Una docena de cazas furtivos F-22 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos aterrizó este martes 24 de febrero en una base aérea israelí del sur del país tras despegar del Reino Unido, en una maniobra que eleva la superioridad aérea disponible para Washington y sus aliados en Oriente Medio mientras la Casa Blanca evalúa opciones militares frente a Irán.
El despliegue añade un componente de protección para fuerzas estadounidenses y para el espacio aéreo regional en un contexto de acumulación de medios aéreos y navales dentro del área de responsabilidad del Mando Central. Los aparatos llegaron desde la base de Lakenheath, donde permanecieron desde la semana pasada, y completaron el tránsito hacia el este con apoyo logístico y reabastecimiento en vuelo.
First 3 of 12 F-22 Raptors departing RAF Lakenheath pic.twitter.com/qo7E0Ffu8O
— Glenn (@TallGlenn85) February 24, 2026
El contingente quedó establecido en doce aeronaves, con destino final en una instalación israelí del sur, sin que autoridades militares difundieran de inmediato detalles operativos sobre la misión, la duración del despliegue o las reglas de empleo. El envío de los F-22 se integra en un refuerzo más amplio que ya incluye un portaaviones y escoltas de misiles guiados en la región, además de unidades adicionales incorporadas en las últimas semanas.
El portaaviones USS Abraham Lincoln y varios destructores cruzaron a finales de enero al área del Mando Central, y la Marina agregó después otro destructor, el USS Delbert D. Black, en una ampliación del dispositivo naval. Washington también ordenó el traslado del portaaviones USS Gerald R. Ford para unirse al grupo del Abraham Lincoln, un movimiento que incrementa la aviación embarcada y las capacidades de defensa antiaérea y antisubmarina del conjunto.

En Washington, la Casa Blanca sostuvo hoy que la diplomacia sigue como primera opción, aunque mantuvo abierta la posibilidad de recurrir a la fuerza. “La primera opción del presidente Trump siempre es la diplomacia. Pero… está dispuesto a usar la fuerza letal del Ejército de Estados Unidos si hace falta”, afirmó la portavoz Karoline Leavitt, mientras el secretario de Estado Marco Rubio tenía programado un encuentro informativo con los líderes del Congreso con acceso a inteligencia.
🚨 BREAKING: U.S. DEPLOYS 12 F-22 RAPTORS TO SOUTHERN ISRAEL
— Mossad Commentary (@MOSSADil) February 24, 2026
The United States has deployed 12 F-22 Raptor fighter jets to southern Israel, a rare and significant move in regional force posture.
The F-22 is the U.S. Air Force’s most advanced air-superiority platform — built for… pic.twitter.com/agaGyRXB3s
En paralelo, Trump fijó en días recientes una ventana de 10 a 15 días para una negociación y declaró, ante preguntas sobre un ataque limitado, “creo que puedo decir que lo estoy considerando”. La llegada de los F-22 ocurrió a dos días de conversaciones previstas para el jueves en Ginebra, dentro de una tercera ronda de contactos indirectos entre el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, y el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, con mediación de Omán.
Las discusiones anteriores también transcurrieron con intermediación omaní y dejaron abiertos puntos de fricción sobre el programa nuclear, los misiles y el alivio de sanciones, mientras Washington eleva el despliegue regional hasta niveles que recuerdan a los grandes picos de presencia militar de las últimas dos décadas. El F-22 aporta una plataforma de quinta generación optimizada para superioridad aérea y defensa de activos de alto valor, con baja observabilidad, sensores integrados y capacidad para operar en entornos con amenazas avanzadas, incluida la escolta de paquetes de ataque y la cobertura de corredores aéreos para aviones cisterna y de vigilancia.

Con el dispositivo naval ampliado y la concentración de cazas en bases avanzadas, Washington mantiene un abanico de opciones que va desde misiones defensivas de cobertura hasta operaciones aéreas sostenidas, mientras el Pentágono evita describir objetivos y cronogramas por razones de seguridad operativa y las delegaciones mantienen la cita de Ginebra como el siguiente hito inmediato.
