Filipinas, Australia y Canadá realizaron ejercicios navales conjuntos en el mar de China Meridional durante agosto de 2025, en medio de tensiones, para fortalecer interoperabilidad y cooperación en defensa.
Desarrollo inicial del ejercicio Alon 2025 con fuerzas multinacionales
Filipinas, Australia y Canadá realizaron ejercicios navales conjuntos en el mar de China Meridional durante agosto de 2025, en medio de tensiones que crecen en la zona, para fortalecer la interoperabilidad y la cooperación en defensa, según comunicados oficiales de las fuerzas armadas involucradas. El ejercicio, denominado Alon 2025, se extendió del 15 al 29 de agosto e involucró a más de 3.600 efectivos militares, con 1.525 procedentes de las Fuerzas Armadas de Filipinas y 1.600 de las Fuerzas de Defensa Australianas.
Además de una contingencia de la Armada Real Canadiense con 180 integrantes y un grupo de tareas de los Marines de Estados Unidos con 350 miembros en calidad de observadores. Las operaciones se llevaron a cabo en ubicaciones alrededor de las islas de Palawan y Luzón, que incluyen áreas en la zona económica exclusiva filipina, como al oeste de El Nido y al este del banco de Scarborough, un punto disputado custodiado por fuerzas chinas donde se registró una colisión entre buques de ese país el 11 de agosto.
Entre las actividades principales figuró una navegación conjunta que inició el 17 de agosto frente a la provincia occidental de Mindoro Oriental y concluyó en Palawan, con la participación de la fragata filipina BRP Jose Rizal, el destructor australiano HMAS Brisbane equipado con un helicóptero MH-60R Seahawk y la fragata canadiense HMCS Ville de Québec dotada de un helicóptero CH-148 Cyclone. Durante esta fase, se ejecutaron maniobras de defensa antiaérea contra amenazas aéreas simuladas.
Con el despliegue de al menos tres aviones de combate y dos helicópteros de combate, así como transferencias verticales de personal mediante izado y embarcaciones rígidas inflables entre los buques. El coronel filipino Dennis Hernandez indicó que esta acción se fundamenta en un Indo-Pacífico libre y abierto, con énfasis en la paz y la prosperidad regional, sin que se dirija contra ningún país específico.
Aspectos clave operativos en ejercicios Alon 2025
- Más de 3.600 efectivos militares involucrados, con 1.525 de Filipinas y 1.600 de Australia.
- Participación de 180 integrantes canadienses y 350 observadores estadounidenses.
- Ubicaciones en Palawan y Luzón, que incluyen zona económica exclusiva filipina.
- Actividades incluyeron navegación conjunta y maniobras antiaéreas simuladas.
- Despliegue de fragatas, destructores y helicópteros de las naciones participantes.
Actividades marítimas y cooperativas en el suroeste de El Nido
Posteriormente, el 23 de agosto, se realizó una actividad marítima cooperativa al suroeste de El Nido, donde los mismos buques practicaron intercambios de personal y operaciones de helicópteros, como el traslado desde el MH-60 del HMAS Brisbane a la BRP Jose Rizal, con el objetivo de promover la libertad de navegación y la seguridad marítima colectiva bajo un orden internacional basado en normas.
El contraalmirante filipino Roy Vincent Trinidad señaló que tales navegaciones conjuntas contribuyen a disuadir agresiones en el mar de China Meridional, una ruta por la que transita un comercio anual valorado en tres billones de dólares. El 24 de agosto, en San Vicente, Palawan, frente al mar de Filipinas Occidental, se simuló un asalto anfibio y la retoma de un objetivo enemigo en una playa.
Con la intervención de alrededor de 1.000 efectivos filipinos del Equipo de Desembarco de Batallón Marino-11, la Compañía de Reconocimiento de Fuerza 61, batallones de asalto en botes fluviales y patrulleros, así como los Equipos de Desembarco de Batallón Marino-9 y 7. El apoyo aéreo incluyó dos aviones FA-50 de la Fuerza Aérea Filipina, mientras que las fuerzas australianas aportaron un grupo de pre-desembarco conjunto con embarcaciones de asalto de goma para combate.
El HMAS Brisbane con su helicóptero y un EA-18G Growler de la Real Fuerza Aérea Australiana para guerra electrónica. Un MV-22 Osprey de los Marines estadounidenses observó la operación. El jefe de las Fuerzas Armadas de Filipinas, general Romeo S. Brawner Jr., destacó que esta edición integró por completo los dominios aéreo, marítimo y terrestre, lo que distingue al ejercicio y lo prepara para desafíos modernos en operaciones multidominio.
Proyección de fuerza y ejercicios de fuego real en Alon 2025
A lo largo del ejercicio, se practicó la proyección de fuerza conjunta mediante el transporte aéreo masivo de un grupo de batalla del Ejército Australiano, compuesto por 390 efectivos con elementos blindados, de ingeniería, salud y artillería, al utilizar 13 vuelos de aviones C-17A Globemaster y C-130J Hercules para trasladar 375 personas y más de 357 toneladas de equipo hacia Luzón, donde se integraron en entrenamientos de fuego real con el Ejército Filipino.
Entre los activos australianos destacaron cinco vehículos blindados ligeros australianos, dos obuses M777 de 155 milímetros, aviones F/A-18F Super Hornet, EA-18G Growler, P-8A Poseidon, KC-30A para reabastecimiento y un grupo de tareas anfibio con una compañía del 2º Batallón del Regimiento Real Australiano. Por parte filipina, se desplegaron una brigada marina con dos batallones, la 7ª División de Infantería, división blindada con tanques, caballería e infantería mecanizada.
Señales, ingenieros de combate, operaciones especiales, equipos médicos, aviones A-29 Super Tucano para ataque, radares terrestres, helicópteros S-70i Blackhawk, T-129 ATAK y AW109. El 27 de agosto, se efectuaron ejercicios de fuego real en rangos militares y áreas marítimas, que incluyen un gran simulacro en Fort Magsaysay, Nueva Ecija, con maniobras de batalla, asalto a playa y uso de armas antitanque Javelin y de francotiradores de fuerzas especiales.
Estas acciones se comunicaron mediante avisos oficiales a marineros y aviadores, así como canales de engagement civil por parte de las Fuerzas Armadas de Filipinas, para garantizar la seguridad. El vicealmirante australiano Justin Jones, jefe de operaciones conjuntas, subrayó que el ejercicio permite practicar la colaboración en respuesta a desafíos de seguridad compartidos y proyectar fuerza a grandes distancias en el Indo-Pacífico.
Actividades adicionales y conclusión del ejercicio Alon 2025
Además de las operaciones principales, se incluyeron actividades de resiliencia cibernética, engagement civil-militar y religioso, y asuntos públicos militares, con la creación de un centro de fusión combinado en el Cuartel general del Comando Occidental filipino en Palawan y un cuartel de dirección del ejercicio en Camp Aguinaldo, Manila. Canadá contribuyó con su fragata en maniobras marítimas, mientras que Estados Unidos envió un grupo de tareas de rotación marina desde Darwin para observar y apoyar con su aeronave tilt-rotor.
El ejercicio concluyó el 29 de agosto con la integración de elementos de ciber y espacio en el apoyo a operaciones terrestres, marítimas y aéreas, y demostró niveles de integración no vistos previamente, según el comunicado australiano. El general Brawner Jr. afirmó que el banderín de Alon representa la unidad de propósito y la disposición para avanzar juntos en defensa de la paz.
Mientras que las insignias usadas por las tropas marcan la pertenencia a un equipo que trasciende fronteras nacionales y comparte el mismo lenguaje de deber y misión. Filipinas ha conducido actividades marítimas cooperativas similares con aliados desde finales de 2023, que incluyen pasajes conjuntos con Estados Unidos y una navegación inaugural con India a principios de agosto de 2025.