La administración estadounidense actual colocó la ampliación de la energía nuclear entre sus prioridades estratégicas y, mediante el Programa Janus, el Ejército de los Estados Unidos se prepara para incorporar tecnología nuclear portátil de nueva generación dentro de su estructura operativa.
El plan, dado a conocer el año pasado, busca abastecer con “microreactores”, entre cien y mil veces más pequeños que los reactores nucleares tradicionales, a instalaciones militares antes de que concluya el año 2028, según los objetivos oficiales del programa.
Cada unidad puede generar hasta 20 megavatios de electricidad y tendría capacidad para suministrar energía estable a comunidades aisladas, bases militares, centros de datos y campus universitarios, sobre todo en zonas expuestas a interrupciones de la red eléctrica, informó NBC Montana.
Estos dispositivos no deben confundirse con los Reactores Modulares Pequeños (SMR), cuya producción oscila entre 20 y 300 megavatios, ya que los microreactores se conciben como sistemas transportables, algunos aptos para su traslado mediante un camión semirremolque.
A diferencia de las centrales nucleares convencionales, cuya construcción puede prolongarse durante años, los microreactores se fabricarían íntegramente en plantas industriales y permitirían un despliegue acelerado una vez completados los procesos regulatorios.
En la actualidad, los generadores portátiles de mayor tamaño utilizados por el ejército estadounidense alcanzan alrededor de 800 kilovatios, de modo que la incorporación de microreactores supondría un salto sustancial en la capacidad energética disponible para las operaciones militares.
“El Ejército de los Estados Unidos está liderando el camino en la incorporación de tecnología innovadora y disruptiva”, afirmó el secretario del Ejército, Dan Driscoll. “Estamos eliminando la burocracia y fomentando capacidades de próxima generación en una variedad de sectores críticos, incluida la energía nuclear”.
Aunque el Departamento de Energía y el Ejército de los Estados Unidos asumirán la provisión del combustible de uranio requerido por el Programa Janus, la titularidad y la gestión operativa de los microreactores quedarán en manos de empresas comerciales.
Con el paso del tiempo, estos reactores nucleares de pequeño tamaño podrían obtener autorizaciones para su uso en otros ámbitos civiles, como los centros de datos dedicados a inteligencia artificial, caracterizados por un consumo energético particularmente elevado.
El Departamento de Defensa de los Estados Unidos impulsa este concepto en un contexto en el que las operaciones militares demandan cada vez más energía y requieren fuentes portátiles de alta densidad, de acuerdo con un análisis del Idaho National Laboratory.
En un comunicado oficial, el Ejército de los Estados Unidos señala que el Programa Janus persigue el suministro de energía segura, resiliente y confiable para respaldar instalaciones de defensa nacional y misiones críticas, en cumplimiento de la Orden Ejecutiva 14299, “Despliegue de tecnologías avanzadas de reactores nucleares para la seguridad nacional”.
Mandos militares sostienen que la generación nuclear in situ contribuiría a proteger las bases frente a fallos de la red eléctrica y frente a ataques cibernéticos o físicos dirigidos contra infraestructuras energéticas civiles, según recogió NBC Montana.
El Ejército identificó nueve emplazamientos candidatos para albergar plantas de microreactores: Fort Benning, Fort Bragg, Fort Campbell, Fort Drum, Fort Hood, Fort Wainwright, Holston Army Ammunition Plant, Joint Base Lewis-McChord y Redstone Arsenal.
La selección de estos lugares respondió a criterios como las necesidades energéticas específicas, la infraestructura eléctrica disponible y diversas consideraciones ambientales y técnicas evaluadas por las autoridades militares.
El Ejército indicó que publicó una notificación de Área de Interés (AOI) a través del sitio web de la Unidad de Innovación del Departamento (DIU) para solicitar propuestas de despliegue industrial de tecnologías nucleares avanzadas. Los calendarios por ubicación se comunicarán más adelante.
El secretario de Energía, Chris Wright, señaló que en los próximos 24 meses probablemente se pondrán a prueba diez diseños distintos de reactores, como parte del proceso de evaluación tecnológica y regulatoria.
Pese al escepticismo existente en determinados sectores respecto de la seguridad nuclear, otros consideran que se trata de una fuente de carga base relativamente benigna y necesaria para avanzar desde los combustibles fósiles hacia las energías renovables, al no emitir gases y evitar la intermitencia solar o eólica.
En mayo pasado, el presidente Trump firmó órdenes ejecutivas con las que se comprometió a cuadruplicar la capacidad nuclear del país, desde unos 100 gigavatios en 2024 hasta alcanzar 400 GW en el año 2050.
En la actualidad operan 54 centrales nucleares en Estados Unidos, repartidas en 28 estados que cuentan con al menos un reactor. Según la Energy Information Agency (EIA), la Unidad 3 de la planta Alvin W. Vogtle, en Georgia, entró en servicio el 31 de julio de 2023.
Esa unidad forma parte de un proyecto de ampliación de dos reactores y dispone de una capacidad neta de generación eléctrica en verano de 1.117 megavatios. La Unidad 4, un reactor de agua ligera presurizada Westinghouse AP1000, inició operaciones comerciales en abril de 2024.
Con cuatro reactores en funcionamiento, Vogtle se convirtió en la mayor central nuclear del país, con una capacidad total neta de generación eléctrica en verano de 4.536 megavatios, de acuerdo con los datos oficiales del sector energético.
Paralelamente, el Departamento de Energía seleccionó dos proyectos de Reactores Modulares Pequeños para recibir financiación federal. La Tennessee Valley Authority y Holtec obtendrán cada una $400 millones en fondos compartidos para apoyar despliegues iniciales.
Según World Nuclear News, Holtec prevé instalar dos reactores SMR-300 en el emplazamiento de la Palisades Nuclear Generating Station, en Michigan, mientras que la propuesta de TVA busca acelerar la puesta en marcha del primer SMR Gen III+ del país en Clinch River, en el este de Tennessee.
