El sistema mundial de control de armamentos se encuentra en peligro de colapso, según el secretario de la OTAN, Jens Stoltenberg, durante la 18ª Conferencia anual de la OTAN sobre Control de Armamentos, Desarme y Armas de Destrucción Masiva y No Proliferación.
Una encrucijada para el control de armamentos
Stoltenberg advierte que el orden internacional de control de armamentos podría colapsar y propiciar la proliferación sin restricciones de armas de destrucción masiva. El jefe de la OTAN también mencionó el comportamiento agresivo de Rusia y su intención de socavar el sistema internacional basado en normas.
Moscú suspendió su participación en el último tratado de control de armas nucleares con Washington, lo que contribuye a la erosión de los pactos de control de armas en todo el mundo.
Rusia posee actualmente 5.977 ojivas nucleares, la mayor cantidad de cualquier nación, seguida de Estados Unidos con 5.428 ojivas.

China y su creciente arsenal nuclear
Stoltenberg resaltó que China está aumentando rápidamente su arsenal nuclear sin transparencia sobre sus capacidades. Irán y Corea del Norte también están desarrollando sus propios programas nucleares y sistemas vectores. Se estima que China contará con 1.500 ojivas nucleares para 2035.
El líder de la OTAN afirmó que China, como potencia mundial, tiene responsabilidades globales y se beneficiaría de la transparencia y la seguridad de los acuerdos de control de armamentos.
La OTAN busca comprometerse con China y la comunidad internacional en general en beneficio mutuo.
La acumulación nuclear de China
Recientes informes señalan que el arsenal nuclear de China supera las 400 cabezas nucleares. Según estimaciones del Pentágono, podrían tener 700 cabezas en 2027 y 1.000 en 2030.
Corea del Norte se sospecha que posee entre 40 y 50 armas nucleares, mientras que Irán cuenta con una reserva de uranio enriquecido suficiente para alimentar al menos cinco cabezas nucleares con un mayor enriquecimiento.
Un momento crucial en el control de armamentos
La situación actual representa una encrucijada sin igual en el control de armamentos y la seguridad global. Es crucial que las naciones trabajen juntas para mantener la estabilidad y evitar una carrera armamentista peligrosa.