Omsktransmash opera las 24 horas y ha triplicado su plantilla para abastecer al ejército ruso. Su producción de tanques modernizados T-80BVM y T-90M sigue en aumento.
Omsktransmash mantiene producción de blindados en pleno conflicto
A pesar de las sanciones impuestas tras la anexión de Crimea en 2014 y la invasión de Ucrania en 2022, Omsktransmash, una de las principales fábricas de tanques de Rusia, mantiene una producción elevada. La planta opera sin interrupciones y ha incrementado su capacidad para abastecer al ejército ruso.
Un video publicado por Patricia Marins en su perfil de X, tomado del canal estatal ruso Rossiya-1, muestra imágenes exclusivas del interior de la fábrica. Según el informe de la periodista Ksenia Klimina, “para satisfacer la demanda militar, la planta trabaja sin pausa y ha triplicado su número de empleados”.
Las imágenes revelan múltiples chasis de tanques en proceso de ensamblaje y modernización. Las fuerzas rusas han comenzado a desplegar los modelos T-80BVM y T-90M Proryv, equipados de fábrica con rejillas antidrones, conocidas como “cope cages”.

El video destaca la naturaleza manual del trabajo en la fábrica. La única operación mecanizada visible es el uso de una grúa ferroviaria para trasladar los chasis, lo que subraya el enfoque artesanal del ensamblaje en Omsktransmash.
Veteranos de guerra trabajan en la producción de blindados
El material audiovisual también muestra la incorporación de exsoldados en la planta, muchos de los cuales combatieron en Ucrania antes de regresar como ensambladores y operarios. “No lo hago por mí, sino por los muchachos en el frente”, declara Sergey, uno de estos veteranos.
Aunque la fecha exacta de la grabación no se especifica, Marins destaca que “el trabajo en Omsktransmash en 2025 parece mucho más intenso que en los últimos años”, lo que sugiere un aumento en la producción.
Además, Marins analiza las características del T-80BVM y resalta que, a pesar de su lenta reparación, es uno de los mejores tanques rusos. Los motores diésel han sido modificados varias veces y las turbinas de gas han pasado por distintas mejoras para lograr una versión más potente y fiable. “Por esta razón, los ucranianos adoptaron rápidamente el motor diésel en su versión T-80UD”, concluye Marins.

Datos clave sobre la producción de tanques rusos en Omsktransmash
- La fábrica opera las 24 horas para satisfacer la demanda militar en la guerra de Ucrania.
- Ha triplicado su plantilla, incorporando exsoldados como operarios.
- Se están modernizando modelos T-80BVM y T-90M, equipados con protección antidrones.
- El ensamblaje sigue siendo mayormente manual, con pocas operaciones mecanizadas.
- El T-80BVM es una mejora del tanque soviético T-80, con blindaje reactivo explosivo “Relikt” y nueva óptica de tiro.
Las limitaciones de los tanques rusos en el campo de batalla
Las turbinas de gas no representan una inversión eficiente para la industria de defensa. Tanques como el M1 Abrams, que usan esta tecnología, generan costos de mantenimiento un 40 % más altos y emiten gran cantidad de calor, dificultando la operación de la infantería cercana.
Por esta razón, el T-72 sigue siendo la base de las fuerzas blindadas rusas. Su fiabilidad, facilidad de mantenimiento y menor peso lo hacen una opción práctica. A pesar de décadas de avances tecnológicos en Occidente, no se ha desarrollado un equivalente con las mismas ventajas en costos y operatividad.

En el contexto de la guerra en Ucrania, Rusia ha reforzado su flota con un énfasis particular en la modernización del T-80BVM. Esta versión mejorada no es solo una reutilización de reservas almacenadas, sino una estrategia del Kremlin para optimizar su armamento en lugar de desarrollar nuevos modelos, dadas las limitaciones económicas y tecnológicas actuales.
El T-80BVM y su papel en la guerra en Ucrania
El T-80BVM representa un punto intermedio entre los diseños soviéticos y las capacidades militares contemporáneas de Rusia. Su modernización, iniciada en 2017, ha incorporado tecnología actualizada para mejorar su desempeño en combate.
Las mejoras se centran en potencia de fuego, protección y movilidad, áreas donde el T-80 original tenía deficiencias. Su armamento principal es el cañón 2A46M-4 de 125 mm, capaz de disparar proyectiles Svinets-1 (tungsteno) y Svinets-2 (uranio empobrecido), diseñados para perforar blindajes modernos.
Además, el T-80BVM puede lanzar el misil antitanque guiado 9M119M Invar, que alcanza objetivos hasta 5 km de distancia, una ventaja clave en combates de largo alcance.

Blindaje, movilidad y desempeño del T-80BVM
La protección del T-80BVM se ha reforzado con el blindaje reactivo explosivo Relikt, que reemplaza al obsoleto Kontakt-1. Este sistema protege contra misiles como el Javelin y el NLAW, responsables de importantes bajas en blindados rusos en Ucrania.
No obstante, el diseño del tanque mantiene una vulnerabilidad estructural: la acumulación de municiones y tripulación en un espacio reducido, lo que aumenta el riesgo de explosiones catastróficas en caso de impacto.
El T-80BVM conserva su motor de turbina de gas, que aunque consume más combustible, ofrece alta velocidad y arranque en frío, útil en climas extremos. Su alcance en carretera llega a 500 km, pero se reduce en terrenos irregulares.
El sistema óptico y de control de tiro ha sido modernizado con la mira Sosna-U, similar a la del T-90A. Incluye imágenes térmicas, lo que mejora la precisión en condiciones de poca visibilidad.
A pesar de las mejoras, el T-80BVM sigue siendo objeto de debate. Mientras Rusia lo presenta como un tanque eficaz, críticos afirman que sigue por debajo de los estándares occidentales en protección de la tripulación.
Su despliegue en Ucrania ha generado informes contradictorios. Algunos reportan pérdidas significativas, mientras que otros destacan su éxito en combate. Esto refleja los desafíos de la guerra moderno, donde la tecnología y la estrategia militar evolucionan constantemente.
El T-80BVM, con su combinación de legado soviético y actualización tecnológica, es una pieza clave en la estrategia militar rusa. Su desempeño en el campo de batalla seguirá siendo evaluado por aliados y adversarios en el desarrollo de la guerra en Ucrania.