Lockheed Martin y CoAspire han develado un innovador misil hipersónico, potencialmente integrable con el avanzado caza F-35 Lightning II.
Este nuevo tipo de munición hipersónica está configurado para transformar el paradigma de la guerra contemporánea y ser decisivo en los conflictos venideros.
El misil Mako y su integración en el F-35

En el marco del evento Sea Air Space 2024, celebrado recientemente, ambas compañías hicieron oficial la presentación del misil hipersónico multimisión Mako.
Inspirado en la agilidad y velocidad del tiburón Mako, este misil está diseñado específicamente para su uso por la Armada de los Estados Unidos y muestra compatibilidad con diversas aeronaves, incluyendo el destacado caza furtivo F-35 Lightning II.
De acuerdo con un reporte de Naval News, el misil Mako está equipado con múltiples sistemas de guiado avanzado y es capaz de enganchar múltiples objetivos simultáneamente.
“Para la Armada de EE. UU., este representa un sistema de armas multimisión, altamente capaz, con excepcional capacidad de supervivencia y asequibilidad, permitiendo mantener numerosos objetivos en jaque con un sistema ya operativo”, expresó Rick Loy, director del programa de la división de Misiles y Control de Incendios de Lockheed Martin, en una declaración a Naval News.
El F-35 Lightning II, por su parte, es un caza furtivo polivalente de quinta generación, disponible en tres variantes (A, B y C) que se diferencian principalmente en su método de despliegue y capacidad de lanzamiento, ampliando así la versatilidad de esta plataforma a nivel global.
El auge de las municiones hipersónicas en la guerra moderna

Las municiones hipersónicas representan un elemento fundamental para el futuro del combate, capaces de alcanzar y superar velocidades de Mach 5 (más de 3,800 millas por hora). Este avance tecnológico promete superar las defensas aéreas enemigas con una eficacia sin precedentes.
Por ejemplo, un misil hipersónico tiene la capacidad de impactar un crucero o un destructor equipado con misiles guiados antes de que sus sistemas antiaéreos puedan interceptarlo. Agravando esta amenaza, un adversario podría lanzar simultáneamente docenas de estos misiles hacia un mismo objetivo, incrementando drásticamente las probabilidades de un impacto exitoso.
Aunque las armas que logran velocidades hipersónicas no son una novedad —los misiles balísticos intercontinentales han estado alcanzando estas velocidades desde hace décadas—, existe una distinción crítica entre estos y los modernos misiles hipersónicos de crucero.
Mientras los misiles balísticos siguen una trayectoria parabólica, saliendo y reentrando en la atmósfera para alcanzar su objetivo, los misiles hipersónicos de crucero aprovechan la sustentación aerodinámica para mantenerse operativos y realizar maniobras dentro de la atmósfera, lo que les confiere una ventaja táctica significativa en el campo de batalla moderno.
Retos técnicos y ventajas estratégicas de las municiones hipersónicas

La maniobrabilidad excepcional de los misiles hipersónicos plantea grandes desafíos para su interceptación. A diferencia de los misiles balísticos, cuyas trayectorias pueden ser predichas y, por tanto, interceptadas con mayor facilidad por sistemas de defensa antiaérea, los misiles hipersónicos modernos poseen la capacidad de ejecutar maniobras evasivas dentro de la atmósfera, dificultando significativamente la anticipación de su trayectoria de ataque.
No obstante, la incorporación de estas armas en los arsenales modernos no está exenta de obstáculos técnicos. El desafío más significativo es la gestión del calor extremo generado durante el vuelo a velocidades hipersónicas, que puede alcanzar hasta 3,000° Fahrenheit.
Para poner esto en perspectiva, Venus, el planeta más caliente de nuestro sistema solar, registra temperaturas alrededor de los 870° Fahrenheit. A estas temperaturas, los sistemas electrónicos y de aviación de los misiles están en riesgo de fundirse, lo cual podría comprometer su funcionamiento.
El dominio de esta tecnología y la superación de estos retos térmicos otorgarán al país pionero una ventaja militar considerable, estableciendo un nuevo estándar en la guerra contemporánea y redefiniendo las estrategias de defensa y ataque a nivel global.