Ambas empresas ingresan al programa NSSL pese a no haber lanzado aún sus cohetes; deberán demostrar su capacidad antes de recibir contratos.
Rocket Lab y Stoke Space se unen al programa de lanzamientos NSSL
La Fuerza Espacial de Estados Unidos incluyó a Rocket Lab y Stoke Space en la Fase 3 Carril 1 del programa de lanzamientos espaciales de seguridad nacional (NSSL), creado para misiones comerciales de menor riesgo. Aunque ninguna de las dos compañías ha lanzado aún sus nuevos cohetes, la medida busca fomentar la competencia en el sector.
En su primera participación, Rocket Lab planea lanzar su cohete Neutron desde Wallops Island, Virginia, durante la segunda mitad de 2025. Stoke Space, por su parte, proyecta que su cohete Nova realizará su primer lanzamiento antes de 2026, sin una fecha concreta confirmada.
La general de brigada Kristin Panzenhagen, oficial ejecutiva del programa de Acceso Asegurado al Espacio, afirmó que la incorporación de nuevos actores permite ampliar las capacidades operativas del programa. “Estos nuevos socios aportan enfoques innovadores y una mayor competencia”, declaró en un comunicado.
Ambas empresas deben completar al menos un lanzamiento exitoso antes de recibir encargos de lanzamiento del programa NSSL. A pesar de esta condición, el analista Todd Harrison, del American Enterprise Institute, destacó que la inclusión representa un hito relevante para diversificar el acceso al espacio.
La competencia en lanzamientos espaciales se intensifica en EE. UU.
Durante años, United Launch Alliance (ULA), una alianza entre Boeing y Lockheed Martin, lideró el mercado de lanzamientos hasta que el avance de SpaceX modificó por completo el panorama. Actualmente, SpaceX realiza más lanzamientos orbitales que cualquier otra empresa en el mundo.
Ante esta situación, la Fuerza Espacial busca diversificar sus opciones para evitar depender de un solo proveedor. La creciente inversión en nuevas compañías espaciales refleja ese interés por ampliar el espectro de competidores.
Para Harrison, la decisión de la Fuerza Espacial es acertada. “Están manteniendo sus opciones abiertas”, señaló. Sin embargo, advirtió que, por ahora, Rocket Lab y Stoke Space solo representan un potencial competitivo, no una competencia real frente a SpaceX.
El dominio de SpaceX se basa en su volumen de lanzamientos, lo que le otorga ventajas en costos y experiencia acumulada. Según Harrison, esto coloca a las nuevas compañías en una clara desventaja operativa.
Datos clave sobre el ingreso de Rocket Lab y Stoke Space
- Rocket Lab planea el primer lanzamiento del cohete Neutron en 2025.
- Stoke Space prevé lanzar su cohete Nova antes de 2026.
- Ambas empresas deben realizar al menos un lanzamiento exitoso antes de recibir contratos del programa NSSL.
- El presupuesto asignado a la Fase 3 Carril 1 alcanza los 5.600 millones de dólares.
- La Fuerza Espacial evalúa abrir una nueva rampa de acceso para proveedores en el año fiscal 2026.
Programas paralelos impulsan la industria espacial emergente
El Comando de Sistemas Espaciales impulsa la creación de empresas emergentes a través del Programa de Servicios Orbitales 4, enfocado en lanzamientos rápidos y cargas útiles pequeñas. El esquema de dos carriles para el programa NSSL distingue entre misiones críticas y operaciones de riesgo más tolerable.
En la primera adjudicación del Carril 1 para 2024, SpaceX, ULA y Blue Origin fueron aceptados. Desde entonces, Blue Origin certificó con éxito su cohete New Glenn. Rocket Lab, con experiencia previa en lanzamientos de menor escala, aún trabaja en el desarrollo de su cohete de carga media.
Stoke Space, en cambio, fue fundada en 2019 y todavía no ha realizado lanzamientos. No obstante, ha recaudado una considerable inversión para su cohete totalmente reutilizable, con el que busca posicionarse en el mercado de carga media.
Para participar en el programa NSSL, las empresas deben presentar un plan confiable de lanzamiento antes del 15 de diciembre de 2025. Harrison subrayó que aceptar a compañías en desarrollo es una decisión lógica si muestran avances concretos.
El gobierno limita riesgos en la inclusión de nuevos actores
Según Harrison, incluir a estas empresas no representa un riesgo financiero para el gobierno, ya que no reciben fondos hasta completar un lanzamiento exitoso. “Solo se les está permitiendo acceder, nada más”, afirmó.
El teniente coronel Douglas Downs, líder de adquisiciones espaciales del SSC, informó que se emitirán nuevas órdenes de lanzamiento en el año fiscal 2026, oportunidad en la que Rocket Lab y Stoke Space podrían competir por contratos.
Downs también anticipó una nueva ronda de admisión para proveedores adicionales ese mismo año fiscal. Esto podría aumentar aún más la diversidad de actores dentro del programa NSSL.
Harrison, sin embargo, advirtió que fomentar la diversidad sin considerar el rendimiento podría comprometer la competitividad del mercado. “Distribuir recursos hacia empresas con bajo rendimiento no es una práctica competitiva”, concluyó.
ULA certifica nuevo cohete y se alista para misiones críticas
El 26 de marzo, la Fuerza Espacial anunció la certificación del nuevo cohete Vulcan Centaur de ULA, lo que le permite ejecutar misiones asignadas a la Fase 2 del programa NSSL. Este paso fortalece su candidatura para participar en el Carril 2 de la Fase 3, reservado para las misiones más sensibles.
La inclusión de Vulcan Centaur garantiza que ULA seguirá siendo un actor clave en los lanzamientos más exigentes de la Fuerza Espacial. La certificación se considera un respaldo a su fiabilidad técnica y experiencia acumulada en el sector.
Mientras tanto, el Carril 2 mantiene un umbral más estricto de selección y requisitos técnicos. Solo proveedores que demuestren capacidad comprobada pueden acceder a las misiones más críticas del programa.
Con estas incorporaciones y nuevos planes de acceso, el programa NSSL avanza hacia una configuración más amplia, donde convivan actores consolidados como SpaceX y ULA con nuevos competidores en distintas etapas de desarrollo.