El caza F-35 ha sido objeto de críticas y debates desde hace años, pero su papel en la seguridad global no puede ser subestimado.
El poderío del F-35
El F-35 es crucial en la prevención de conflictos a gran escala debido a su capacidad para mantener la superioridad aérea de Estados Unidos y la OTAN. Ni Rusia ni China pueden desafiar realmente esta superioridad en el aire.
La flota estadounidense de F-35 con base en tierra y mar es insuperable en número y calidad. Además, los portaaviones y anfibios de Estados Unidos están equipados con aviones JSF listos para misiones.
China y Rusia carecen de capacidad para lanzar cazas de 5ª generación desde el mar de forma impactante, lo que contribuye a la estabilidad mundial.

Un mundo sin el F-35
Un mundo sin el F-35 sería más peligroso, ya que la rápida evolución del entorno global de amenazas requeriría de una respuesta potente y efectiva. Si el F-35 hubiera sido cancelado o truncado, es probable que viviríamos en un mundo diferente.
Es justo preguntarse si, sin la amenaza del poder aéreo de 5ª generación de Estados Unidos y Occidente, China ya habría tomado Taiwán o Rusia habría avanzado más en Europa del Este.
El F-35 cambia radicalmente la ecuación del poder aéreo debido a su alcance de sensores, características furtivas, informática y conexión en red.

Futuro del F-35 y expansión global
El futuro del F-35 sigue siendo un tema de debate, pero su impacto en la estabilidad mundial es innegable. Estados Unidos espera adquirir 1,763 F-35A, y muchos países aliados también están adquiriendo estos cazas de 5ª generación.
La creciente fuerza internacional de aviones de 5ª generación conectados en red refuerza aún más la posición de Estados Unidos y la OTAN en el ámbito del combate aéreo.
Un ejemplo de su superioridad se vio en los juegos de guerra Red Flag de las Fuerzas Aéreas estadounidenses, donde un solo F-35 fue capaz de destruir formaciones de cazas de 4ª generación sin ser detectado.

Resumen
El caza F-35 es un elemento clave para la estabilidad mundial y la prevención de conflictos a gran escala, gracias a su capacidad para mantener la superioridad aérea de Estados Unidos y la OTAN.