El Gran Rabino Sefardí David Yosef elogió a Ran Gvili y estableció un paralelo entre su lucha y la de la nación israelí el 7 de octubre de 2023, al compararlas con la del líder rebelde judío Simón Bar Kojba, quien inició una rebelión contra el Imperio romano en el siglo II.
Al aludir a la tradición según la cual los cuerpos de los judíos no se descomponían durante la revuelta de Bar Kojba, a pesar de que los romanos impedían su entierro, Yosef afirmó que el lunes se produjo un “milagro” similar, cuando Ran “regresó intacto, con el cuerpo íntegro”
“Dios nos ama, pero las otras naciones, no tanto”, dice Yosef. “Estamos lidiando con el antisemitismo: nosotros, que creamos, que queremos sobrevivir, vivir, pero el mundo nos culpa aunque queramos defendernos. No tenemos solución para este antisemitismo, pero tenemos que combatirlo y tenemos que saber que nos odian porque somos judíos”.
En esa línea, Yosef sostuvo que los judíos deben sentirse orgullosos de su identidad y remarcó su pertenencia religiosa y nacional. Señaló que esa convicción forma parte de su fortaleza colectiva y pidió mantenerla sin renuncias ante el rechazo externo.
Yosef declaró que los judíos deben estar orgullosos de quienes son, “de que somos el pueblo elegido de Dios, y estamos orgullosos de ser la nación de Dios”.
Asimismo, Yosef afirmó que lo vivido por el pueblo judío el 7 de octubre y en los meses posteriores, incluida la masacre de Jánuca en la playa Bondi de Australia, confirma que los judíos siguen siendo una nación unida y que, como expresó, “todavía nos amamos unos a otros”.
Por último, llamó al pueblo israelí a respaldar a las miles de familias en duelo y a los huérfanos, y a mantener un apoyo concreto y sostenido. Dirigió además un mensaje directo a los allegados de Ran, a quienes atribuyó un efecto de cohesión nacional.
“Ustedes, la familia Gvili, unieron a todo Israel a su alrededor”, dice Yosef.
