Entre 2025 y 2026, Israel integra láseres de alta potencia en su defensa antiaérea y prepara una vía aerotransportada que apunta al F-35I.
La defensa antiaérea de Israel acelera la adopción del láser Iron Beam
En la ventana 2025-2026, la Fuerza Aérea de Israel impulsa un cambio de doctrina tecnológica: integra láseres de alta potencia en la defensa antiaérea y sostiene un programa aerotransportado de energía dirigida. La convergencia entre un sistema láser ya maduro para interceptación y una flota de F-35 con permisos singulares de modificación abre el camino hacia láseres letales en el F-35I “Adir”.
El punto de partida operativo se apoya en la presión sostenida de cohetes, morteros y drones, además de la economía del derribo. Israel vincula la apuesta por el láser a la necesidad de ampliar su capacidad de fuego defensivo sin depender de inventarios caros y finitos. En anuncios oficiales, el país define el láser como complemento de interceptores cinéticos y prioriza amenazas pequeñas que elevan el volumen y el coste en baterías convencionales.
El salto industrial tomó forma el 28 de octubre de 2024 con un contrato de 2.000 millones de shekels, cerca de $536 millones al cambio citado entonces, para expandir la producción del sistema Iron Beam. El ministerio de Defensa presentó el paso como inicio de una “nueva era” y describió un sistema destinado a interceptar drones, cohetes, bombas de mortero y misiles de crucero, junto a Cúpula de Hierro y otras capas.

El 17 de septiembre de 2025, el ministerio de Defensa afirmó que el sistema láser de alta potencia completó pruebas y quedaría listo para uso operacional antes de fin de año, tras semanas de ensayos en el sur del país con interceptaciones en configuración completa. El Gobierno contrapuso el coste mínimo del disparo láser frente a interceptores con precios “al menos” de 50.000 dólares y ubicó su integración inicial antes de cerrar 2025.
Hitos y cifras que marcan la transición hacia láseres operacionales
- 28 de octubre de 2024: contrato de 2.000 millones de shekels para expandir la producción de Iron Beam.
- 17 de septiembre de 2025: anuncio de pruebas completadas y disponibilidad operacional prevista antes de fin de 2025.
- Coste comparativo: el disparo láser se presentó como mínimo frente a interceptores de al menos 50.000 dólares.
- 28 de diciembre de 2025: el Ejército recibió el primer sistema de láser de alta potencia para interceptación, con integración en la defensa multicapa.
La vía aerotransportada define requisitos técnicos para una letalidad real
En paralelo, Israel construyó desde antes la vía aerotransportada, clave para entender la idea de un láser letal en un caza. El 21 de junio de 2021, el ministerio de Defensa y una contratista local describieron el desarrollo de un arma láser aerotransportada para derribar drones y otros objetivos aéreos. Yaniv Rotem detalló pruebas preliminares en una aeronave ligera con derribos a distancias de alrededor de un kilómetro.
El mismo programa fijó exigencias que dominan cualquier conversación sobre instalar un láser en un F-35: generación eléctrica, gestión térmica, estabilización y puntería en un entorno de vibración, además del control del haz ante turbulencia y partículas. Israel vinculó la solución a tecnologías de seguimiento ya presentes en sistemas defensivos en aeronaves, pero elevó el umbral: no bastaba deslumbrar o interferir; hacía falta transferir energía suficiente para destruir el blanco.

La “letalidad” se define por la capacidad de quemar y fracturar, no solo por la precisión de un sensor. Un ejecutivo de la industria explicó que el arma destruiría el objetivo por calentamiento hasta provocar ignición en “unos segundos”. Rotem añadió un horizonte para un prototipo de 100 kilovatios con alcance de 20 kilómetros dentro de tres a cuatro años, con foco en drones y municiones merodeadoras que exigen respuesta sostenida y repetible.
A comienzos de 2026, la hoja de ruta oficial sumó otra pieza. El 21 de enero, Israel afirmó que ampliaría su sistema láser para uso en vehículos con ruedas y helicópteros durante 2026, y ubicó una versión aerotransportada capaz de derribar misiles balísticos dentro de un horizonte de una década. El planteamiento incluyó medidas contra enjambres, como redes lanzadas al aire, interferencia electrónica y fuego de ametralladoras guiadas con precisión.
El F-35I “Adir” ofrece permisos e integración para portar láseres letales
La plataforma que concentra el interés es el F-35I. Israel anunció el 2 de julio de 2023 la compra de 25 F-35 adicionales por $3.000 millones, con la proyección de llevar su flota a 75 aeronaves, financiadas con ayuda de defensa estadounidense. El anuncio también incluyó participación de empresas israelíes en componentes. Esta expansión aporta volumen y continuidad de sostenimiento, elementos necesarios para absorber un sistema nuevo y exigente.
La trayectoria operacional aporta contexto adicional. El 22 de mayo de 2018, el comandante de la Fuerza Aérea afirmó que Israel fue el primer país en emplear el F-35 en combate y describió misiones “en todo Oriente Medio”. Esa madurez importa porque un láser letal no actúa como accesorio: exige aviónica estable, doctrina de empleo y una cadena de mantenimiento capaz de incorporar control de energía, disipación térmica y un director de haz acoplado a sensores.

La singularidad del F-35I reside en su margen de modificación. En noviembre de 2025, funcionarios y expertos describieron que Israel dispone de permisos únicos para modificar sus F-35 e integrar sistemas propios, incluida la integración de armamento nacional, capacidades de guerra electrónica y mejoras que no exigen aprobación caso por caso. En el mismo contexto, se describió que Israel opera dos escuadrones y tiene un tercero en pedido, con margen para mantener brecha cualitativa.
En términos operativos, un láser letal en un F-35 apunta a defensa de punto, protección de un paquete de ataque y neutralización de drones antes de que transmitan coordenadas. El láser cambia el cálculo de persistencia: el avión reduce su dependencia exclusiva de la carga de misiles para enfrentar múltiples contactos si mantiene línea de vista y sostiene el haz los segundos necesarios para provocar fallo estructural o incendio. Las autoridades no publicaron calendario de integración ni parámetros de potencia para una instalación en F-35.
