Mientras la Fuerza Aérea India perfila un plan integral para modernizar sus cazas pesados Su-30MKI con apoyo ruso, la fase inicial contempla actualizar 84 de los más de 270 aviones en servicio mediante la incorporación de numerosos subsistemas nuevos. En ese marco, una delegación rusa de alto nivel visitó recientemente una planta de Hindustan Aeronautics Limited, fabricante bajo licencia y responsable del soporte del modelo.
El programa sigue a la espera del visto bueno del Comité del Gabinete sobre Seguridad y, según se informa, la colaboración directa con Rusia apunta a acortar plazos habituales en modernizaciones realizadas solo a nivel nacional. Rusia desarrolló el Su-30MKI para ajustarlo a requisitos indios a finales de los años noventa e inicios de los dos mil, y luego introdujo para su propia flota el Su-30SM, que más tarde elevó al estándar Su-30SM2.
En esa línea, el ministro de Defensa, indio, Rajnath Singh, sostuvo en junio conversaciones con su homólogo ruso, Andrey Belousov, centradas en nuevas modernizaciones de la flota de Su-30MKI. El ministerio de Defensa vinculó la reunión con la Operación Sindoor, nombre que la cartera atribuyó a la ofensiva aérea india contra Pakistán a principios de mayo. Ese contexto se citó en relación con el impulso reciente del programa.
Operación Sindoor y pérdidas en combate reactivan el programa

El presunto rendimiento por debajo de lo esperado durante esa operación, junto con la pérdida confirmada de varios cazas —entre ellos, al menos un Rafale francés adquirido recientemente—, se menciona con frecuencia como un factor relevante detrás del renovado interés por actualizar el Su-30MKI. Además, durante la visita del presidente ruso Vladimir Putin a India el 4 de diciembre, representantes de ambos países habrían abordado planes de modernización y la posibilidad de ampliar todavía más la producción.
Aunque el listado exacto de tecnologías y subsistemas previstos no está definido, una alternativa destacada considera integrar motores AL-41F-1S, empleados en el Su-30SM2, con la expectativa de mejorar el rendimiento de vuelo, extender el alcance gracias a una mayor eficiencia de combustible y recortar costes operativos, además de reducir necesidades de mantenimiento. De concretarse, esa integración elevaría de forma apreciable las tasas de disponibilidad de un avión grande que requiere un ciclo de mantenimiento exigente.
El cambio también incorporaría capacidad de vectorización de empuje tridimensional, por encima de la vectorización bidimensional que el Su-30MKI integró como primer caza del mundo en servicio y que modificó su maniobra a baja velocidad. En paralelo, otra modernización probable sería sumar el misil aire-aire R-77M, cuya capacidad se describe como ampliamente comparable a la de los Meteor empleados por los Rafale y a la de los PL-15 que portan los cazas paquistaníes J-10C y JF-17 Block III.
El Su-57 y el acceso al código fuente se suman a la modernización

Asimismo, se considera una posibilidad significativa que los contratos de modernización del Su-30MKI se vinculen a transferencias de tecnología acordadas en un esquema de producción bajo licencia del caza de quinta generación Su-57, cuya compra se prevé para cubrir el papel de principal sustituto del Su-30MKI en la estructura de combate india. En febrero de 2025 se confirmó que se evaluaba un acuerdo de producción bajo licencia para el Su-57, y en enero de 2026 el ministerio de Defensa indio indicó que las conversaciones alcanzaron una fase técnica avanzada.
En junio de 2025 se informó de que el ministerio de Defensa ruso presentó una oferta descrita como sin precedentes, al proponer acceso completo al código fuente del Su-57 dentro de un acuerdo de producción bajo licencia. Además, el director del Servicio Federal de Cooperación Técnico-Militar de Rusia, Dmitry Shugayev, mencionó en diciembre la opción de avanzar hacia un programa plenamente conjunto, con copropiedad india sobre tecnologías clave.
