El Su-57 ruso integra el motor AL-51F1, que proporciona mayor empuje y maniobrabilidad, y lo capacita para volar a Mach 2 con postcombustión.
El AL-51F1 redefine el rendimiento del caza de quinta generación Su-57
Con el motor AL-51F1, el caza Su-57 de Rusia ha alcanzado una nueva etapa en su desarrollo, al lograr volar a Mach 2, es decir, aproximadamente 2.470 km/h a nivel del mar. Esta mejora posiciona al avión como un rival real frente a plataformas de quinta generación como el F-22 Raptor y el F-35 Lightning II. Anteriormente conocido como “Izdelie 30”, el motor fue desarrollado por la United Engine Corporation (UEC), una subsidiaria de Rostec.
El Su-57, producido por Sukhoi bajo el programa PAK FA, entró en servicio en diciembre de 2020 con un motor AL-41F1, pero este propulsor carecía de una capacidad completa de supercrucero, condición que impidió inicialmente su clasificación indiscutible como caza de quinta generación. El AL-41F1 alcanzaba un empuje de 14.500 kgf con postcombustión, pero su rendimiento en vuelo supersónico continuo era limitado.
Con el AL-51F1, el Su-57 gana un empuje de 11.000 kgf en seco y hasta 18.000 kgf con postcombustión, lo que mejora no solo su velocidad, sino también su perfil furtivo infrarrojo. La cámara de combustión optimizada y los materiales térmicamente disipativos reducen la firma térmica del motor, dificultando su detección por misiles guiados por calor.
Este avance convierte al Su-57 en una plataforma de combate más equilibrada, acercándose al ideal de un caza multirrol sigiloso, rápido y maniobrable, capaz de adaptarse a los desafíos del combate aéreo contemporáneo.
Características técnicas clave del motor AL-51F1
- Empuje en seco: 11.000 kgf; con postcombustión: hasta 18.000 kgf
- Velocidad máxima del Su-57 con este motor: Mach 2
- Diseño optimizado para reducir firma infrarroja y radar
- Desarrollo a cargo de UEC, empresa del grupo estatal Rostec
- Compatible con vector de empuje para maniobrabilidad avanzada

Las pruebas de vuelo confirmaron el rendimiento del nuevo propulsor
Las primeras evaluaciones en vuelo del AL-51F1 comenzaron en diciembre de 2017, utilizando el segundo prototipo del Su-57 (T-50-2). Estas pruebas formaron parte de una segunda fase estatal de verificación, con el objetivo de validar el comportamiento del motor bajo condiciones operativas reales antes de su integración en la producción en serie.
Según el entonces viceprimer ministro de Defensa ruso, Yuri Borisov, los ensayos superaron las expectativas. Posteriormente, Rostec anunció que el motor se incorporaría como estándar en la versión Su-57M, cuya entrega está prevista a partir de 2024. Esta variante modernizada representa la consolidación del Su-57 como un auténtico caza de quinta generación en el arsenal ruso.
El cronograma de integración refleja la estrategia del gobierno ruso para renovar su flota aérea en un contexto de sanciones internacionales y presión tecnológica. La mejora en el rendimiento también responde a la necesidad de contrarrestar capacidades similares en las fuerzas aéreas de la OTAN y Asia.
La introducción del AL-51F1 refuerza la capacidad del Su-57 para misiones de larga distancia, con mayor carga útil y velocidad operativa sostenida, aumentando así su viabilidad como plataforma de primera línea en escenarios de alta intensidad.
Comparación con cazas occidentales y capacidades tácticas del Su-57
La capacidad del Su-57 para volar a Mach 2 con postcombustión lo sitúa por encima del F-35 Lightning II, que no está diseñado para vuelos supersónicos prolongados. En cuanto al F-22 Raptor, si bien este puede alcanzar Mach 1.5 en supercrucero, el Su-57 con el AL-51F1 logra un mejor desempeño en velocidad absoluta gracias a su nuevo motor.
Aunque el Su-57 no mantiene Mach 2 sin recurrir a la postcombustión —como sí hacía el SR-71 Blackbird—, el incremento de potencia ofrece un abanico más amplio de aplicaciones estratégicas. Su combinación de velocidad, empuje vectorial y autonomía amplía el repertorio táctico disponible para las Fuerzas Aeroespaciales Rusas.

Desde 2022, el Su-57 ha sido empleado en operaciones sobre Ucrania, ejecutando misiones de ataque terrestre y supresión de defensas aéreas. En este contexto, el AL-51F1 ha permitido transportar mayor carga bélica con velocidades que dificultan su intercepción por sistemas enemigos.
El motor no solo proporciona impulso, sino que también mejora la maniobrabilidad mediante empuje vectorial. Esta característica facilita maniobras extremas, consideradas fundamentales en la doctrina aérea rusa bajo el concepto de “supermaniobrabilidad”.
El AL-51F1 también impulsará al caza ligero Su-75 Checkmate
La estrategia rusa contempla la aplicación del AL-51F1 en el Su-75 Checkmate, un caza ligero de quinta generación en desarrollo. El primer vuelo del Su-75 está programado para mediados de 2025, lo que demuestra la intención de estandarizar tecnologías para reducir costes y acelerar los procesos de fabricación.
Este enfoque pragmático responde a las condiciones económicas actuales y a la necesidad de consolidar una base tecnológica común para varios modelos. El Su-75, con un diseño más económico y orientado a la exportación, aprovechará las mejoras del AL-51F1, aumentando su atractivo en mercados internacionales.
Además del vector de empuje, el motor incorpora materiales compuestos y revestimientos avanzados que reducen su firma radar. Aunque el Su-57 carece de tomas de aire en S como el F-22, Sukhoi ha empleado bloqueadores de radar similares a los del F-117 Nighthawk para reducir la sección radar frontal.
Estas adaptaciones tecnológicas confirman el esfuerzo por combinar diseño furtivo con rendimiento aerodinámico, manteniendo la operatividad del caza bajo los estándares contemporáneos de combate.
Impacto comercial y posicionamiento internacional del Su-57M

En el ámbito comercial, la introducción del AL-51F1 ha elevado el interés internacional por el Su-57. En noviembre de 2024, Rosoboronexport anunció un contrato con un operador extranjero no especificado. Diversos análisis apuntan a Argelia como el cliente más probable, dado su historial de adquisiciones de armamento ruso.
Esta venta consolida la competitividad del Su-57 frente a rivales como el Rafale francés y el F-35 estadounidense. El motor AL-51F1 es un factor clave en esta ecuación, al dotar al caza de capacidades que aumentan su valor operativo y comercial.
El desarrollo del AL-51F1 es un componente esencial en la estrategia rusa de defensa y exportación, al proporcionar una solución de motor avanzada y reutilizable para diversas plataformas aéreas. Su rendimiento verificado en pruebas y operaciones garantiza su integración confiable en flotas de aliados estratégicos.
Con el Su-57M ya en producción y el Su-75 por volar, el AL-51F1 se posiciona como una pieza fundamental para el futuro de la aviación militar rusa, reflejando un equilibrio entre innovación tecnológica, viabilidad económica y aplicación táctica en entornos reales.