La base aérea de Graf Ignatievo recibió el primer F-16 de 16 adquiridos por Bulgaria, fortaleciendo su defensa y alineación con estándares de la OTAN.
Bulgaria inicia la renovación de su flota con cazas F-16 Block 70
El 2 de abril de 2025, Bulgaria recibió el primero de los 16 cazas F-16 Block 70 adquiridos a Estados Unidos, marcando un avance clave en la modernización de su Fuerza Aérea. El acto de recepción se llevó a cabo en la base aérea de Graf Ignatievo, en el centro del país, con la presencia del primer ministro Rosen Zhelyazkov, quien calificó la aeronave como “un símbolo de la asociación estratégica” entre Bulgaria y Estados Unidos.
El avión forma parte de un contrato firmado en 2019 con Lockheed Martin para adquirir ocho unidades del modelo F-16 Block 70, por un valor de 1.300 millones de dólares. La variante incluye radar AESA y aviónica avanzada, acercando sus capacidades a las de los cazas de quinta generación. Aunque inicialmente previstas para 2023, las entregas se retrasaron debido a la pandemia.
El primer F-16 llegó al país tras una ceremonia previa celebrada el 31 de enero de 2025 en la planta de Lockheed Martin en Greenville, Carolina del Sur, donde se ensamblan actualmente estas aeronaves para exportación. Este avión marca el inicio de una transformación estructural en las capacidades de defensa aérea de Bulgaria.
El gobierno búlgaro complementó esta compra con un segundo contrato en 2022, también con Lockheed Martin, para adquirir otras ocho aeronaves adicionales, con una inversión total de 2.800 millones de dólares. Las entregas del segundo lote están previstas hasta finales de 2027.
Componentes clave del proceso de modernización aérea búlgara
- Primera unidad F-16 Block 70 llegó a Bulgaria el 2 de abril de 2025
- Contrato inicial firmado en 2019 por 8 aeronaves; segundo contrato en 2022 por otras 8
- Inversión total superior a 2.800 millones de dólares
- Radar AESA y aviónica avanzada aseguran interoperabilidad con la OTAN
- Base aérea de Graf Ignatievo será la sede operativa de los nuevos F-16

Los F-16 reemplazarán cazas soviéticos en una flota obsoleta
Bulgaria, miembro de la OTAN desde 2004, operaba hasta ahora principalmente con MiG-29 y Su-25 de origen soviético. Estas aeronaves, pese a su robustez inicial, presentan serias limitaciones tecnológicas y logísticas en el contexto operativo moderno.
Los problemas financieros del país durante décadas impidieron la renovación oportuna de su flota. En consecuencia, otros miembros de la OTAN, como España y Países Bajos, han prestado apoyo mediante patrullas de vigilancia aérea sobre territorio búlgaro.
Con la llegada del F-16, Bulgaria busca ejercer un rol más activo en el flanco este de la alianza atlántica. El modelo Block 70 permite misiones de superioridad aérea, ataque de precisión y defensa conjunta, con integración total a los sistemas de mando y control de la OTAN.
El ministro de Defensa Atanas Zapryanov afirmó que esta adquisición marca “el inicio de una nueva era para la aviación de combate nacional”, consolidando las capacidades defensivas del país en un contexto geopolítico cada vez más inestable.
Capacitación, infraestructura y cronograma de entrega en marcha
La preparación de la base aérea de Graf Ignatievo ha sido una prioridad. Aunque hubo retrasos en las obras, el gobierno aseguró que las instalaciones estarán listas para operar los nuevos cazas dentro del plazo previsto. Los trabajos incluyen modernización de pistas, hangares y sistemas de soporte.
En paralelo, Bulgaria ha apostado por la formación intensiva de su personal. Ocho pilotos búlgaros completan su adiestramiento en EE. UU., junto a técnicos e ingenieros que reciben capacitación directa en Lockheed Martin.
Además del primer F-16 ya en territorio búlgaro, se espera la llegada de dos unidades adicionales en abril de 2025. Un tercer avión permanecerá en Carolina del Sur para propósitos de instrucción operativa y técnica, según lo previsto por el programa de transferencia.

El proceso de incorporación de los nuevos cazas se realizará de forma escalonada. Las entregas del primer lote concluirán en 2025, mientras que el segundo lote será completado hacia 2027, cerrando así la primera fase de transformación aérea.
El contexto regional refuerza la relevancia estratégica del proyecto
La invasión rusa a Ucrania ha acentuado la importancia del mar Negro como eje de tensión militar y comercial. Bulgaria, con frontera marítima directa con Rusia y Ucrania, se encuentra en una posición clave para la defensa del sudeste europeo.
El ministro Zapryanov ha advertido sobre los riesgos regionales derivados de un posible bloqueo del mar Negro, que afectaría a Rumanía, Moldavia y el sur de Europa. En este contexto, los F-16 constituyen un elemento disuasivo de primer orden.
Además de su valor operacional, los cazas representan un gesto político y diplomático de acercamiento definitivo a Occidente. La renovación de la flota marca un alejamiento tangible del pasado soviético de las Fuerzas Armadas búlgaras.
Para Estados Unidos, la entrega de los F-16 a Bulgaria consolida su papel como principal proveedor de defensa en Europa del Este, al tiempo que fortalece la postura de la OTAN frente a posibles amenazas en su frontera oriental.
Lockheed Martin y el F-16 mantienen liderazgo en defensa global
La empresa Lockheed Martin mantiene activa su línea de producción del F-16 en Greenville gracias a contratos internacionales como el de Bulgaria. Aunque EE. UU. cesó su producción interna en 2019, el modelo sigue siendo altamente demandado por su versatilidad y costo competitivo.
Con más de 4.600 unidades producidas desde los años 70, el F-16 continúa siendo uno de los cazas más utilizados del mundo. La versión Block 70 representa su iteración más moderna, con mejoras en radar, aviónica y conectividad táctica.

El acuerdo con Bulgaria se suma a una lista creciente de países aliados que eligen este modelo como parte de su modernización aérea. Para Lockheed Martin, la cooperación con naciones OTAN como Bulgaria refuerza su rol en la defensa colectiva euroatlántica.
En los próximos años, Bulgaria completará la incorporación de su escuadrilla de F-16, con una combinación de infraestructura actualizada, personal cualificado y aviones de última generación, sentando las bases para un nuevo capítulo en su política de defensa.