En recientes evaluaciones, se ha observado que la munición rusa Lancet ha incorporado una capacidad avanzada de “fijación de objetivos”. La interpretación de esta función varía: algunos sostienen que facilita al operador el bloqueo de un objetivo previamente identificado, mientras que otros argumentan que otorga al dron la capacidad de seleccionar y atacar objetivos de manera autónoma.
El Lancet, con un peso de aproximadamente 11.3 kilogramos, tiene la capacidad de neutralizar tanques, piezas de artillería y diversos vehículos a una distancia de hasta 48.3 kilómetros. Esta innovación en su sistema de puntería marcó un avance significativo, aunque su presencia no se mantuvo en registros visuales subsiguientes. Un incidente particular, donde el sistema de puntería desvió su enfoque de un vehículo a un montón de escombros, podría haber motivado su revisión.
ZALA, la empresa detrás del Lancet, ha realizado ajustes notables. Informes recientes indican el regreso de esta funcionalidad de puntería, ahora con una inteligencia mejorada, anticipando potencialmente una nueva era en la conducción de hostilidades asistidas por inteligencia artificial.
Una nueva era en la guerra: Avances de Lancet Intelligence
Recientes publicaciones en el sitio web LostArmour, dedicado a documentar ataques con el Lancet a través de canales militares en Telegram, revelan una versión actualizada del sistema. En estas, en lugar de la indicación “bloqueo de objetivo” en ruso, se muestra el nombre específico del vehículo en la pantalla. Aunque las imágenes presentadas son breves, se requiere atención detallada para discernir ciertos detalles, sugiriendo un avanzado mecanismo de identificación automática de objetivos.
Zak Kallenborn, afiliado al Programa de Tecnología Estratégica del CSIS, sugiere que “la clasificación mediante aprendizaje automático (ML) parece ser la explicación más plausible”. La naturaleza de la clasificación, sin embargo, genera interrogantes, posiblemente diseñada para confirmar la precisión ante el operador.
La interfaz renovada también incluye un marcador + rojo al identificar un objetivo, junto con nuevas simbologías. Entre los objetivos identificados se encuentran el cañón autopropulsado 2S1 Gvozdika de 122 mm, el obús autopropulsado 2A65 “Msta-B” de 152 mm y, en un caso notable, un tanque Leopard 2 seleccionado entre varios T-72 alineados. Curiosamente, uno de los ataques señalaba a un M109 Paladin estadounidense, indicando la capacidad del Lancet para reconocer y atacar equipos suministrados por naciones terceras.

La secuencia de ataque del Lancet sigue un patrón establecido: inicialmente se visualiza el objetivo desde un dron de reconocimiento, seguido de la perspectiva del Lancet acercándose y, finalmente, se retorna al dron de reconocimiento para evaluar el impacto del ataque. Esto demuestra que el Lancet no opera de manera independiente.
Cabe destacar que todos los vídeos que exhiben esta nueva funcionalidad de identificación provienen de una misma tanda de 21 ataques, divulgados simultáneamente y originarios de una fuente común.
Operaciones especiales rusas: Lancet Vanguard en Ucrania.
Los registros visuales de los ataques ejecutados por el Lancet fueron extraídos de una compilación de nueve minutos, divulgada a través del canal de Telegram de Rybar el 27 de febrero. Este documento audiovisual evidencia la operatividad de las unidades de fuerzas especiales rusas en territorio ucraniano, no limitándose a las áreas de Chernihiv y Sumy, sino extendiéndose a lo largo de toda la línea de frente, con incursiones incluso en la región de Odesa.
Entre la variedad de contenidos, los breves segmentos dedicados a los ataques del Lancet se intercalan con secuencias de confrontaciones bélicas en zonas boscosas y emboscadas a tropas ucranianas en vehículos, incluyendo registros gráficos de bajas. Destaca la presencia exclusiva de Lancets en estas operaciones, dispositivos valorados en aproximadamente 35,000 dólares cada uno, dejando de lado versiones menores de drones.
Esta elección estratégica subraya la confianza de las fuerzas especiales rusas en los Lancets para el asalto a blindados, obviando el empleo de sistemas antitanque convencionales. La naturaleza de estos ataques, caracterizados por su discreción al no dejar rastro visible de lanzamiento, se alinea con la doctrina de operar tras líneas enemigas, permitiendo acciones hostiles desde distancias considerables sin revelar la posición de origen.
La implementación de tecnología avanzada para la identificación de objetivos fortalece aún más la eficacia de estas misiones. Esta capacidad agiliza y asegura la confirmación de blancos con mayor eficiencia que la intervención humana y garantiza la operatividad del sistema aun cuando se pierda la comunicación con el operador por interferencias.

No obstante, esta tecnología parece limitada a la identificación de vehículos militares, sin evidencia de ataques contra objetivos civiles como camiones, infraestructuras o personal no combatiente. Curiosamente, los sistemas no reconocen a los vehículos tipo Vampiro, posiblemente debido a su reciente incorporación y escasez, lo que implicaría su ausencia en la base de datos utilizada para la identificación automática.
La capacidad real de Lancet, a examen
Mientras evaluamos la funcionalidad y eficacia del drone Lancet basados en informes provenientes de fuentes rusas, es crucial abordar estos datos con un nivel de escepticismo. El canal de Telegram Rybar, conocido por su conexión directa con el Ministerio de Defensa ruso y el servicio de inteligencia FSB, podría no brindar una imagen completa o exacta de la operatividad del Lancet. La muestra de 21 casos exitosos no necesariamente refleja la totalidad de los lanzamientos, dejando en incógnita el ratio de precisión del sistema, así como la cantidad de drones que pudieron haber errado su curso hacia objetivos no intencionados como rocas o vegetación.
Sin embargo, estos informes sugieren que Rusia ha logrado desplegar una tecnología de drones capaz de identificar y dirigirse específicamente a ciertos tipos de vehículos en el campo de batalla. Samuel Bendett, reconocido experto en drones rusos y asesor de la CNA y CNAS, señala que, de confirmarse, esto representaría la materialización de capacidades previamente anunciadas por el ejército ruso, las cuales se esperaba fueran implementadas en el contexto ucraniano.
Contrario a la percepción de drones operando de manera completamente autónoma en la detección y ataque de objetivos, la estrategia empleada con el Lancet parece mantenerse invariable: la detección inicial del objetivo es realizada por operadores de drones de reconocimiento, y solo entonces el Lancet es dirigido hacia el objetivo. La funcionalidad de bloqueo sirve más como un mecanismo de orientación en la fase terminal del ataque, en lugar de una búsqueda y destrucción independiente. A pesar de esto, Bendett advierte sobre la dificultad de evaluar con precisión el funcionamiento de estas capacidades basándose únicamente en declaraciones públicas.
“Considerando las afirmaciones continuas del Ministerio de Defensa respecto a la integración de inteligencia artificial en drones, es plausible que esta tecnología esté siendo desarrollada y, en cierta medida, ya esté en uso”, concluye Bendett. La realidad operativa del Lancet, enmarcada dentro de estas innovaciones tecnológicas, sugiere un paso adelante en el campo de la guerra autónoma, aunque aún sujetas a verificación y análisis detallado.
Municiones autónomas: Más allá de las fronteras de Rusia

La revolución en la capacidad de munición autónoma no se limita exclusivamente a Rusia. En años recientes, AeroVironment, la compañía detrás de la innovadora serie de municiones merodeadoras Switchblade, ha avanzado significativamente en este ámbito. En enero de 2023, Brett Hush, vicepresidente de sistemas de misiones tácticas en AeroVironment, compartió con DefenseOne que la empresa ha demostrado al Departamento de Defensa estadounidense su habilidad para identificar de manera autónoma hasta 32 tipos de tanques. Sin embargo, resaltó que, bajo las directrices vigentes del Pentágono, los ataques completamente autónomos permanecen fuera de los límites permitidos.
Wahid Nawabi, CEO de AeroVironment, en declaraciones a la agencia AP el año anterior, afirmó que la tecnología necesaria para ejecutar misiones totalmente autónomas con el Switchblade ya existe, anticipando un cambio en la política que regula el empleo de armas autónomas sin intervención humana dentro de los próximos tres años.
Paralelamente, desarrolladores de drones en Ucrania están avanzando hacia la adopción de capacidades similares. El Saker, un dron con capacidad de ataque autónomo, ya ha sido desplegado en operaciones a pequeña escala.
Un análisis reciente del think tank británico de defensa RUSI sugiere que el éxito en el conflicto de Ucrania podría inclinarse hacia el bando que logre implementar un amplio arsenal de drones autónomos. Este estudio advierte que los esfuerzos occidentales deberían concentrarse en fortalecer la capacidad ucraniana en esta materia. El informe destaca las consecuencias potenciales de permitir que Rusia obtenga superioridad mediante el uso masivo de drones “slaughterbot” económicos, equipados con inteligencia artificial para la selección de objetivos en el campo de batalla. Según RUSI, una ventaja rusa en este ámbito condenaría a Ucrania en el conflicto, e implicaría una complicidad moral por parte de las posiciones occidentales en caso de no actuar contra esta amenaza.
Esta dinámica evidencia una carrera armamentística centrada en la inteligencia artificial, cuyos efectos resonarán bien más allá de las fronteras europeas, marcando un antes y un después en la concepción y ejecución de la guerra moderna.