El Departamento de Estado autorizó la transferencia de cazas F-16 a Filipinas por 5.580 millones de dólares para reforzar su defensa y disuasión regional.
La aprobación refuerza la cooperación militar entre Manila y Washington
El Departamento de Estado de Estados Unidos autorizó la venta de 20 cazas F-16 Block 70/72 a Filipinas bajo el programa Foreign Military Sales (FMS), en una operación valorada en 5.580 millones de dólares. La Agencia de Cooperación para la Seguridad de la Defensa (DSCA) confirmó la aprobación, destacando que la medida apoyará tanto los intereses de seguridad de EE. UU. como la estabilidad del sudeste asiático.
El acuerdo incluye 16 F-16C monoplaza y cuatro F-16D biplaza, con opción de seleccionar entre las configuraciones Block 70 o Block 72. Estas aeronaves estarán propulsadas por motores F110-GE-129D o F100-PW-229, según la variante elegida. La operación incorpora también sistemas auxiliares, repuestos, equipos de apoyo, mantenimiento y capacitación técnica.
Esta es la segunda vez que EE. UU. aprueba una venta de F-16 a Filipinas. En 2021 se autorizó un acuerdo similar, pero no se concretó por limitaciones presupuestarias. En esta ocasión, el anuncio se produjo poco después de la visita del secretario de Defensa Pete Hegseth a Manila, subrayando la relevancia estratégica del archipiélago frente a las tensiones con China en el Mar de Filipinas Occidental.
El comunicado de la DSCA señaló que la venta propuesta “mejorará las capacidades de Filipinas para la defensa aérea, conocimiento del dominio marítimo y operaciones de supresión de defensas enemigas”, además de ampliar su interoperabilidad con las fuerzas armadas estadounidenses.
Equipamiento clave incluido en el paquete de cazas F-16 para Filipinas
- 20 aeronaves F-16 Block 70/72 con motores F110-GE-129D o F100-PW-229
- Misiles aire-aire AIM-120C-8 y AIM-9X Block II Sidewinder
- Bombas guiadas por láser GBU-50 y JDAM GBU-38/GBU-54
- Radar AESA AN/APG-83 y sistema EW AN/ALQ-254 Viper Shield
- Pod de designación de blancos AN/AAQ-33 Sniper ATP

Filipinas impulsa su modernización aérea ante tensiones regionales
El gobierno filipino busca reconstruir su aviación de combate, tras haber retirado sus F-5A/B en 2005, última flota de cazas de primera línea en servicio activo. La aprobación de esta venta marca el primer paso tangible para llenar ese vacío con aeronaves modernas y polivalentes.
Actualmente, Filipinas está inmersa en una serie de programas de adquisición para fortalecer su capacidad disuasoria. Además del F-16, el país evalúa incorporar 12 cazas ligeros KAI FA-50 adicionales y 6 A-29B Super Tucano, duplicando sus flotas respectivas.
El nuevo equipamiento responde a la necesidad de enfrentar incidentes constantes en el Mar de Filipinas Occidental, donde guardacostas chinos y filipinos han protagonizado múltiples enfrentamientos. El F-16 permitirá a la Fuerza Aérea de Filipinas patrullar y responder con mayor eficacia ante situaciones de conflicto o provocación.
En paralelo, Filipinas desarrolla infraestructura cibernética y sistemas de defensa aérea para complementar sus medios convencionales. Estas iniciativas forman parte del plan “Horizonte 3”, aprobado en 2024, que contempla la compra de 40 aviones de combate con un presupuesto de 33.600 millones de dólares.
Las aeronaves incluirán tecnología avanzada y configuración de combate
Los F-16 Block 70/72 propuestos estarán equipados con el radar AESA AN/APG-83, que permite detectar y seguir múltiples objetivos en simultáneo, así como generar imágenes SAR de alta resolución en todo tipo de clima. Este radar forma parte del concepto Scalable Agile Beam Radar (SABR) desarrollado por Northrop Grumman.
El avión incorpora una pantalla central de pedestal (CPD) de alta resolución, que facilita el acceso a información táctica crítica. El sistema también es compatible con el Joint Helmet-Mounted Cueing System II (JHMCS II) o el Scorpion HObIT, a elección de Filipinas, para asignación visual de blancos desde el casco.
Además, la aeronave incluye el nuevo sistema de guerra electrónica AN/ALQ-254 Viper Shield, diseñado para entornos electrónicos hostiles. Otras capacidades importantes incluyen el sistema Auto-GCAS para evitar colisiones con el terreno, Link 16 para comunicación táctica segura y IFF avanzado AN/APX-126.
El paquete de armas contempla la integración de bombas GBU-39/B de pequeño diámetro, misiles AGM-65 Maverick y municiones guiadas por láser y GPS. Filipinas podrá utilizar también armas ya en su inventario, gracias a la inclusión de lanzadores LAU-117 y LAU-88 para compatibilidad con el Maverick.
El F-16 Block 70/72 consolida su liderazgo global en exportaciones

Los F-16 Block 70/72 representan la versión más avanzada del caza multirrol “Viper”, con una vida útil estructural de hasta 12.000 horas. A diferencia del F-16V, que consiste en una modernización de aeronaves existentes, el Block 70/72 se fabrica completamente desde cero.
Hasta febrero de 2025, seis países han seleccionado esta variante y Lockheed Martin mantiene una cartera de producción de 117 unidades. Entre los clientes recientes figuran Eslovaquia, Bahréin, Bulgaria y Taiwán, lo que refuerza su posición como opción preferida para fuerzas aéreas aliadas.
El coronel Thomas Obrochta, comandante del 162º Grupo de Operaciones de la Guardia Aérea Nacional de Arizona, afirmó que el F-16 Block 70 es “la última edición de uno de los cazas más probados en combate”, destacando su radar APG-83, cabina rediseñada y compatibilidad con armamento moderno.
Para Filipinas, esta adquisición posiciona a su Fuerza Aérea a la par de otros aliados regionales en términos de capacidades tecnológicas. La incorporación de los F-16 permitirá una integración operativa más efectiva con socios estratégicos como Estados Unidos, Japón y Australia, en un entorno geopolítico cada vez más volátil.