Turquía se encuentra en un punto crucial de su historia, con las elecciones presidenciales a la vuelta de la esquina. Estos comicios podrían marcar un giro radical en la política del país. Recep Tayyip Erdogan, actual presidente, se enfrenta a Kemal Kulçdaroğlu, un candidato que ha ganado terreno en las encuestas.
La decisión que tome Turquía no solo afectará su relación con Washington, sino también su postura en la adquisición de sistemas S-400 rusos y cazas F-35 estadounidenses.
Turquía y su encrucijada: ¿S-400 o F-35?
Desde hace cuatro años, la brecha entre Ankara y Washington se ha ampliado debido a la compra de los sistemas antiaéreos S-400 a Rusia. Estados Unidos, en respuesta, expulsó a Turquía del programa F-35. Sin embargo, Kulçdaroğlu, en sus últimas declaraciones, ha expresado su deseo de renovar las relaciones con Washington.
Ha prometido adquirir nuevos F-16 y permitir que los F-35 vuelen en los cielos turcos, lo que implicaría desactivar los S-400 rusos. Esta postura, sin duda, ha generado un gran interés en las elecciones del domingo.

La posibilidad de un acuerdo
Aunque volver a la mesa de negociaciones sobre el F-35 será difícil, existen posibilidades de que se alcance algún tipo de acuerdo. La industria turca podría volver a participar en el programa del F-35, lo que facilitaría las conversaciones con Washington.
Además, el hecho de que Turquía conserve los sistemas S-400 pero se abstenga de utilizarlos en operaciones conjuntas con sus socios occidentales podría ser una opción viable. Sin embargo, aún no está claro si esta medida apaciguará a Estados Unidos.

El futuro político de Turquía
A pesar de la ventaja que Kulçdaroğlu ha obtenido en las encuestas, no se puede descartar a Erdogan. El actual presidente cuenta con el respaldo de la maquinaria estatal y ha empleado estrategias de campaña efectivas, como el aumento salarial a los funcionarios y la reducción de algunos precios.
La decisión que tome Turquía este domingo definirá si Erdogan continúa fortaleciendo lazos con Rusia, Irán y Siria, o si se opta por un líder dispuesto a dejar de lado los S-400 para dar paso a los F-35.
El futuro de Turquía en juego
El destino de Turquía se encuentra en una encrucijada. La elección del nuevo presidente no solo afectará su relación con Estados Unidos, sino también su posición en la adquisición de sistemas S-400 y cazas F-35. Pronto se sabrá si el país continuará bajo el liderazgo de Erdogan, quien ha reforzado vínculos controvertidos, o si tomará un nuevo rumbo con un líder dispuesto a apagar los S-400 para permitir la entrega de cazas F-35.