En 2025 la Armada finlandesa activó el misil Gabriel PTO 2020, con ataque naval y a tierra desde buques y costa, para la Alianza.
Entrada en servicio del PTO 2020 y cambio doctrinal en Finlandia en 2025
Durante el verano de 2025, la Armada de Finlandia completó la recepción e integración del misil antisuperficie Gabriel en su configuración PTO 2020/SSM 2020. Tras un ciclo de ejercicios que cerró el desarrollo táctico, técnico y de procedimientos, el arma pasó a uso operativo desde el mar. Con esa entrada en servicio, la fuerza de superficie obtuvo fuego a larga distancia contra buques y objetivos en tierra, apto para varias plataformas y misiones aliadas.
El valor del Gabriel no se limita al alcance. Finlandia lo trata como un sistema, ya que lo emplea como uno de sus dos armamentos principales junto con las minas navales y porque enlaza el combate en el mar con los efectos conjuntos del resto de fuerzas. Esa conexión requiere una cadena completa: planeamiento de misión, identificación y autorización de blancos, enlaces de mando, preparación de lanzadores y una secuencia de empleo compatible con otros fuegos.
Para sostener esa arquitectura, Finlandia reparte el misil entre tres ubicaciones. Las lanchas misilísticas clase Hamina aportan presencia rápida en litoral; las futuras corbetas multipropósito clase Pohjanmaa darán continuidad y más sensores; y las plataformas vehiculares en tierra extienden la cobertura a la costa. Este reparto incrementa la resistencia de combate por la dispersión de lanzadores y mantiene la amenaza incluso si parte de la flota queda en puerto o bajo restricción.
El Báltico impone esta solución. La costa finlandesa combina archipiélagos, canales y tráfico civil, con líneas de visión cortas y ventanas de decisión estrechas, además de presión constante para evitar la exposición del lanzador. En ese entorno, un misil moderno debe permitir ataques más allá del horizonte propio, con rutas que eviten defensas previsibles y una fase terminal capaz de discriminar un blanco militar entre ecos, señuelos, contramedidas y ruido electromagnético.
Aspectos que convierten al Gabriel en un sistema de empleo completo
- Planificación por puntos de paso para aproximaciones no lineales y ataques desde rumbos distintos al eje lanzador-objetivo.
- Navegación inercial con corrección satelital para sostener el perfil de misión en litoral y fuera de la línea de visión del buque.
- Buscador de radar activo con resistencia frente a interferencia y discriminación de blancos en escenarios costeros con tráfico y ruido electromagnético.
- Integración con reglas de identificación, autorización y enlaces de mando para coordinar el disparo con otros fuegos conjuntos.
- Paquete de compra con simuladores, equipos de prueba, repuestos y entrenamiento para elevar el alistamiento sin depender de muchos disparos reales.
Navegación y buscador terminal del Gabriel para el litoral del Báltico
El Gabriel llegó cuando la fuerza de superficie dependía de minas, artillería y misiles antibuque heredados, cerca del final de su ciclo. El sistema sustituye al misil M85 y prolonga la vida operativa de las plataformas, sobre todo de las Hamina, que concentran la presencia rápida en zonas litorales. La doctrina también cambió: el fuego de largo alcance no se limita a interdictar buques, y se liga al ataque de precisión contra objetivos terrestres.
La expansión se apoya en navegación y planificación de ruta. La documentación divulgada por la organización y por fuentes especializadas describe un arma con navegación inercial, corrección satelital y programación por puntos de paso. Esa combinación permite aproximaciones no lineales, ataques desde rumbos distintos y selección de trayectorias que evitan zonas previsibles de defensa. Para el litoral finlandés, con archipiélagos y canales, la capacidad de diseñar una ruta ajustada al terreno aporta una ventaja práctica decisiva.

En la fase terminal, el misil usa un buscador de radar activo con medidas de resistencia frente a interferencia y con discriminación para escenarios litorales. Esa característica reduce la dependencia de condiciones “limpias” de mar y facilita el empleo cuando el adversario introduce señuelos, saturación y guerra electrónica. Para una armada pequeña, la robustez añade valor porque acorta el tiempo de exposición de sensores y limita la necesidad de confirmar el blanco antes del disparo.
La integración en buques pequeños define otra aportación. Finlandia mantuvo a las Hamina como plataformas centrales y les dio un misil de nueva generación, compatible con el sistema de combate, el control de tiro y las comunicaciones. La entrada en servicio de 2025 confirma la integración para el empleo, no solo la instalación de lanzadores. Así, una lancha puede ocultarse en archipiélagos, recibir datos tácticos y disparar sin prolongar emisiones ni maniobras.
Empleo desde la costa, corbetas Pohjanmaa y sostenimiento del misil
El tercer aporte aparece en tierra. Con plataformas vehiculares, Finlandia convierte el misil antisuperficie en defensa costera móvil, con posiciones cambiantes capaces de cubrir accesos, pasos entre islas y corredores hacia puertos e infraestructuras. La movilidad introduce incertidumbre para un adversario que planee neutralizar baterías fijas y amplía la cobertura sin exigir un buque permanente. Además, el despliegue terrestre facilita el adiestramiento con conscriptos y reservistas dentro de una defensa territorial ya consolidada.
En el medio plazo, la instalación prevista en las corbetas multipropósito clase Pohjanmaa añade permanencia. Finlandia diseñó estas unidades para operar todo el año, también con hielo, con un sistema de combate mayor y más sensores. El PTO 2020 actúa como armamento antisuperficie principal, y su uso común con las Hamina mantiene coherencia de munición, mantenimiento y doctrina. Así, la Armada reparte el mismo misil entre plataformas distintas sin elegir entre velocidad litoral y presencia prolongada.
La compra de 2018, con entregas planificadas para 2019-2025, explica esa coherencia. El contrato incluyó misiles y lanzadores, además de simuladores, equipos de prueba, repuestos y entrenamiento. El paquete sostiene la disponibilidad y la capacidad de diagnóstico durante el ciclo de vida, y permite formar tripulaciones y personal técnico sin depender de un número alto de disparos reales. En una fuerza limitada, esta estructura eleva el alistamiento y reduce tiempos de inmovilización por mantenimiento.
En conjunto, el Gabriel da a la Armada de Finlandia capacidad antisuperficie y a tierra de largo alcance, con empleo desde mar y costa. La arquitectura se orienta a sobrevivir en litoral, resistir interferencia y seguir rutas programadas, con simulación, prueba y repuestos incluidos. La entrada en uso operativo en 2025 marcó la transición desde la adquisición a disponibilidad, y el reparto entre Hamina, Pohjanmaa y lanzadores terrestres refuerza la continuidad del fuego en el Báltico.
