Un informe reciente del Pentágono alerta sobre serias fallas en el sistema de eyección del T-7A Red Hawk, retrasando aún más el programa.
Fallas detectadas en pruebas recientes comprometen la seguridad
Actualizaciones recientes indican que persisten graves deficiencias en el sistema de eyección del T-7A Red Hawk. La Fuerza Aérea de EE. UU., junto con Boeing, intenta solucionar problemas que ya han generado retrasos importantes. Un informe del DOT&E detalla estos contratiempos, mencionando pruebas en febrero y junio de 2024 donde fallaron componentes críticos, como una manguera del asiento que interfirió con el sistema de secuenciación.
Las pruebas ambientales también revelaron problemas, aunque la Fuerza Aérea no informó públicamente detalles. Uno de los T-7A fue sometido a temperaturas extremas de entre -25 y 110 grados Fahrenheit en el Laboratorio Climático McKinley, sin que el servicio notificara irregularidades.
The final T-7A #RedHawk engineering and manufacturing development (EMD) jet, APT-5, has been delivered to the @USAirForce.
— Boeing Defense (@BoeingDefense) December 20, 2024
Check out all fab five T-7A EMD jets taking off! pic.twitter.com/BVYQLvPxGW
Los retrasos afectan el cronograma y los costos del proyecto
La capacidad operativa inicial del T-7A, proyectada para 2024, se ha pospuesto hasta 2028. En enero, la Fuerza Aérea anunció que adquirirá cuatro unidades adicionales de preproducción para reforzar pruebas, aplazando la producción a gran escala hasta 2026. Esta situación ha causado pérdidas financieras considerables para Boeing, con una reciente pérdida de 500 millones de dólares, elevando el déficit total del programa a más de mil millones desde 2018.
Problemas técnicos en sistemas esenciales del T-7A
El sistema de generación de oxígeno a bordo (OBOGS) y otros subsistemas críticos también han mostrado fallos. El plan de pruebas del OBOGS incluye 46 puntos de datos y 100 horas de vuelo, según el informe. Este sistema, cuya evaluación sigue estándares militares actualizados, ha tenido percances graves en otras aeronaves, lo que ha llevado a accidentes fatales.
Otro desafío es la integración del Sistema automático de prevención de colisiones en tierra (AGCAS), tecnología crucial para evitar accidentes en maniobras de alta gravedad. Aunque no estaba inicialmente incluido en el programa, se espera implementar AGCAS a partir de 2026.
Aspectos clave del informe del DOT&E sobre el T-7A

- El sistema de eyección sigue operando bajo aceptación de alto riesgo para la aeronavegabilidad.
- Las pruebas ambientales detectaron problemas no especificados que requerirán nuevas evaluaciones.
- La integración de sistemas esenciales como OBOGS y AGCAS presenta dificultades técnicas.
- La producción a gran escala se retrasa hasta 2026 debido a fallas persistentes.
- Boeing reporta pérdidas financieras acumuladas por más de mil millones de dólares en el proyecto.
Se requieren más pruebas para validar las soluciones
Boeing había señalado que en 2021 logró resolver un problema de balanceo de alas en altos ángulos de ataque mediante ingeniería digital, pero el informe del DOT&E revela que este ajuste aún necesita pruebas adicionales. Aunque estas herramientas digitales han ayudado a identificar y corregir problemas, no han tenido el impacto revolucionario que se esperaba, según informes del sector.
La Fuerza Aérea mantiene su confianza en el potencial del T-7A para reemplazar los T-38 Talon, aunque los retrasos complican la formación de pilotos. “El T-7A será clave en el futuro de la aviación”, afirmó en enero el teniente general Brian S. Robinson.