Los análisis de diseño, empleo y flota sitúan al Su-57 como la plataforma menos avanzada en baja observabilidad frente a F-22, F-35 y J-20.
Rasgos de diseño que reducen la observabilidad radar frontal del Su-57
El Su-57, caza ruso de quinta generación, aparece en evaluaciones técnicas y en evidencia operativa como la plataforma menos avanzada en tecnología furtiva dentro del cuarteto actual F-22, F-35, J-20 y Su-57. La conclusión se apoya en rasgos de diseño que reducen la baja observabilidad, en un empleo con ataques a distancia desde territorio ruso y en una flota limitada, en contraste con modelos más maduros, con producción y despliegue extensos.
El rasgo técnico citado con mayor frecuencia se ubica en la admisión de aire. A diferencia del F-22 y del F-35, que ocultan los álabes del compresor con conductos en “S”, el Su-57 carece de ese trazado. Análisis públicos señalan detalles de fabricación visibles en exhibiciones y toberas con menor ocultamiento, factores que afectan la firma radar y la firma infrarroja, con especial impacto en el sector frontal de la aeronave.

La madurez industrial y la difusión de los modelos estadounidenses establecen otro contraste. La edición 2025 del directorio World Air Forces registra más de mil entregas del F-35. Ese volumen facilita iteraciones de componentes, consolida el soporte logístico y permite una operación multinacional sostenida. El F-22 mantiene una flota estable con la baja observabilidad como núcleo de su diseño y de su empleo. La diferencia repercute en programas de mejora y en la disponibilidad de repuestos.
La diferencia en tamaño y madurez de las flotas influye en datos de mantenimiento, en la estandarización de mejoras y en la validación operativa a lo largo del tiempo. Los inventarios amplios permiten ciclos de prueba más robustos y retroalimentación constante desde múltiples usuarios, mientras que series cortas dificultan la estandarización y dejan una evidencia pública menos abundante sobre desempeño y costos de sostenimiento y sostienen el soporte logístico multinacional.

Datos verificables para comparar diseño, flota y empleo del Su-57
- El directorio World Air Forces 2025 registra más de mil entregas del F-35.
- FlightGlobal consigna 24 Su-57 activos y 52 en pedido para la Fuerza Aeroespacial rusa.
- En la guerra de Ucrania, el Su-57 lanza armamento desde el interior de Rusia, fuera del alcance habitual de defensas ucranianas.
- Imágenes de los días 7 y 8 de junio de 2024 verifican daños en un Su-57 en Ajtubinsk tras un ataque con drones.
- Rostec informó en diciembre de 2025 el inicio de pruebas en vuelo del turborreactor “Producto 177” y mostró maquetas de toberas vectoriales con abertura reducida.
El rol del J-20 y la evolución de la aviación militar china en 2024–2025
En el caso chino, el J-20 se mantiene como aeronave avanzada dentro del inventario de la Fuerza Aérea del Ejército Popular de Liberación. Informes anuales del Departamento de Defensa de Estados Unidos lo describen como parte de sistemas con capacidad de interdicción y empleo a distancia, dentro de una flota en expansión. La documentación oficial también destaca su papel entre los medios más evolucionados de la aviación militar china en 2024–2025.

En paralelo, los datos de acceso público sobre el Su-57 reflejan cantidades reducidas. El directorio de FlightGlobal consigna 24 aeronaves activas para la Fuerza Aeroespacial rusa y 52 en pedido a la fecha de cierre de su última edición. Esa descripción cuantitativa sitúa la disponibilidad real del sistema y su importancia relativa en el orden de batalla ruso, lejos de los volúmenes que ya alcanzan sus pares con despliegue masivo.
El empleo en combate aporta un elemento empírico a la comparación. En la guerra de Ucrania, el Su-57 se utiliza para lanzar armamento desde el interior de Rusia, fuera del alcance habitual de defensas ucranianas, según registros periodísticos especializados. Partes de inteligencia británica describen una preferencia por limitar la exposición directa de estas unidades a riesgos en la zona de combate, con el objetivo de preservar una flota escasa y un sistema de sensibilidad tecnológica elevada.
Un episodio en retaguardia mostró esa vulnerabilidad. En junio de 2024, imágenes satelitales difundidas por la inteligencia ucraniana exhibieron daños en un Su-57 tras un ataque con drones contra la base de pruebas de Ajtubinsk, en el óblast de Astracán. Agencias internacionales verificaron el hecho por comparación de tomas de los días 7 y 8 de junio. El caso subrayó la necesidad de refugios endurecidos y de defensa de bases para un activo de alto valor.
Características furtivas, cronología y mejoras anunciadas por Rusia
Tras ese ataque, análisis independientes señalaron que, incluso si el aparato resultaba reparable, una reducción temporal de disponibilidad afecta de forma directa a una flota pequeña y costosa de sostener. Expertos de un instituto especializado en poder aéreo evaluaron un impacto simbólico y operativo, debido al bajo número de unidades en servicio, además de tensiones de producción y de obtención de componentes avanzados, en un programa aún en consolidación industrial.

Rusia anunció medidas de ingeniería para mejorar la planta motriz y parte del desempeño general. En diciembre de 2025, la corporación estatal Rostec informó el inicio de pruebas en vuelo de un turborreactor identificado como “Producto 177”. En paralelo, se exhibieron maquetas de toberas vectoriales con abertura reducida respecto de las actuales; si esa solución llega a adoptarse, puede reducir la firma térmica. El avión continúa sin conductos en “S” en las tomas de aire.
El Su-57 incorpora bodegas internas de armamento y materiales absorbentes de radiación para reducir su huella radar. La célula presenta alineación de aristas y geometrías orientadas a la baja observabilidad. Sin embargo, la combinación de soluciones de acabado, la disposición de admisiones y toberas, sitúa al Su-57 por debajo de sus homólogos en prestaciones de furtividad. No existen mediciones de sección radar divulgadas por el fabricante ni por el ministerio de Defensa ruso.
La cronología del programa ayuda a explicar la situación. Tras el primer vuelo de un prototipo T-50 en 2010 y la entrada en servicio declarada de la primera unidad de producción en 2020, la transición hacia una producción sostenida no alcanzó los ritmos de otras familias. En 2024–2025, los listados mantuvieron al Su-57 como sistema poco numeroso. Rusia ofreció el modelo a clientes y desplegó en 2025 una campaña en Asia con promesas de coproducción.
