En International Military Helicopter 2026, el 25 de febrero de 2026, Bélgica inició conversaciones con Estados Unidos sobre una posible compra del Sikorsky MH-60R Seahawk, que las autoridades estudian como reemplazo del NH90 en el programa belga de búsqueda y rescate (SAR) 2026–2027. Gareth Jennings señaló que los intercambios abarcan también el CH-53K King Stallion, con participación de NAVAIR y de la división Sikorsky de Lockheed Martin.
Las gestiones se producen después de que, en 2025, Bélgica retirara cuatro NH90 TTH por restricciones de costes y disponibilidad, y mantuviera cuatro NH90 NFH para cometidos marítimos y antisubmarinos. El NH90 NFH sigue operando desde la base aérea de Koksijde para SAR costero y apoyo naval. No obstante, el plan STAR contempla cuatro helicópteros SAR dedicados para asumir las misiones de rescate a partir de 2026–2027, con una inversión de 232 millones de euros, incluida la infraestructura.
Además, Bélgica encargó 17 helicópteros Airbus H145M en junio de 2024 y sumó después cinco unidades en 2025. La planificación oficial fija el inventario combinado de Defensa y Policía Federal en 20 aeronaves, con entregas desde 2026 y entrada en servicio a finales de 2027. En esta reorganización, el país separa las funciones de utilidad ligera, SAR y transporte pesado en flotas distintas, y asocia el MH-60R al requisito SAR.
En paralelo a ese interés belga, Sikorsky, filial de Lockheed Martin, desarrolló el MH-60R Seahawk para unificar en una sola plataforma las misiones del SH-60B Seahawk y del SH-60F, principalmente para la Marina de los EE. UU. El programa surgió en la década de 1990 dentro del esfuerzo de recapitalización del Sikorsky H-60 y priorizó la integración de guerra antisubmarina (ASW), guerra antisuperficie (ASuW) y funciones utilitarias en una única célula.

El MH-60R realizó su primer vuelo en 2001 y alcanzó la capacidad operativa inicial en 2006 con la Marina de los EE. UU. Incorpora una arquitectura de sistemas de misión basada en variantes previas del Seahawk, con un rediseño en torno a un conjunto de aviónica digital totalmente integrado. La producción continuó durante la década de 2020 con mejoras graduales en sensores, soporte lógico y comunicaciones, y las Ventas Militares al Extranjero (FMS) representan una porción relevante de entregas recientes a clientes de exportación.
Con la evolución del programa, la Marina de los EE. UU. reemplazó variantes separadas para portaaviones y buques de combate de superficie por una flota unificada, orientada a reducir la complejidad logística y las diferencias de formación. La adquisición se estructuró mediante contratos plurianuales sucesivos y pasó de células SH-60 remanufacturadas a MH-60R de nueva construcción. La integración de sistemas combinó radar, sonar calable, medidas de apoyo electrónico y gestión de armamento en un entorno común de ordenador de misión.
El desarrollo sumó mejoras para la operación a bordo, entre ellas el plegado automático de palas y el refuerzo del tren de aterrizaje para operaciones en cubierta. Con el tiempo, las actualizaciones de soporte lógico ampliaron las capacidades de enlace e interoperabilidad con buques de superficie y aeronaves de patrulla marítima. En la planta motriz, el MH-60R emplea dos motores turboeje General Electric T700-GE-401C, con potencia nominal de 1.890 shp cada uno, que mueven un rotor principal de cuatro palas y un rotor de cola de cuatro palas.
El peso máximo al despegue alcanza aproximadamente 10.660 kg, y el helicóptero registra una velocidad de crucero superior a 280 km/h y un alcance mayor de 830 km, según la configuración. La operación habitual requiere una tripulación de cuatro personas, con dos pilotos y dos operadores de misión. La longitud del fuselaje ronda 19,5 m con los rotores en giro y el diámetro del rotor es de 16,36 m. La cabina admite consolas de misión y asientos limitados para tropas o rescate, y el gancho de carga externo permite transportar cargas eslingadas.

La autonomía cambia según la carga útil y el combustible, pero se mantiene dentro de parámetros compatibles con misiones marítimas y de búsqueda previstas por Bélgica. La aviónica se organiza en torno a una cabina digital con cuatro pantallas multifunción, dos ordenadores de gestión de vuelo y sistemas integrados de control automático de vuelo. El radar principal es el AN/APS-153, un radar marítimo multimodo con apertura sintética inversa y capacidad de detección de periscopios, orientado a vigilancia y localización en el entorno marítimo.
Para la búsqueda submarina, el sistema incluye el sonar calable AN/AQS-22 Airborne Low Frequency Sonar, de baja frecuencia y concebido para la localización activa de submarinos. La identificación electroóptica e infrarroja se apoya en la torreta AN/AAS-44, que habilita búsqueda y designación de objetivos de día y de noche. Las medidas de apoyo electrónico se integran mediante el sistema ALQ-210, que detecta y clasifica emisiones de radar. La conectividad por enlace de datos Hawklink permite transmitir en tiempo real los datos de sensores a los buques anfitriones y facilita el empleo cooperativo.
En el apartado de armamento, la aeronave puede portar hasta tres torpedos ligeros Mk-54 para guerra antisubmarina y misiles AGM-114 Hellfire para misiones antisuperficie, además de ametralladoras de puerta operadas por la tripulación para protección y tareas de seguridad marítima. Un cabrestante de rescate situado sobre la puerta de la cabina respalda las operaciones SAR, y la instalación de depósitos auxiliares de combustible amplía la autonomía de misión.
Entre las medidas de supervivencia figuran componentes con tolerancia al impacto balístico, asientos resistentes a impactos y supresores infrarrojos en los escapes de los motores. La célula incorpora protección anticorrosión para entornos marítimos y sistemas automáticos de plegado de palas y del pilón de cola para almacenamiento compacto a bordo. Estas características habilitan operaciones desde fragatas, destructores y otros buques navales con distintos estados de la mar, dentro de perfiles de empleo marítimo.

En el plano operativo, el MH-60R es el helicóptero marítimo principal de la Marina de los EE. UU. y opera a bordo de cruceros, destructores y buques litorales. Varios operadores internacionales lo seleccionaron, entre ellos Australia, Dinamarca, India, Grecia, Arabia Saudí, Qatar y Corea del Sur, mediante acuerdos FMS. Las versiones de exportación mantienen la arquitectura básica de sensores y armamento, y ajustan comunicaciones y cifrado a requisitos nacionales.
Las entregas a marinas aliadas reforzaron la interoperabilidad en operaciones marítimas de coalición y en ejercicios de la OTAN. El helicóptero participó en patrullas antisubmarinas, misiones de seguridad marítima y tareas de búsqueda y rescate en distintos teatros, dentro de un empleo que combina vigilancia, guerra naval y apoyo a operaciones de rescate.
