El F-100 de North American fue el primer caza de la USAF que rompió la barrera del sonido en vuelo nivelado y combatió en Vietnam.
North American desarrolló el F-100 como sucesor del F-86 Sabre
Tras la experiencia en Corea, la Fuerza Aérea de Estados Unidos buscó un caza supersónico capaz de enfrentar nuevos desafíos, especialmente ante la creciente amenaza del MiG-15 soviético. En este contexto, North American Aviation inició en 1949 el diseño del llamado “Sabre 45”, una evolución del F-86 con alas más inclinadas y mayor potencia.
El proyecto, sin respaldo oficial en sus inicios, obtuvo la atención del Pentágono a principios de 1951, y en 1952 se aprobaron dos prototipos YF-100A. El primer vuelo, ejecutado por George Welch el 25 de mayo de 1953, confirmó su capacidad de alcanzar Mach 1.05 en vuelo nivelado, lo que adelantó en meses el cronograma previsto y consolidó su estatus como pionero de la “Serie del Siglo”.
El modelo de producción, F-100A, entró en servicio en septiembre de 1954 con el 479th Fighter Wing. Conocido como “The Hun”, el avión inició una nueva era en la aviación de combate gracias a su diseño aerodinámico y motor de postcombustión. No obstante, las pruebas iniciales revelaron problemas de estabilidad y control, especialmente en giros de alta velocidad, lo que derivó en varias pérdidas tempranas de aeronaves.
North American respondió desarrollando versiones mejoradas, como los modelos F-100C y F-100D, que integraron estabilizadores más grandes y mejoras en los controles de vuelo, aumentando significativamente la seguridad y el rendimiento general.
Datos técnicos relevantes del F-100 Super Sabre
- Motor: Pratt & Whitney J57 con postquemador
- Velocidad máxima: Mach 1.3 (aprox. 850 mph)
- Empuje: hasta 16,000 libras en versiones avanzadas
- Armamento base: cuatro cañones de 20 mm
- Capacidad de carga: hasta 7,040 libras de bombas, cohetes y armas nucleares tácticas
- Materiales: uso pionero de titanio en zonas expuestas a altas temperaturas

El F-100 evolucionó desde la superioridad aérea al ataque a tierra
Inicialmente concebido como caza diurno de superioridad aérea, el F-100 fue superado rápidamente por nuevas plataformas más versátiles como el F-4 Phantom II. A partir de 1955, con el modelo F-100C, adquirió capacidades de ataque a tierra, incluyendo soportes para bombas y tanques externos.
En 1956, el modelo F-100D se convirtió en el más producido, con más de 1,200 unidades. Incorporó piloto automático supersónico y sistema de bombardeo a baja altitud, ampliando su rango operativo. También se introdujo la versión biplaza F-100F, esencial para la formación de pilotos y utilizada más tarde en misiones especializadas como el rol “Wild Weasel” de supresión de defensas aéreas.
La versatilidad del F-100 le permitió asumir múltiples funciones durante su servicio: desde escolta de bombarderos hasta patrullas tácticas. Su rendimiento en combate se adaptó a escenarios cambiantes, consolidando su rol como avión multipropósito en el arsenal de la USAF.
Las modificaciones sucesivas no solo mejoraron su capacidad ofensiva, sino que también permitieron un uso más seguro del avión, pese a que las tasas de accidentes siguieron siendo elevadas durante toda su carrera operativa.
El Super Sabre tuvo su mayor actividad en la Guerra de Vietnam
La participación más extensa del F-100 se dio en la guerra de Vietnam. A partir de 1961, los primeros F-100D se desplegaron en el sudeste asiático, realizando misiones de apoyo aéreo cercano desde bases en Tailandia y Filipinas.
Durante la operación Rolling Thunder en 1965, los F-100 acompañaron a los F-105 en misiones de bombardeo sobre Vietnam del Norte, enfrentándose ocasionalmente a MiG-17 norvietnamitas. Uno de los encuentros más significativos ocurrió el 4 de abril de 1965, con la primera participación en combate aire-aire de un F-100 contra un caza enemigo.

Su desempeño principal, sin embargo, se consolidó en Vietnam del Sur, donde los F-100 volaron más de 360,000 salidas de combate, siendo los más activos de toda la campaña estadounidense. El avión lanzó grandes cantidades de bombas y cohetes contra posiciones del Viet Cong, aunque sufrió la pérdida de 242 unidades, 186 de ellas por fuego enemigo.
Esta actividad intensiva evidenció tanto la eficacia táctica del F-100 como sus limitaciones estructurales. Su fiabilidad se vio afectada por la alta exigencia operativa, aunque su impacto en el campo de batalla fue considerable y decisivo para muchas misiones.
El F-100 también sirvió en otros países y roles especializados
Más allá de Estados Unidos, el Super Sabre fue transferido a varias fuerzas aéreas aliadas, incluyendo las de Francia, Dinamarca, Taiwán y Turquía, a través de programas de asistencia militar. En Francia, participó en operaciones contra insurgencias en Argelia, mientras que en Taiwán fortaleció la defensa aérea frente a la amenaza china.

La versión F-100F también tuvo un papel fundamental como entrenador supersónico y como uno de los primeros aviones adaptados para misiones Wild Weasel, destinadas a detectar y eliminar radares enemigos. Esta tarea sería más tarde asumida por modelos como el F-105 o el F-4G, pero los F-100F marcaron el inicio de esa doctrina táctica.
Con el tiempo, el F-100 fue reemplazado por plataformas más modernas como el A-7 Corsair II y el F-4 Phantom II. La USAF retiró los últimos F-100 en 1971, y la Guardia Nacional los mantuvo activos hasta 1979. Parte de las unidades retiradas fueron reconvertidas como drones QF-100 para pruebas de misiles.
Hoy en día, algunos F-100 siguen volando en manos de fundaciones privadas, y varios ejemplares están expuestos en museos. Su legado perdura como el primer caza capaz de romper la barrera del sonido en condiciones operativas reales, abriendo el camino a una nueva era en la aviación de combate.