El EPL presentó UCAV supersónicos con baja observabilidad, como el WZ-8 y nuevos modelos, para ampliar reconocimiento, ataque y disuasión en escenarios de alta intensidad.
Modernización acelerada del EPL y revelación pública de UCAV supersónicos
El proceso de modernización de las Fuerzas Armadas chinas incluyó UCAV supersónicos con tecnologías de alta velocidad y baja observabilidad dentro de la doctrina aérea. La Corporación de la Industria Aeronáutica de China y el Instituto de Diseño de Aeronaves de Shenyang lideraron estos programas. La Fuerza Aérea del EPL figura como principal operador. Desde 2018, las presentaciones avanzaron con exhibiciones de gran visibilidad, con hitos en los desfiles de 2019 y de 2025, además de materiales divulgados por canales oficiales.
El objetivo declarado se centró en ampliar capacidades de reconocimiento y de combate no tripulado para escenarios de alta intensidad. Esa meta se apoyó en inversiones estatales en investigación y desarrollo con prioridad estratégica. Las autoridades buscaron mayor proyección y reducción del riesgo humano en misiones complejas. La incorporación de plataformas supersónicas se alineó con planes de despliegue regional, que asignaron a las brigadas aéreas tareas de vigilancia, disuasión y apoyo a operaciones en zonas disputadas.
Las exhibiciones públicas mostraron una secuencia de maduración tecnológica. Primero aparecieron prototipos o modelos a escala, después versiones asociadas a demostración y, por último, sistemas en transición hacia despliegues operativos. Este itinerario se reflejó en la integración paulatina de sensores, enlaces de datos y diseños aerodinámicos aptos para velocidades superiores a Mach 1. Las presentaciones destacaron baja observabilidad, empleo de bahías internas de armas y coordinación con plataformas tripuladas en misiones de alto riesgo.

El EPL difundió material que situó estos UCAV dentro de una arquitectura de fuerzas de nivel estratégico. El énfasis oficial recayó en capacidades de reconocimiento a gran altitud, ataques de precisión y evaluación autónoma de amenazas. Las doctrinas publicadas subrayaron cooperación entre operadores humanos y sistemas no tripulados, con decisiones asistidas por inteligencia artificial y con perfiles de vuelo que evitan limitaciones fisiológicas. Los desfiles reforzaron un mensaje de disponibilidad tecnológica y de integración dentro de la estructura de combate.
Datos clave sobre programas, capacidades y despliegues recientes
- El Anjian o Dark Sword apareció por primera vez en Zhuhai en 2018 como primer paso verificable hacia UCAV supersónicos.
- El WZ-8 se lanzó desde bombarderos H-6 modificados y alcanzó al menos Mach 3 a altitudes superiores a 30 kilómetros.
- Filtraciones de 2023 describieron despliegues en bases orientales para vigilar el estrecho de Taiwán con trayectorias supersónicas.
- El desfile del 3 de septiembre de 2025 mostró cuatro UCAV supersónicos, con números de serie 53536, 53636, 53431 y 53432.
- El gasto en I+D militar alcanzó el 2,2% del PIB en 2024, con prioridad para programas de drones e inteligencia artificial.
Antecedentes y avances del Anjian Dark Sword desde 2010 en China
Durante la década de 2010, China inició un programa para diversificar su flota no tripulada desde plataformas de reconocimiento hasta sistemas de combate avanzados. Documentos del ministerio de Defensa y reportes del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos describieron una estrategia para reducir la dependencia de aeronaves tripuladas en misiones de alto riesgo. La hoja de ruta incluyó avances en propulsión, materiales compuestos y control autónomo, con énfasis en supervivencia y letalidad frente a defensas antiaéreas modernas.
En 2018, el Instituto de Shenyang presentó el Anjian, conocido como Dark Sword, bajo supervisión de AVIC. Su diseño buscó superioridad aérea y ataque profundo, con fuselaje de tipo delta y tomas de aire orientadas a flujo supersónico sin derivadores tradicionales. Análisis de la prensa especializada lo situaron como plataforma con potencial para Mach 1 o superior. La información pública no detalló motorización ni prestaciones exactas, por lo que persistieron estimaciones cautelosas sobre alcance, carga y régimen operativo.
Ghatak UCAV Still waits funding while China pic.twitter.com/R10ire9Urd
— idrw (@idrwalerts) September 3, 2025
El Anjian representó un punto de inflexión por su enfoque en velocidades supersónicas y baja observabilidad. La propuesta puso el foco en rendimiento aerodinámico y en integración de sensores para adquisición de objetivos de alto valor. La plataforma se posicionó como complemento de cazas tripulados en entornos de negación de área. Su aparición abrió una vía para UCAV concebidos para roles ofensivos complejos, con bahías internas de armamento y arquitectura preparada para enlaces de datos resistentes a interferencias.
La proyección del programa se apoyó en líneas de producción y de ensayo asociadas a conglomerados estatales. La estrategia incluyó validaciones progresivas en exhibiciones y pruebas controladas, con materiales públicos limitados para proteger datos sensibles. La combinación de baja detectabilidad, velocidad y autonomía apareció como prioridad. La ruta tecnológica del Anjian se conectó con desarrollos que más tarde mostraron diseños sin cola, tomas DSI y posibles motores con geometría variable para sostener regímenes supersónicos en perfiles extendidos.
WZ-8 supersónico: despliegue, sensores y misiones de gran altitud
En 2019, el WZ-8 se presentó en el desfile por el 70 aniversario de la República Popular China en Pekín. El EPL lo clasificó como vehículo de reconocimiento de gran altitud y velocidad supersónica, con perfil estratégico y relación con la componente aérea de la tríada nuclear. El sistema despegó desde bombarderos H-6 modificados y usó propulsión por cohete para alcanzar velocidades cercanas a Mach 3, según datos derivados de análisis abiertos y de reportes oficiales extranjeros.
Las estimaciones situaron su operación por encima de los 30 kilómetros de altitud. El conjunto de sensores incluyó radar de apertura sintética, sistemas ópticos infrarrojos y capacidades de inteligencia electrónica, lo que permitió la adquisición en tiempo real de objetivos de alto valor, como portaaviones en zonas disputadas. La ausencia de tripulación eliminó límites fisiológicos por hipoxia y radiación, por lo que el EPL asignó perfiles de vuelo que resultarían más restrictivos para aeronaves tripuladas en condiciones similares.

En 2023, documentos filtrados del Pentágono describieron un destacamento con WZ-8 en bases orientales para ampliar vigilancia sobre el estrecho de Taiwán. Esos materiales presentaron trayectorias teóricas con velocidades estimadas de Mach 3, por encima de otros drones chinos. Imágenes satelitales difundidas en foros especializados mostraron preparativos para vuelos, lo que sugirió tránsito desde fase de demostración hacia despliegue. Presupuestos aprobados por el Congreso Nacional del Pueblo reforzaron inversiones en inteligencia artificial para decisiones autónomas en entornos complejos.
La cobertura mediática internacional señaló ampliación de métodos de reconocimiento del EPL y complementariedad con plataformas subsónicas. Los análisis destacaron la utilidad del WZ-8 para penetrar defensas y obtener inteligencia crítica sin exponer pilotos. Al mismo tiempo, persistieron interrogantes sobre resistencia a guerra electrónica y sobre la solidez de los enlaces de datos en escenarios de interferencia. La combinación de altitud, velocidad y sensores consolidó al WZ-8 como activo de vigilancia estratégica para crisis regionales.
Nuevos UCAV de sexta generación del EPL en el desfile de 2025 en Pekín
El 3 de septiembre de 2025, el desfile del Día de la Victoria mostró cuatro UCAV con capacidades supersónicas y de baja observabilidad. Dos plataformas de gran tamaño, sin cola, aparecieron como “aviones de dominación aérea no tripulados”, con números de serie 53536 y 53636 asociados a brigadas de la Fuerza Aérea del EPL del Comando del Teatro Occidental. La formación se integró en conjuntos estratégicos, lo que subrayó su rol dentro de operaciones de largo alcance y negación de área.
El 53536 presentó ala delta modificada, tomas supersónicas DSI en montaje lateral y un sistema electro-óptico de designación bajo el mentón, con una configuración parecida a soluciones vistas en cazas furtivos. La descripción oficial incluyó un motor de geometría variable para sostener velocidades supersónicas. El tamaño se comparó con el del J-10, con peso máximo al despegue por encima de 15 toneladas y con bahías internas capaces de alojar hasta cuatro misiles aire-aire de largo alcance.

El 53636 adoptó un ala lambda con tomas en forma de caja, también de tipo DSI, y un escape redondo relacionado con familias de motores WS-10 o WS-15. Los reportes describieron optimización para rendimiento supersónico y baja observabilidad de banda ancha desde la mayoría de ángulos, con excepción de la tobera. Ambos modelos se asociaron con doctrinas de sexta generación que priorizan fusión de sensores, autonomía con IA y cooperación con plataformas tripuladas y no tripuladas.
El mismo desfile mostró otros dos UCAV: el 53431, similar al FH-97 y con modificaciones para bahías internas, y el 53432, con ala en diamante. A ambos se les atribuyeron funciones de reconocimiento y ataque con integración de sensores para cobertura amplia y menor detectabilidad. Estas plataformas derivaron de diseños previos como el GJ-11 Sharp Sword, observado en vuelo en 2024, lo que reflejó una transición desde prototipos subsónicos hacia configuraciones capaces de regímenes supersónicos.
Derivaciones comerciales, conversiones J-6 y gasto en I+D militar en 2024 y 2025
En el ámbito civil, la startup Lingkong Tianxing Technology presentó el Cuantianhou en enero de 2025 como dron hipersónico Mach 4. Las fuentes oficiales no confirmaron su adaptación a misiones de combate, aunque el proyecto ilustró transferencia tecnológica desde programas militares. En paralelo, la conversión de cazas J-6 en drones supersónicos apareció en el salón aéreo de Changchun en septiembre de 2025, lo que abrió opciones de saturación con plataformas de menor costo en campañas de desgaste.
Estas líneas comerciales y de reconversión se conectaron con una base industrial que ya suministró componentes para UCAV militares. La existencia de cadenas de producción y de integración facilitó variantes y configuraciones diversas. La estrategia general buscó dispersión de capacidades y elasticidad logística para sostener operaciones de alta intensidad. La disponibilidad de plataformas heredadas transformadas en drones añadió volumen numérico y flexibilidad para misiones de señuelo, reconocimiento y ataques en masa contra defensas escalonadas.

El contexto financiero apoyó estos avances. Informes del Banco Mundial señalaron un aumento del gasto en investigación y desarrollo militar hasta el 2,2% del PIB en 2024. Presupuestos del Congreso Nacional del Pueblo priorizaron programas de drones y aplicaciones de inteligencia artificial para autonomía y coordinación en enjambres. Esta orientación reforzó la madurez de sensores, enlaces y motores, con metas de integración de largo plazo dentro de un ecosistema de sistemas tripulados y no tripulados que comparten información táctica.
Las iniciativas privadas y las reconversiones de material legado contribuyeron a una arquitectura de capacidades escalonadas. Las plataformas hipersónicas civiles ofrecieron oportunidades de validación de materiales, térmica y control a altas velocidades. Las células J-6 reconvertidas aportaron un recurso adicional para saturar defensas y para experimentación doctrinal. La combinación de proyectos de vanguardia y opciones de bajo costo configuró un conjunto que favoreció presencia persistente y resiliencia frente a pérdidas en entornos disputados.
Consecuencias, despliegues regionales y balance de capacidades actuales
La expansión de la flota no tripulada del EPL se evidenció con brigadas dedicadas en regiones como Xinjiang, con números de serie del rango 53. Instituciones como el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales señalaron incrementos en disuasión y proyección de poder en el Indo-Pacífico sin exposición directa de pilotos. Aun así, persistieron discrepancias: fuentes chinas defendieron autonomía plena, mientras reportes estadounidenses advirtieron dependencias de enlaces de datos vulnerables a interferencia electrónica en escenarios de guerra electromagnética.
Con información disponible hasta enero de 2026, el EPL incorporó estos UCAV en ejercicios difundidos por CCTV. El material promocional del WZ-8 atribuyó baja observabilidad y velocidad hipersónica para reconocimiento en espacio cercano. La ausencia de informes públicos sobre exportaciones o empleo en conflictos impidió establecer con precisión su uso futuro. No obstante, su presencia en desfiles y ejercicios indicó integración real dentro de la doctrina aérea china y continuidad en inversiones estratégicas.

El balance operacional mostró un conjunto con funciones diferenciadas: plataformas de reconocimiento de gran altitud, modelos para superioridad aérea y ataque profundo, y sistemas orientados a saturación con células reconvertidas. La coordinación con fuerzas tripuladas surgió como elemento central para compartir datos y para ampliar alcance de sensores. La arquitectura resultante preparó misiones en negación de área, con perfiles de riesgo que favorecieron el empleo no tripulado en fases críticas de campañas regionales.
Las capacidades supersónicas y la baja observabilidad plantearon desafíos para defensas adversarias y para la inteligencia regional. La combinación de sensores SAR, ópticos e inteligencia electrónica mejoró la detección de objetivos de alto valor en tiempo casi real. La continuidad de pruebas y de exhibiciones públicas sugirió progresos en motores y en enlaces resistentes. La consolidación de brigadas y de doctrinas específicas adelantó una fase de madurez que apoyó disuasión creíble sin revelar íntegramente parámetros clasificados.
