparecen en páginas bíblicas al lado de animales míticos, de fantasía, de fábula, listos a ser fabulados.

Uno de ellos el denominado Cockatrix, en español basilisco o “animal fabuloso”. Isaías, Jeremías, profetas de Israel, los traen a colación, los nombran y, al hacerlo, les insuflan existencia y, con un único propósito el de comunicar sus visiones.

Isaías, por su parte, nos previene de la serpiente alada, nacida de la serpiente, a saber: “Cuidado, yo les enviaré serpientes y basiliscos que no podrán ser encantados, que te morderán, dijo el Señor” (Jer 8:17).

Cockatrix: según la leyenda, nacido de un huevo empollado por una serpiente. De sus fauces, surgen llamas flamígeras que incendian arbustos, que pulverizan rocas. Potente es su veneno: Plinio atestigua la muerte de un caballero a través del veneno del basilisco que viajó a través de su espada. Y sin embargo, dicho animal de fábula cae inerme frente a la presencia de un gallo de carne, plumas y hueso.

¿Y quién no ha oído nombrar al Leviatán? Animal mítico, para la Creación. Macho y hembra, como cualquier pareja, su peligrosidad orilló al Creador a exterminar al exponente femenino. Todo en el Leviatán es magnífico: magnífica su sed, que apenas logra calmar con las aguas del Jordán; magnífica y furibunda su hambre: tan sólo la sacia un pez creado para sus magníficas pretensiones. En cuanto a sus ojos, son tan enormes que iluminan el mar. Magnífico y bello, resulta el “juguete” ideal del Señor. En el fin de los días, D’ cobijará a los justos con su piel; los alimentará con su carne. Su remanente cubrirá gloriosamente cual dosel nupcial, la Tierra Santa de Jerusalem.

Un tercer animal fantástico es el sátiro. Isaías lo cita cuando habla de la destrucción de Babilonia e Idumea (Is. 13:21). “Sus casas, escribe, estarán infestadas de temibles criaturas; lechuzas las habitarán y sátiros danzarán en ellas”. Isaías en otro pasaje, nos dice: “Las bestias salvajes del desierto se enfrentarán con las bestias de la ínsula y el sátiro chillará a sus compañeros” (Is. 34:14). Sátir, sair, el velludo, el macho cabrío. Tal vez, el Baboon de territorio egipcio, de Arabia, donde era objeto de culto.

Sátiro: figura mitológica, se lo encuentra en lugares deshabitados; personaje que danza en grupo, que emite salvajes chillidos; tal vez antecedente del maligno.

Sátiro: el de la Biblia tal vez apenas se parezca al sátiro de los griegos. Sin embargo, cumple con su cometido: el de aterrorizar con su imagen monstruosa, mitad hombre, mitad bestia, macho cabrío quien danza sobre ruinas, rey de la desolación.

También el mítico unicornio aparece en páginas bíblicas. Unicornio, según la leyenda, animal de tan sólo un cuerno, aunque, en ocasiones, se hable de sus cuernos en plural. Su nombre hebreo es Reem, traducido por buey salvaje. Existe, en efecto, explican los estudiosos, un animal legendario entre los hebreos, que ostenta tal nombre. Se trata de una bestia de gigantescas dimensiones, además de temible: ¿Qué sería del mundo si existieran más de una pareja en un tiempo dado? Peligraría el mundo, se nos responde, de ahí que se limite su reproducción. Los unicornios se aparean cada setenta años. Mientras tanto, habitan parajes separados.

La unicornio hembra permanece encinta doce años: al dar a luz unos mellizos, muere; los recién nacidos se separan, como sus progenitores, para reencontrarse pasados setenta años.
Para finalizar, hablaremos del Tannin, enorme pez. Tal vez ballena, serpiente marina, dragón de las aguas, mas siempre bestia de los mares. Ligado a la historia de Jonás, quien permaneció en su vientre durante tres días y sus noches. (Jonás 1:17).

Animales fantásticos: de tierra, aire o bien acuáticos. El texto bíblico se enriquece con su presencia.

Por: Becky Rubinstein | Enintelectohebreo.com.mx | Reproducción con Autorización Expresa

Bibliografía: France, Peter, Bible Animals, Tel Aviv, ed. Steimatsky, 1986.

Comentarios