Estados Unidos aprobó ventas militares por $16.460 millones a Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, dos países del Golfo golpeados por las repercusiones de la guerra con Irán.
La autorización llega después de la campaña aérea a gran escala lanzada por Estados Unidos e Israel a finales del mes pasado y de la respuesta iraní con misiles y drones, ataques que causaron muertos y daños en varios países del Golfo. Esos Estados han tenido que emplear recursos militares considerables para interceptar las ofensivas.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, “ha determinado y proporcionado una justificación detallada de que existe una emergencia que requiere la venta inmediata” del material militar, según un comunicado de su despacho. Esa decisión evita el requisito de aprobación previa del Congreso.
La mayor operación corresponde a Kuwait, que recibió luz verde para comprar radares de sensores de defensa antiaérea y antimisiles de nivel inferior por $8.000 millones, de acuerdo con el Departamento de Estado. Esos sistemas están diseñados para detectar objetivos de alta velocidad y aportar datos a una red de defensa antimisiles.
La segunda venta más cuantiosa fue aprobada para Emiratos Árabes Unidos. Se trata de un radar de discriminación de largo alcance y equipos relacionados por $4.500 millones, también según el Departamento de Estado. Ese sistema permite rastrear amenazas de misiles balísticos.
Además, Emiratos obtuvo autorización para adquirir sistemas destinados a derribar aeronaves no tripuladas de pequeño tamaño por $2.100 millones, misiles aire-aire avanzados por 1.220 millones y munición junto con mejoras para aviones de combate F-16 por $644 millones.
