Medios estatales iraníes afirmaron durante la guerra que sus defensas antiaéreas derribaron cazas israelíes F-35 operados por Israel.
Cronología del intercambio y origen de la afirmación de derribo del F-35
En junio de 2025, Israel e Irán sostuvieron una guerra aérea de doce días que concluyó con un alto el fuego anunciado por Washington. En ese marco, medios estatales iraníes y agencias cercanas al aparato de seguridad difundieron que defensas de la República Islámica abatieron cazas F-35 israelíes. Aquellas comunicaciones carecieron de pruebas verificables y abrieron una disputa con desmentidos de Israel, mientras Reuters describió cierre de hostilidades y pulso por el relato del desenlace.
El 13 de junio, Israel lanzó ataques contra instalaciones vinculadas al programa nuclear iraní y objetivos militares. El OIEA informó sobre operaciones en infraestructuras sensibles y pidió contención por riesgos asociados. Días después, el organismo detalló impactos en dos centros de fabricación de centrifugadoras, un taller en Karaj y el Centro de Teherán, con daños en edificios asociados a componentes. En paralelo, Irán respondió con misiles y drones contra territorio israelí, con balances y declaraciones.
Las primeras afirmaciones surgieron en las 24 horas iniciales. El 14 de junio, Tasnim, agencia semioficial usada por entornos de la Guardia Revolucionaria, fue citada por medios estatales al asegurar que dos F-35 habían caído y que una piloto israelí resultó capturada. Xinhua recogió la versión y subrayó que el Ejército iraní no la confirmó, mientras el Ejército israelí la negó. Medios en Israel registraron el desmentido sobre pérdidas de aparatos y captura de tripulaciones.

Con la guerra en curso, la narrativa iraní adoptó nuevas variantes. El 18 de junio, IRNA informó, según la reconstrucción de Al Jazeera, que fuerzas iraníes destruyeron un F-35 en Javadabad, distrito de Varamin, al sureste de Teherán. Ese día, IRIB difundió material sobre un dron Hermes derribado en Isfahán, con imágenes del aparato. En cambio, la supuesta pérdida del F-35 se apoyó en declaraciones de autoridades y medios estatales, sin evidencias públicas comparables.
Puntos clave verificados sobre las afirmaciones y desmentidos
- 13 de junio de 2025: inicio de ataques israelíes contra instalaciones nucleares; el OIEA pidió contención.
- 14 de junio: Tasnim afirmó dos F-35 abatidos y captura de una piloto; Xinhua destacó falta de confirmación del Ejército iraní; Israel negó pérdidas.
- 18 de junio: IRNA informó destrucción de un F-35 en Javadabad; IRIB mostró imágenes de un dron Hermes derribado en Isfahán.
- AFP y Reuters expusieron material falso: imagen de avión generada por IA y foto de una piloto que pertenecía a la Armada de Chile.
- Diciembre de 2025: IRIB admitió difusión errónea al basarse en datos no fiables de una fuente militar.
Capacidades del F-35 y límites del sigilo según fuentes técnicas
La confirmación de un dron abatido no equivalió a probar la caída de un caza furtivo tripulado. La Fuerza Aérea de Estados Unidos describe al F-35A, base del diseño utilizado por Israel, como un caza polivalente con sigilo, fusión de sensores y conciencia situacional avanzada. Estas capacidades dificultan su detección y su compromiso en condiciones tácticas. El sigilo reduce firma radar y eleva la supervivencia, pero no asegura invulnerabilidad en entornos saturados de sensores y misiles.
Irán consolidó una red de defensa antiaérea con sistemas de origen ruso y desarrollos domésticos. Entre estos figura el Bavar-373, sistema de largo alcance cuya evolución y anuncios quedaron documentados por centros especializados como el Missile Defense Project del CSIS, con pruebas y declaraciones oficiales. La arquitectura existe; su desempeño frente a un caza furtivo en combate real exige evidencias operativas. En el caso del supuesto F-35, tales pruebas no afloraron durante la guerra.

La ausencia de pruebas sólidas facilitó una capa adicional: imágenes y vídeos que pretendían confirmar la caída de un F-35. Equipos de verificación detectaron material falso. AFP analizó una imagen viral de un gran avión en el desierto y señaló rasgos propios de contenido generado por inteligencia artificial, además de incongruencias con dimensiones del F-35. Reuters desmintió una fotografía sobre una supuesta piloto capturada y estableció que pertenecía a una oficial de la Armada de Chile.
Ante ese panorama, algunos medios internacionales adoptaron una fórmula prudente que se convirtió en referencia. France 24 señaló que autoridades iraníes afirmaron el derribo de varios F-35, pero no existían pruebas concluyentes disponibles. El medio citó evaluaciones de expertos sobre plausibilidad técnica y ausencia de restos verificados. Esa posición estableció un estándar documental: hasta ese momento, no había evidencia pública capaz de sostener de forma definitiva los supuestos derribos anunciados por canales estatales.
Admisión de IRIB y contraste con hechos y restos exhibidos tras guerra
Seis meses después, fuera del fragor de la guerra, llegó una admisión desde el aparato mediático estatal iraní. En diciembre de 2025, Euronews informó que IRIB reconoció haber difundido falsamente el derribo de dos F-35 durante junio y que se basó en datos no fiables de un responsable militar. Días antes, Iran International publicó declaraciones del director Peyman Jebeli sobre la emisión y su posterior revisión, con un reconocimiento de daño a la credibilidad del medio.
En paralelo, hechos verificables del periodo definieron márgenes claros entre lo demostrado y lo afirmado. En diciembre de 2025, el Financial Times describió una exposición en Teherán de misiles y drones iraníes que incluyó restos de un dron israelí abatido, con un intento de proyectar capacidad tras la guerra. El reportaje recogió, además, admisiones de fallos y vulnerabilidades, incluidas referencias a problemas de radar ante tácticas israelíes.

El contraste resultó evidente desde el punto de vista documental. Cuando existió un objeto físico atribuible a un derribo, como un dron, las autoridades mostraron restos. En el caso del F-35, la afirmación circuló sin una prueba equivalente y quedó desautorizada por el principal emisor mediático estatal que la amplificó. Esa secuencia aportó una referencia objetiva para separar demostraciones y relatos sin sustento. La admisión posterior de IRIB fijó el cierre del arco informativo.
La reconstrucción verificable del episodio se sostuvo en una cronología clara. Durante junio de 2025, agencias estatales iraníes y medios alineados con el Estado repitieron afirmaciones sobre cazas F-35 abatidos y, en algunos relatos, sobre una captura. Israel negó pérdidas. Verificadores independientes documentaron falsedades en imágenes y supuestas pruebas. Meses después, IRIB reconoció que la noticia sobre F-35 se apoyó en información no fiable de una fuente militar.
