En la aldea drusa de Julis, Galilea, el Gran Rabino Sefardí David Yosef se reunió con líderes de las principales religiones de Israel en el “Centro de Emergencia” que lidera el jeque druso Muwaffaq Tarif, según informó un portavoz del Gran Rabinato. El encuentro tuvo como propósito expresar solidaridad con la comunidad drusa frente a la violencia en Siria.
“Tenemos un pacto de sangre con la comunidad drusa, y el estado debe hacer todo lo posible para proteger a los drusos dondequiera que estén”, afirmó Yosef, según el comunicado oficial. En la provincia siria de Sweida, donde residen unos 780.000 drusos, la violencia reciente causó aproximadamente 1.800 muertes, incluidas algunas a manos de fuerzas del gobierno sirio.
Yosef destacó la importancia de la vida en su discurso: “Aquí se sientan los líderes de las religiones de todo el mundo, y toda religión digna de este nombre tiene la obligación de santificar la vida”. Además, instó a sus colegas a pronunciarse por la liberación de los rehenes en Gaza, con un mensaje claro: “elegimos la vida”.
La reunión contó con la presencia de diversos líderes religiosos, como imanes y el patriarca ortodoxo griego Teófilo III. Muwaffaq Tarif describió el encuentro como “una declaración explícita de luz contra la oscuridad, del bien contra el mal”. Subrayó que esta solidaridad fortalece a la comunidad drusa frente a los intentos de aniquilación en Siria.
“Esta solidaridad es alentadora y sirve como luz al final del túnel frente a la maldad y la inhumanidad que nuestros hermanos drusos en Siria han experimentado”, añadió Tarif. El primer ministro Benjamin Netanyahu también visitó el centro de emergencia en Julis para mostrar su apoyo a la iniciativa.