El F-35A completó la certificación nuclear y la B61-12 cerró su producción; Países Bajos asumió la misión de la OTAN y siguieron pruebas en Tonopah.
Hitos de certificación del F-35A y producción de la B61-12 nuclear
El F-35A, caza furtivo de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, quedó habilitado para emplear la bomba nuclear B61-12 después de completar la certificación de diseño en 2021 y la certificación operativa el 8 de marzo de 2024. Con esa declaración, el F-35A pasó a ser el primer caza furtivo con capacidad nuclear. Esta condición de aeronave de doble capacidad se limita a la variante F-35A de despegue y aterrizaje convencionales.
El arma completó su propio ciclo industrial. La Administración Nacional de Seguridad Nuclear del Departamento de Energía ejecutó el Programa de Extensión de Vida de la B61-12 para sustituir versiones anteriores y adaptarla a aeronaves actuales. El 18 de diciembre de 2024 se ensambló la última unidad de producción y, en enero de 2025, la NNSA comunicó el cierre de la fabricación en serie y el paso a actividades de sostenimiento.
El programa añadió un conjunto de cola guiado y aseguró la compatibilidad del arma con plataformas como el F-35A. La B61-12 sustituyó versiones anteriores y se adaptó a aeronaves actuales bajo criterios de seguridad nuclear. En paralelo, la integración con aeronaves designadas mantuvo la verificación de interfaces físicas y lógicas y la evaluación de procedimientos de empleo y de mantenimiento, bajo normas de seguridad nuclear y procesos de certificación vigentes en la Alianza.

Con el cierre de la producción y su transición al sostenimiento, la NNSA indicó que los equipos responsables iniciaron la preparación de la siguiente modificación del arma. A la vez, mantuvieron actividades de repuestos y cierre administrativo del programa de la B61-12 hasta el ejercicio fiscal de 2026. En ese marco, la combinación de F-35A y B61-12 pasó a formar parte del inventario y de los planes de empleo de aeronaves de doble capacidad.
Fechas y hitos verificados de la capacidad nuclear del F-35A
- 8 de marzo de 2024: el F-35A quedó apto para portar y emplear la B61-12.
- 18 de diciembre de 2024: última unidad de producción de la B61-12; en enero de 2025, cierre de fabricación en serie.
- 1 de junio de 2024: los F-35 de Países Bajos asumieron la misión nuclear de la OTAN antes asignada a los F-16.
- 19–21 de agosto de 2025: ensayos en Tonopah con ensamblajes de prueba dirigidos por Sandia.
Fases, demostraciones y validación oficial de la capacidad nuclear
La certificación nuclear del F-35A se articuló en dos fases. La fase de diseño validó que el avión, su soporte lógico y sus equipos cumplieron las exigencias técnicas de integración con la bomba. La fase operativa autorizó a unidades concretas a portar y emplear el arma bajo los protocolos de seguridad nuclear. En 2021, dos F-35A realizaron en Tonopah la Demostración Completa del Sistema de Armas con maquetas de la B61-12 y cerraron ensayos en aeronave.
La Fuerza Aérea describió ese ejercicio como el “vuelo de graduación” de la fase de diseño. En mayo de 2024, la oficina del Inspector general del Departamento de Defensa publicó su evaluación de la certificación de diseño del F-35A para la B61-12, junto con la del F-15E y el bombardero B-2. El informe concluyó el cumplimiento de los requisitos normativos de certificación de diseño para los tres modelos evaluados por el Departamento y la Fuerza Aérea.
La certificación operativa se completó a comienzos de 2024 por parte de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. El 8 de marzo, el Programa Conjunto del F-35 confirmó que el F-35A había sido declarado apto para portar y emplear la B61-12. Por ese motivo, el F-35A pasó a ser el primer caza furtivo con capacidad nuclear. Esta condición de aeronave de doble capacidad se circunscribió a la variante de despegue y aterrizaje convencionales.

El expediente técnico del F-35A como vector nuclear incluyó pruebas de liberación con maquetas instrumentadas, la verificación de interfaces físicas y lógicas con el arma, y la evaluación de procedimientos de tierra y de vuelo bajo normas de seguridad nuclear. La Demostración Completa del Sistema de Armas de 2021 certificó las envolventes de lanzamiento previstas y reunió la evidencia de ensayos necesaria para la certificación de diseño, antes de inspecciones y autorizaciones de la fase operativa.
Transición aliada con F-35A en Europa y pruebas posteriores en 2025
El ministerio de Defensa de los Países Bajos informó que, desde el 1 de junio de 2024, sus F-35 asumieron por completo la misión nuclear de la OTAN previamente asignada a los F-16. Con ese cambio, los Países Bajos se convirtieron en la primera nación europea que realizó la transición con el F-35A. La Alianza situó ese paso dentro del proceso de modernización de su misión de disuasión, según el calendario oficial.
La evolución de la certificación y del despliegue operativo siguió ritmos distintos según la unidad, porque cada fuerza aérea debía completar requisitos específicos de aeronaves, instalaciones y dotaciones bajo el marco de seguridad nuclear de la Alianza. En el caso neerlandés, la asunción de la misión por el F-35 se produjo tras completar esa preparación, mientras otros aliados ajustaron infraestructuras y cronogramas para integrar la misma combinación en escuadrones con misión de doble capacidad en Europa.

Tras la certificación operativa, la Fuerza Aérea y el complejo nuclear mantuvieron pruebas de validación en servicio. Entre el 19 y el 21 de agosto de 2025, Sandia National Laboratories dirigió ensayos de vuelo en Tonopah con un F-35; el avión transportó y liberó ensamblajes de prueba de la B61-12. Sandia calificó los resultados como positivos e indicó una comprobación de extremo a extremo del arma, del avión y de los procedimientos de las tripulaciones.
Los ensayos de agosto de 2025 en Tonopah, ejecutados con ensamblajes de prueba y sin carga nuclear, verificaron la interacción del arma con el avión y los procesos de las unidades de mantenimiento y de vuelo. Además, completaron el conjunto de comprobaciones posteriores a la certificación operativa que las autoridades técnicas consideraron necesarias para confirmar el rendimiento del sistema en condiciones de misión, de extremo a extremo y su comportamiento.
