Donald Trump ha manifestado un renovado interés en anexar Groenlandia, lo que ha generado tensiones con Dinamarca y movimientos estratégicos en el Ártico.
El secretario de Estado confirma que la propuesta «no es una broma»
En reiteradas declaraciones recientes, Donald Trump ha señalado que Groenlandia debería formar parte de Estados Unidos, describiendo a la isla como una “absoluta necesidad” para la seguridad nacional. Incluso ha mencionado no descartar el uso de la fuerza para convencer a Dinamarca de entregar el territorio.
La propuesta fue inicialmente recibida con escepticismo. Sin embargo, el secretario de Estado Marco Rubio subrayó en una entrevista con Reuters que esta intención es seria. “Esto no es una broma”, afirmó Rubio. “No se trata solo de adquirir tierras, sino de resolver un asunto de interés nacional”.
Las tensiones aumentaron en el marco de operaciones de NORAD, que desplegó dos F-16 en Groenlandia tras haber monitoreado la actividad de aviones militares rusos en el Ártico. Según NORAD, las aeronaves rusas permanecieron en el espacio aéreo internacional y no representaron una amenaza directa a Alaska, Canadá ni a otros territorios.
Estados Unidos refuerza su presencia en el Ártico con patrullas aéreas
Como parte de su misión para mantener un control efectivo en el Ártico, NORAD lanzó patrullas aéreas desde sus regiones en Canadá y Alaska. La primera consistió en dos CF-18 canadienses y un avión de reabastecimiento KC-135, mientras que la segunda incluyó dos F-35 estadounidenses, un E-3 (AWACS) y otros aviones de soporte.
En el transcurso de estas operaciones, también se desplegaron dos F-16 desde Alaska hacia Groenlandia. Este despliegue se llevó a cabo dentro de los términos habituales del acuerdo entre NORAD y Groenlandia, sin que existiera una amenaza inmediata.
La base aérea de Thule, rebautizada en 2023 como Base Espacial Pituffik, es la instalación militar más septentrional de Estados Unidos. Este puesto avanzado estratégico respalda operaciones espaciales, sistemas de alerta de misiles y misiones de seguimiento satelital.
Datos clave sobre la presencia de NORAD y operaciones en el Ártico
- NORAD monitorea permanentemente el espacio aéreo del Ártico mediante radares y satélites.
- La base aérea de Thule fue renombrada como Base Espacial Pituffik en 2023.
- Se desplegaron dos F-16 a Groenlandia sin relación con amenazas actuales.
- NORAD ejecuta patrullas aéreas regulares desde Canadá y Alaska.
Dinamarca responde con un plan de refuerzo militar en Groenlandia
Ante los movimientos de Estados Unidos, Dinamarca también anunció que incrementará su presencia militar en Groenlandia. Actualmente, sus capacidades en la isla son limitadas y consisten en pocos recursos como buques de inspección, un avión de vigilancia Challenger y patrullas con trineos tirados por perros.
En 2024, Dinamarca asignó 26.000 millones de dólares para modernizar sus capacidades de defensa, destinando parte de esos fondos al Ártico. Entre los proyectos destacados se encuentra la modernización del aeropuerto de Kangerlussuaq, donde se espera que puedan operar aviones de combate F-35 en el futuro.
Según informes de medios locales como DR y TV2, Dinamarca también ha invertido 400 millones de dólares en mejorar la vigilancia aérea en la región mediante drones de largo alcance.
Colaboración entre Dinamarca y Alemania en el despliegue de F-35
El 14 de enero de 2025, el Ministerio de Defensa de Dinamarca firmó un acuerdo con Alemania para suministrar kits de despliegue de los aviones F-35. Este pacto fue sellado en presencia del teniente general Jesper Jørgensen y el vicealmirante alemán Carsten Stawitzki.
Estos módulos en contenedores están diseñados para permitir operaciones del F-35 en cualquier parte del mundo. Servirán como espacios de planificación y reuniones informativas bajo condiciones de seguridad clasificadas. La producción ya está en marcha, con tres kits planificados, de los cuales dos serán para Dinamarca.
Se prevé que el primer kit esté disponible a finales de 2025, lo que facilitaría operaciones temporales en Groenlandia mientras se moderniza el aeropuerto de Kangerlussuaq.