El ministerio de Defensa Nacional de la República de China informó ante el Yuan Legislativo que el primer lote del sistema terrestre de misiles antibuque Harpoon entró en fase de entrega. Dentro del programa de “misiles Harpoon de lanzamiento desde tierra”, llegaron cuatro vehículos lanzadores y un vehículo radar.
En esa misma intervención, el ministerio asoció el progreso con la recuperación de plazos tras interrupciones logísticas vinculadas a la pandemia de COVID-19. También caracterizó la entrega como un hito inicial de un paquete más amplio, que requiere producción industrial, adiestramiento y apoyo técnico de largo plazo.
La base formal del programa quedó asentada en la notificación de venta militar al exterior que el Departamento de Defensa de Estados Unidos remitió al Congreso el 26 de octubre de 2020, y que el Federal Register publicó el 11 de diciembre de 2020. El aviso señaló como comprador a la Oficina Representativa Económica y Cultural de Taipéi en Estados Unidos (TECRO).
Ese documento definió el conjunto como hasta cien (100) Harpoon Coastal Defense Systems, con hasta cuatrocientos (400) misiles RGM-84L-4 Harpoon Block II de lanzamiento desde superficie y cuatro (4) misiles de ejercicio RTM-84L-4. Incluyó, además, 411 contenedores, cien (100) unidades lanzadoras-transportadoras y veinticinco (25) camiones radar.
El mismo texto incorporó repuestos, equipos de apoyo, publicaciones, formación y asistencia técnica, y fijó un costo programático estimado de $2,37 mil millones. Asimismo, identificó a Boeing como contratista principal. Más adelante, la ejecución industrial quedó reflejada en la trazabilidad contractual del Departamento de Defensa.
El 2 de marzo de 2022, el Naval Air Systems Command adjudicó a Boeing una orden de hasta $498,31 millones para producir y entregar el “launch system” del Harpoon Coastal Defense System para el gobierno de Taiwán. El alcance comprendió cien lanzadores-transportadores, veinticinco unidades radar y equipo de entrenamiento, con finalización prevista en diciembre de 2028.
El 7 de abril de 2023, ese mismo órgano contractual incorporó, mediante una modificación por $1.170,77 millones, el suministro de 400 misiles RGM-84L-4 Block II Update en contenedor. El ajuste añadió cuatro misiles de ejercicio, contenedores adicionales, equipos de prueba y repuestos del sistema costero, con término estimado en marzo de 2029.
La modificación incluyó soporte de estación de armas, publicaciones técnicas, representantes de campo y formación. A partir de esos hitos, la “entrega” adquiere un sentido operativo concreto: el Harpoon costero no se limita al misil, sino que integra plataformas móviles, sensores, enlaces y logística para emplazar baterías, moverlas y sostenerlas bajo presión.
El aviso del Federal Register describió el RGM-84L como arma táctica no nuclear e identificó componentes sensibles, entre ellos buscador radar, altímetro radar y sistema GPS/INS, además de software. Esos elementos explican que el sistema llegue encapsulado en contenedores y que se acompañe de equipos de prueba y apoyo técnico.
A la luz de la arquitectura del paquete, un escenario plausible es que la secuencia de entregas priorice primero vehículos, radares y capacitación. Con esa pauta, la integración de mando y control quedaría habilitada antes de completar lotes significativos de munición. En paralelo, la República de China ajustó su estructura para absorber capacidades de misiles costeros con radares y otros medios de vigilancia y apoyo.
En una conferencia regular del 22 de enero de 2026, el ministerio de Defensa indicó que el Comando de Combate Litoral entraría en establecimiento el 1 de enero de 2026 y que su generación de fuerza tomaría efecto en julio de 2026. La misión declarada fue integrar vigilancia, radares, misiles emplazados en costa y sostenimiento para reforzar la interdicción en capas frente a amenazas anfibias.
Esa arquitectura institucional se alinea con la lógica de un sistema móvil como Harpoon: dispersión, rotación y coordinación con sensores para acortar el ciclo de detección-designación-ataque. A finales de 2025, la continuidad del programa también quedó anclada en el sostenimiento, en paralelo a la progresión de entregas.
El 17 de diciembre de 2025, la Defense Security Cooperation Agency tramitó otra certificación al Congreso para apoyo de reparación y seguimiento del Harpoon. El expediente incluyó buscadores radar, retorno-reparación-reexpedición de misiles navales Harpoon y componentes, contenedores, capacitación, documentación y soporte técnico, por un estimado de $91,4 millones.
En febrero de 2026, el estado verificable del proceso combina tres hechos. Existe una línea contractual con plazos hasta 2028–2029, existe una primera entrega reconocida de vehículos de lanzamiento y radar en 2025, y existe un paquete formal de sostenimiento que respalda la integración progresiva del Harpoon dentro de fuerzas costeras móviles.
