La Fuerza Aérea de Estados Unidos enfrenta dificultades para retirar los F-22 sin un reemplazo adecuado como el NGAD.
F-22 Raptor: un líder en los cielos con capacidades incomparables
La Fuerza Aérea de Estados Unidos enfrenta dificultades para retirar sus cazas F-22 Raptor debido a la falta de un reemplazo adecuado para esta plataforma de quinta generación. En un evento reciente del Instituto Mitchell de Estudios Aeroespaciales, el general Kenneth S. Wilsbach, jefe del Comando de Combate Aéreo, señaló que es probable que la Fuerza Aérea mantenga 32 aviones F-22 del Bloque 20. “Estoy a favor de conservar los Block 20”, expresó Wilsbach. “Nos ofrecen un gran valor en entrenamiento y, en caso de emergencia, estos aviones pueden ser utilizados en combate debido a su alta capacidad”.
Aunque la Fuerza Aérea había planificado que su futuro caza Next-Generation Air Dominance (NGAD) sustituyera al Raptor, las dificultades presupuestarias están complicando la introducción de esta plataforma de sexta generación. Para asegurar la superioridad aérea, es crucial que la Fuerza Aérea mantenga operativos sus F-22 mientras se resuelven los retrasos del NGAD.
Durante mucho tiempo, la Fuerza Aérea ha contemplado la retirada de la poderosa plataforma Raptor. Introducido a principios de los 2000, el F-22 fue el primer caza de quinta generación en volar, combinando sigilo, supermaniobrabilidad y supervelocidad de crucero en un solo avión. Este avión, respetado tanto por expertos militares como por entusiastas de la aviación, posee características destacadas como una pequeña sección transversal de radar, altas velocidades, capacidad de transporte de armamento y aviónica avanzada, lo que lo convierte en un líder indiscutible en los cielos.
Los desafíos del NGAD y su impacto en la Fuerza Aérea

A pesar de esto, la Fuerza Aérea ha decidido reducir gradualmente su uso para dar paso a plataformas de nueva generación como el NGAD. El año pasado, la Fuerza Aérea argumentó que los Raptors Block 20 restantes eran demasiado costosos de mantener y que los 500 millones de dólares destinados a estos cazas se invertirían mejor en el programa de sexta generación.
El NGAD es descrito como una “familia de sistemas” que incluye un avión de sexta generación y varios aviones no tripulados de combate colaborativo (CCA) altamente autónomos. La Fuerza Aérea planea desarrollar al menos 1.000 de estos vehículos no tripulados para trabajar en conjunto con los cazas tripulados.
Aunque muchos detalles específicos sobre el NGAD siguen siendo confidenciales, se espera que el nuevo programa incluya avanzados sensores, capacidades de redes y gestión de batalla, entre otras tecnologías emergentes. Según Air and Space Forces, el presupuesto de la Fuerza Aérea para 2025 asigna más de 7 mil millones de dólares para mejoras en el F-22 durante los próximos cinco años, incluyendo nuevos tanques de alas furtivas, sistemas de búsqueda y seguimiento por infrarrojos, y otras actualizaciones.
Inversiones contradictorias en el F-22 y el futuro del NGAD

Esto resulta contradictorio si se planea retirar el modelo en un futuro cercano, aunque dichas tecnologías podrían integrarse en el NGAD. El destino de los F-22 restantes y los planes para su sucesor de sexta generación permanecen inciertos.
La continuidad operativa del F-22 mientras se desarrolla el NGAD subraya la necesidad de mantener la superioridad aérea. La falta de un reemplazo inmediato y la incertidumbre en el presupuesto complican la transición.
El NGAD promete revolucionar el dominio aéreo con sus capacidades avanzadas y su integración de sistemas autónomos, pero su implementación depende de resolver las restricciones financieras y tecnológicas actuales. La Fuerza Aérea debe equilibrar la modernización y la operatividad mientras navega estos desafíos.