La superioridad aérea del ejército estadounidense se consolidó en la década de 1970 con tres poderosos cazas: el F-14 Tomcat, el F-15 Eagle y el F-16 Fighting Falcon.
Sin embargo, mientras que dos de estos aviones continúan en servicio y producción, el Tomcat ha sido relegado al olvido.
Un defensor en los cielos
El F-14 Tomcat, conocido por su icónico papel en “Top Gun”, se destacó por proteger los grupos de portaaviones estadounidenses contra amenazas enemigas durante su tiempo de servicio. Sin embargo, se ha pasado por alto una faceta menos conocida de esta aeronave: su capacidad como bombardero. En sus últimos años de servicio, el F-14 se transformó en el “Bombcat”.
Orígenes del F-14
La Marina estadounidense buscaba un interceptor de largo alcance y alta resistencia para defender a los grupos de portaaviones contra los bombarderos soviéticos y buques enemigos. Así nació el Tomcat, resultado del Programa Experimental de Cazas Tácticos del Secretario de Defensa Robert McNamara.
El F-14 presentaba avances significativos, como alas de geometría variable, radar AWG-9 de largo alcance y misiles AIM-54 Phoenix de alcance superlargo.

Una retirada anticipada
Con la disolución de la Unión Soviética, Estados Unidos no pudo justificar el mantenimiento del Tomcat por razones económicas. Sin una amenaza aérea “de alta tecnología”, el avión ya no era necesario en la era posterior a la Guerra Fría. Además, se requerían entre 30 y 60 horas de mantenimiento por cada hora de vuelo del F-14. Estos factores impulsaron su temprana jubilación.
La era del Bombcat
Aunque la versión F-14B fue retirada en 2006 junto con otras variantes, los fuselajes se reutilizaron para crear nuevos Tomcat mejorados. Estos “Bombcat” estaban equipados con el sistema LANTIRN, que proporcionaba capacidades de evasión y láser de largo alcance.
Estas mejoras resultaron valiosas en misiones en zonas elevadas como Afganistán, donde el Bombcat podía emplear municiones guiadas y compartir información de objetivos con otras aeronaves y medios terrestres.
A pesar de sus mejoras, el Bombcat tuvo una corta vida en servicio y fue finalmente retirado. Actualmente, este venerable caza descansa en los museos, recordando una época en la que el F-14B Tomcat desafiaba los límites de la tecnología y su legado perdura en la historia de la aviación militar.