El 1 de agosto de 1943, en el golfo de Vizcaya, un hidroavión Sunderland hundió al U-454 con cargas de profundidad, pero el fuego antiaéreo lo derribó poco después.
El enfrentamiento en el Atlántico nororiental el 1 de agosto de 1943
El 1 de agosto de 1943, en el Atlántico nororiental, en el sector occidental del golfo de Vizcaya, un hidroavión de patrulla Short Sunderland del Mando Costero —identificado en los documentos británicos como “Sunderland B/10” de la RAAF (Escuadrón 10) y en registros de pérdidas como W4020— atacó al submarino alemán U-454 cuando este navegaba en superficie y lo hundió con una andanada de cargas de profundidad.
El Sunderland quedó, al mismo tiempo, inutilizado por el fuego antiaéreo del propio submarino y terminó por estrellarse en el mar poco después del ataque. El informe de interrogatorio naval británico sitúa el hundimiento a las 16.42–16.43 y fija la posición en 45°39’N, 10°17’W; bases de datos navales contemporáneas dan coordenadas muy próximas (45,36N; 10,23W) y atribuyen al U-454 32 muertos y 14 supervivientes.
Para comprender por qué un submarino terminó por disparar con eficacia contra un hidroavión de cuatro motores —y por qué el avión, aun alcanzado, mantuvo un ataque a baja altura— hay que situar el episodio en el momento en que el golfo de Vizcaya se convirtió en un corredor de tránsito especialmente vigilado. Desde 1941, el Escuadrón 10 de la Real Fuerza Aérea Australiana, integrado en el Mando Costero, concentró buena parte de su esfuerzo en esa franja marítima.
Allí operaban los submarinos alemanes que salían de bases francesas hacia el Atlántico, y allí se intensificaron en 1943 los patrullajes y ataques aéreos y navales. La ficha institucional del Australian War Memorial describe esa secuencia: el golfo de Vizcaya fue foco principal de operaciones del escuadrón, 1943 fue el periodo de actividad más intensa, se atacaron numerosos submarinos y, aunque se obtuvieron hundimientos, también se perdieron varios aparatos.
Datos clave del combate y sus consecuencias inmediatas
- Fecha del incidente: 1 de agosto de 1943.
- Posición aproximada: 45°39’N, 10°17’W.
- Muertos en el U-454: 32 tripulantes.
- Supervivientes del submarino: 14 rescatados.
- Supervivientes del Sunderland: seis rescatados.
Contexto operativo del Mando Costero y el Escuadrón 10
El marco operativo era el de un mando aéreo concebido para la guerra marítima: defensa de rutas de abastecimiento, reconocimiento y lucha antisubmarina, entre otras misiones. En la estructura británica, el Mando Costero tenía esa responsabilidad; y en ese esfuerzo participaron miles de australianos, con escuadrones adscritos a sus grupos operativos.
El portal institucional del Departamento de Asuntos de Veteranos de Australia resume esa función y documenta que el Escuadrón 10 se formó en el Reino Unido al estallar la guerra, quedó adscrito al Mando Costero y mantuvo operaciones continuadas en el teatro europeo. El U-454, por su parte, era un submarino tipo VIIC de 500 toneladas en la clasificación británica del informe de inteligencia naval.
Lo mandaba el Kapitänleutnant Burkhard Hackländer, y la documentación lo vincula a la 7.ª flotilla, con base nominal en Saint-Nazaire, aunque en las fechas finales de su carrera aparece como “guest boat” en La Pallice, un detalle que el interrogatorio atribuye a limitaciones de espacio en el puerto principal de la flotilla.
En el relato del último patrullaje, el informe recoge una salida inicial desde La Pallice el 23 de julio de 1943 junto al U-706, un regreso forzado por problemas de compás y una partida definitiva el 29 de julio en un pequeño dispositivo escoltado por unidades de dragado y un buque de apertura de canales.
Patrón de inmersiones y secuencia del combate final
Ese mismo documento ofrece un elemento clave para explicar el desenlace: el patrón de inmersiones y emergencias que los submarinos debían cumplir al atravesar el golfo de Vizcaya en 1943. Según los prisioneros interrogados, las órdenes eran permanecer sumergidos día y noche y salir a superficie solo para recargar baterías, una rutina que se mantendría hasta el meridiano 18°O.
En esa zona, añade el informe, se imponía el uso continuo de chalecos salvavidas incluso en inmersión, y el receptor de alerta —el sistema de detección de emisiones enemigas, citado en el documento como G.S.R.— registraba contactos casi de forma permanente cuando el submarino estaba en superficie. El “noveno y último patrullaje” del U-454 quedó marcado por esa tensión entre necesidad técnica y riesgo táctico.
El propio informe señala que en la mañana del 1 de agosto el submarino intentó emerger a las 08.30, pero tuvo que volver a sumergirse de inmediato por la presencia de un avión enemigo; que a las 11.00 se hizo un segundo intento frustrado hacia las 11.45 por otro avistamiento; y que a las 14.00 se repitió el ciclo, con una nueva inmersión a los pocos minutos.
El texto concluye que la situación se volvió “seria”: baterías agotadas y aire viciado. A las 16.40, U-454 emergió por última vez. La secuencia inmediata del combate aparece reconstruida con tiempos, rumbos, alturas y distancias. Nada más salir a superficie, el receptor G.S.R. detectó una aeronave, y a las 16.42 se avistó un avión a unas dos millas y a 1.700 pies, que el propio informe identifica como el Sunderland “B/10” de la RAAF.
Desarrollo del ataque y hundimiento del U-454
Los prisioneros declararon que el avión lanzó dos bengalas rojas; la nota de inteligencia del mismo documento añade que, en ese momento, había cinco balandras a unas 5,5 millas del submarino y un hidroavión Catalina a 700 pies en labores de caza antisubmarina, y precisa que ni las unidades de superficie ni el Catalina participaron en el hundimiento, aunque cerraron la zona después de que observaron las explosiones de las cargas.
El ataque, tal como lo describe el interrogatorio, combinó maniobra y aproximación a baja altura. El Sunderland cruzó la proa del U-454, corrigió a estribor y, a aproximadamente una milla, giró con rapidez a babor para atacar desde unos 60 grados por la aleta de estribor del submarino.
El informe incorpora condiciones meteorológicas: base de nubes a unos 2.000 pies, visibilidad buena, viento del oeste y mar “bastante gruesa”. En el U-454 se empleó un montaje doble de 20 mm, manejado por un suboficial, y el documento afirma que el oleaje dificultaba disparar con eficacia, pero que se consiguió al menos un impacto cuando el avión estaba a un cuarto de milla.
La nota de inteligencia concreta el efecto: alcanzó el motor interior de estribor del Sunderland y dañó el depósito principal de combustible del mismo lado. La fase decisiva ocurrió en segundos. Desde aproximadamente 50 pies, a las 16.43, el Sunderland lanzó seis cargas de profundidad “con extrema precisión”, según el testimonio recogido.
Consecuencias y rescate de los supervivientes
Los supervivientes creyeron que tres cayeron justo por delante del submarino y que otras tres impactaron en puntos de la estructura por delante de la torre de mando, “abrazándolo” en la zona de proa. La nota de inteligencia identifica el tipo: seis cargas Torpex Mark 11, con espoleta “16 pistol”, reguladas para detonar a 25 pies y espaciadas 60 pies.
El informe sostiene que el hundimiento completo duró menos de un minuto y explica por qué se salvaron tan pocos: la rapidez del desastre dejó con opciones de supervivencia casi exclusivamente a los hombres del puente, al timonel y a algunos que estaban junto a la escotilla. El U-454 se fue al fondo a las 16.43, siempre según el documento naval.
En el mismo párrafo, la nota de inteligencia añade el desenlace humano: dos oficiales y doce marineros fueron recogidos por el HMS Kite. El registro de uboat.net, que compila pérdidas y posiciones de combate, coincide en el número de supervivientes (14) y aporta el balance total de la dotación: 32 muertos y 14 supervivientes.
La coincidencia de ambos recuentos permite fijar sin ambigüedad que la dotación salvada fue de catorce hombres, aunque el total de muertos se documenta de forma explícita en la base de datos y no en el extracto del interrogatorio. La destrucción del submarino no evitó la pérdida del avión.
Destino del Sunderland y detalles documentales
El mismo informe de interrogatorio, en una nota de inteligencia inmediatamente posterior al hundimiento, describe la trayectoria final del Sunderland: mantuvo rumbo 171 grados durante unas seis millas, realizó un giro de 180 grados a babor y se estrelló. Añade que seis miembros de la tripulación utilizaron el plano principal de estribor como balsa hasta que fueron rescatados “unos treinta minutos después” por el HMS Wren.
Otras fuentes derivadas de la historiografía australiana y de registros conmemorativos coinciden en la secuencia general —avión alcanzado, amerizaje forzoso y rescate—, pero difieren en el intervalo exacto: un extracto atribuido a la historia oficial australiana citado por el Virtual War Memorial y por un museo australiano sitúa la llegada del Wren “diez minutos” después del impacto.
La divergencia, en cualquier caso, no afecta al dato central de que hubo seis supervivientes en el mar y que el rescate lo ejecutó el Wren. La identificación del aparato y el carácter de “destrucción mutua” queda reforzada por documentación de archivo fotográfico.
Una ficha del Australian War Memorial, asociada a una fotografía fechada en agosto de 1943 en Plymouth, describe el episodio como el avistamiento de un submarino durante una patrulla antisubmarina sobre el golfo de Vizcaya, el hundimiento del objetivo y el impacto de la artillería antiaérea (“flak”) que obligó al Sunderland a “amerizar”, con supervivientes rescatados por una balandra de la Marina Real.
Grupo de superficie y aspectos técnicos del incidente
La misma descripción añade un dato institucional: en el buque de rescate había, por casualidad, un oficial del propio Escuadrón 10 que estaba de permiso como parte de un esquema de cooperación más estrecha entre la aviación y la marina, un indicio documental de que la operación combinaba patrullas aéreas y grupos navales en un mismo teatro.
El grupo de superficie asociado a ese teatro aparece en varias fuentes como el “Second Support Group” o 2.º Grupo de Apoyo, un conjunto de balandras especializadas en guerra antisubmarina. Una biografía institucional sobre el capitán Frederic John Walker, alojada en un sitio gubernamental local británico, señala que el 2.º Grupo de Apoyo se formó en abril de 1943 para reforzar convoyes y, sobre todo, para actuar como fuerza de caza contra submarinos.
Y enumera sus buques —Starling como insignia y, entre otros, Kite y Wren—. La ficha de uboat.net sobre Walker coincide en la composición y describe el concepto de “fuerzas de choque” independientes de la escolta rutinaria, lo que encaja con la presencia simultánea de aeronaves y buques en una persecución que, ese 1 de agosto, terminó por resolverse por un ataque aéreo antes de que las balandras abrieran fuego o lanzaran cargas.
El caso U-454/W4020 también ilustra un punto técnico que aparece en el interrogatorio: el incremento del armamento antiaéreo y la adaptación táctica alemana en el golfo de Vizcaya. En su apartado sobre “flak U-boats”, el informe recoge declaraciones de prisioneros sobre submarinos especiales con montajes cuádruples de 20 mm y piezas adicionales, así como grandes reservas de munición, y añade una nota que sugiere que el número de esos submarinos había aumentado.
Memoria y registros del suceso en archivos
En paralelo, el mismo documento incluye observaciones sobre la eficacia y limitaciones de montajes de 20 mm alimentados por cargador, y detalles de disposición de armas en el U-454. Esa información contextualiza, de manera estrictamente documental, cómo un submarino pudo infligir daños críticos a un avión atacante en una ventana corta de tiempo, incluso sin pertenecer a una variante “flak” dedicada.
La memoria nominal del suceso se conserva en registros de bajas y conmemoración. El Aviation Heritage Museum de Australia, apoyándose en referencias de la Commonwealth War Graves Commission y memoriales, identifica al piloto como el teniente de vuelo Kenneth Gregson Fry, del Escuadrón 10, muerto el 1 de agosto de 1943 en operaciones en el Atlántico norte, sin tumba conocida y conmemoración en el Runnymede Memorial, y vincula su muerte al Sunderland W4020.
El mismo sitio y otras páginas conmemorativas reproducen la atribución del combate al hundimiento del U-454 y describen el resultado humano: parte de la tripulación rescatada y parte desaparecida tras el impacto en el mar. En paralelo, el informe de inteligencia naval conserva los datos operativos del hundimiento y el destino de los supervivientes del submarino, recogidos por el HMS Kite e incorporados a un circuito formal de interrogatorio.
Con esos documentos, el episodio queda fijado en una doble contabilidad de guerra: un submarino hundido y un avión perdido en el mismo ataque, ambos registrados por los sistemas de archivo de los dos bandos aliados.
