Comparación de velocidades declaradas indica que el F-35 no puede alcanzar al Su-57 ruso al existir una brecha de Mach significativa publicada.
Velocidades publicadas y su efecto en un escenario de persecución
Las comparaciones entre cazas de quinta generación suelen citar una premisa directa: el F-35A figura con Mach 1,6 y el Su-57E con Mach 2,0. Ambos valores proceden de fichas oficiales de la Fuerza Aérea de Estados Unidos y de Rosoboronexport, respectivamente. Si se toma cada cifra de forma literal y se define una persecución rectilínea a gran altura, el avión limitado a Mach 1,6 no reduce distancia frente a otro capaz de sostener Mach 2,0.
El número Mach expresa la razón entre la velocidad del aparato y la velocidad local del sonido. Esa relación no equivale a una cifra fija en kilómetros por hora, porque depende de la temperatura del aire y de la altitud. Las fichas técnicas acompañan el Mach con equivalencias aproximadas. Además, el empleo real varía con perfil de misión, combustible, armamento y límites térmicos o estructurales, parámetros que rara vez aparecen con detalle en documentación abierta.
El F-35 procede del programa Joint Strike Fighter, definido como familia polivalente para Fuerza Aérea, Marina y Marines, con desarrollo internacional y adquisiciones de aliados. El valor de Mach 1,6 aparece también en materiales de Lockheed Martin, con una precisión clave: velocidad con armamento interno completo. Esa configuración reduce resistencia adicional, a diferencia de cargas externas, y condiciona el rendimiento en vuelo supersónico.

En propulsión, el F-35A usa un único motor F135. La Fuerza Aérea publica un empuje de 43.000 libras. La arquitectura monomotor y la baja observabilidad, con geometrías e integración propias, ayudan a interpretar la cifra declarada de velocidad. Documentos de seguimiento del programa sitúan al F-35 como pieza principal de la aviación táctica estadounidense y asocian su valor a baja observabilidad, sensores avanzados, conectividad y a un esfuerzo de adquisición y sostenimiento de gran magnitud.
Datos clave citados en las fichas y en informes oficiales
- F-35A: velocidad máxima publicada de Mach 1,6; Su-57E: velocidad máxima publicada de Mach 2,0.
- F-35A: motor F135 con 43.000 libras de empuje, según ficha de la Fuerza Aérea.
- Su-57E: masa máxima al despegue de 34.000 kg, techo de 18.800 m y alcance de 2.800 km, según Rosoboronexport.
- Programa F-35: 2.470 aeronaves planificadas y costes del ciclo de vida que superarán los $2 billones, de acuerdo con la GAO.
Parámetros de Mach, condiciones reales y límites de operación publicados
El término “velocidad máxima” suele referir un valor medido bajo condiciones específicas de altitud, configuración y margen temporal, no un régimen sostenible de forma indefinida. La adopción de materiales y recubrimientos propios de la baja observabilidad introduce exigencias térmicas y de fricción del aire a alta velocidad. La literatura técnica sobre absorción electromagnética describe componentes sometidos a cargas por temperatura y rozamiento en régimen supersónico, un hecho que puede limitar perfiles habituales de empleo.
El Su-57 responde a una trayectoria industrial distinta y a una escala diferente de publicación. En canales abiertos, sus prestaciones circulan en materiales de exhibición y exportación. La página de Rosoboronexport para el Su-57E resume parámetros básicos: masa máxima al despegue de 34.000 kg, techo de 18.800 m, alcance de 2.800 km y velocidad máxima de Mach 2,0. El dato proviene de un emisor estatal y atribuible, aunque no equivalga a un informe de ensayos.

La diferencia aritmética entre Mach 2,0 y Mach 1,6 no describe por sí sola un alcance táctico. Sin embargo, sí fija un límite físico en el supuesto más restringido: persecución rectilínea a gran altura con ambos aviones en sus máximos publicados. Bajo ese marco, el F-35A no alcanza al Su-57E porque su tope declarado resulta inferior. La conclusión deriva de cifras de catálogo y de una geometría concreta de encuentro, sin evaluar sensores ni doctrinas.
En Rusia, el debate sobre prestaciones incluye la evolución de la motorización. Publicaciones que reseñan presentaciones de Rosoboronexport y desarrollos industriales describen una versión Su-57M asociada al motor de segunda etapa “Izdeliye 30” (AL-51F). Esos textos mencionan incrementos de empuje respecto del AL-41F1 y expectativas de mejorar eficiencia, vuelo supersónico sin poscombustión y velocidad máxima. Ese marco explica variaciones entre versiones y por qué parámetros aparecen como objetivos de modernización, no como capacidades de la flota.
Alcance de la afirmación y estado verificable con fuentes oficiales
Estados Unidos publica abundante documentación sobre tamaño, costes y calendarios del F-35. Un informe de la GAO sitúa el programa en 2.470 aeronaves planificadas y estima que los costes combinados de modernización, gestión térmica del motor y operación y sostenimiento superarán los $2 billones. Esa amplitud documental no altera Mach 1,6, pero sí muestra un rendimiento administrado mediante requisitos, mejoras por bloques y restricciones de integración debatidas en foros públicos y auditadas.
En 2025, Reuters recogió declaraciones de Rostec sobre una caída de exportaciones desde 2022 y sobre interés internacional en el Su-57 presentado en ferias. Ese contexto indica una promoción exterior del avión a través de canales industriales del Estado ruso. Dentro de ese marco, la cifra de Mach 2,0 forma parte de los atributos comunicados al mercado y a potenciales clientes por una entidad estatal, con un objetivo comercial explícito.

La frase “no lograría alcanzar” resulta correcta si se limita a comparar velocidades máximas publicadas y a un escenario de persecución en el que ambos aviones sostienen esos máximos: Mach 1,6 no iguala Mach 2,0. En cambio, induce a error si describe todos los encuentros aéreos, porque “alcanzar” depende del punto de partida, la altitud, la energía disponible, la ruta y las restricciones de configuración, datos que no figuran con detalle en documentación abierta comparable.
Con documentos accesibles, el estado verificable queda acotado a lo declarado por cada institución: el F-35A figura con Mach 1,6 en la ficha de la Fuerza Aérea y el Su-57E aparece con Mach 2,0 en la ficha de Rosoboronexport. A partir de ese contraste, la idea de que el F-35 no iguala la velocidad máxima del Su-57 se sostiene; más allá, cualquier persecución real exige datos operativos no publicados de forma comparable.
