Estados Unidos atacó instalaciones militares en Caracas y estados, anunció la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores, y la FAA cerró el espacio aéreo.
Secuencia de ataques y efectos inmediatos en Caracas y estados vecinos
A las 2:00 de la madrugada del 3 de enero de 2026, explosiones y vuelos a baja altura sacudieron Caracas y áreas cercanas. El gobierno de Estados Unidos ejecutó ataques contra instalaciones militares en la capital y en los estados de Miranda, Aragua y La Guaira. Horas después, Washington anunció la captura del presidente Nicolás Maduro y de Cilia Flores, con traslado fuera del país para afrontar causas penales abiertas en tribunales estadounidenses.
Durante las primeras horas, funcionarios y dirigentes señalaron los puntos afectados. Un portavoz incluyó Fuerte Tiuna, la Base Aérea Francisco de Miranda, el centro de comunicaciones El Volcán y el puerto de La Guaira. Imágenes y testimonios confirmaron incendios y daños con humo visible desde sectores de la capital. Medios internacionales registraron siete detonaciones en Caracas y una restricción aérea por actividad militar, mientras Estados Unidos evitó detallar blancos y confirmó ataques contra instalaciones militares.
El gobierno describió ataques coordinados en la capital y en los estados de Miranda, Aragua y La Guaira, y llamó a la movilización. El Ministerio de la Defensa ratificó la oposición a la presencia de tropas extranjeras en el territorio. Testimonios y recorridos mostraron controles armados en calles, estaciones de servicio cerradas y apagones parciales en zona sur. A la vez, la FAA formalizó el cierre a aerolíneas estadounidenses mediante un aviso NOTAM para FIR Maiquetía.

En conjunto, los hechos marcaron el aumento de intensidad más alto desde la crisis de 2025. El análisis público se orientó hacia la defensa antiaérea venezolana de origen ruso. La secuencia incluyó explosiones, vuelos a baja altura y daños en instalaciones clave. La respuesta oficial combinó denuncias de agresión, medidas internas de seguridad y restricciones de vuelo, mientras surgió el debate sobre el desempeño de los sistemas y la exposición de nodos de mando y control.
Datos clave verificados tras la madrugada del 3 de enero
- Fuerte Tiuna, La Carlota, El Volcán y el puerto de La Guaira figuran entre los objetivos señalados.
- La FAA emitió un NOTAM que cerró a aerolíneas estadounidenses la FIR Maiquetía durante horas.
- Estados Unidos anunció la captura y el traslado de Nicolás Maduro y Cilia Flores hacia Nueva York.
- El despliegue en el Caribe incluyó el USS Gerald R. Ford y una fuerza naval numerosa.
- La defensa antiaérea venezolana integra S-300VM, Buk-M2E, S-125 Pechora-2M, Pantsir e Igla-S.
Presencia militar de Estados Unidos y expansión de acciones hacia tierra
La operación utilizó aeronaves de Estados Unidos desplegadas en el Caribe dentro de un aumento de presencia desde el segundo semestre de 2025. El portaaviones USS Gerald Ford y buques figuraron en la zona. Semanas antes, Estados Unidos ejecutó interdicciones marítimas y ataques de precisión contra embarcaciones que, según su versión, transportaban drogas, además de incautar petroleros vinculados con flujos sancionados. La noche del 3 de enero, el país amplió las acciones hacia objetivos en tierra.
Durante la noche del 3 de enero, Estados Unidos extendió su accionar desde el ámbito marítimo hacia objetivos en tierra, con impactos en instalaciones de la capital y en corredores costeros. El anuncio sobre Nicolás Maduro llegó de madrugada: autoridades estadounidenses precisaron captura y traslado, junto con Cilia Flores, para procesamiento por causas abiertas en Nueva York. El Ejecutivo venezolano denunció violación de la Carta de las Naciones Unidas y pidió reunión urgente del Consejo de Seguridad.

Las reacciones surgieron. Varios países de América Latina y de Europa invocaron respeto al derecho internacional y pidieron reducir la tensión. México, Uruguay, Chile, Colombia y Trinidad y Tobago criticaron el uso unilateral de la fuerza. La Unión Europea, España e Italia solicitaron respeto de la legalidad. En cambio, Argentina y Ecuador manifestaron apoyo a la posición estadounidense. Expertos jurídicos reclamaron claridad sobre la base legal y sobre el traslado del jefe de Estado.
El contexto previo incluyó ejercicios, movimientos de buques y advertencias formales a la aviación civil. A mediados de noviembre, la FAA alertó sobre una situación peligrosa para vuelos sobre Venezuela por la intensificación de la actividad militar. En diciembre, agencias y corresponsalías documentaron el ingreso de una fuerza naval inusualmente numerosa y mejoras de infraestructura para operaciones sostenidas en el Caribe. Ese despliegue elevó el nivel de preparación de ambos lados de la crisis.
Defensa antiaérea: arquitectura y nodos de mando en Caracas y regiones
El conjunto de defensa antiaérea concentró atención tras los ataques del 3 de enero. La capacidad se organizó por niveles durante dos décadas con tecnología rusa. El componente de largo alcance lo conforman baterías S-300VM Antey-2500. Los sistemas de alcance medio incluyen Buk-M2E. En la cota baja, el país combinó complejos de corto alcance y modernizaciones del S-125 Pechora-2M, dentro de un esquema que cubre nodos urbanos, ejes estratégicos y zonas sensibles del litoral e interior.
En la cota baja, Venezuela integró miles de misiles portátiles Igla-S en nodos de vigilancia y puntos sensibles. En octubre de 2025, Nicolás Maduro afirmó la existencia de más de cinco mil Igla-S desplegados en puestos clave. En noviembre, prensa internacional reportó la llegada de apoyo militar adicional de Rusia con capacidades como Buk-M2E y Pantsir, dentro de acuerdos bilaterales firmados ese año para reforzar medios de alcance medio y corto en áreas definidas.

El mando y control funciona a través del Comando de Defensa Aeroespacial Integral, con centro de dirección en Caracas e integración en el organigrama de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. La estructura agrupa brigadas de defensa antiaérea, logística y vigilancia y control regional. La ubicación del comando en la capital, el rol de Fuerte Tiuna como complejo central y la función de La Carlota como base aérea subrayaron la relevancia de los impactos en esas instalaciones.
La madrugada de los ataques produjo efectos inmediatos en la navegación aérea. La FAA emitió un aviso NOTAM que prohibió durante horas operaciones de aerolíneas estadounidenses en el espacio venezolano por riesgo a todas las altitudes. Plataformas de seguimiento mostraron ausencia de tráfico civil sobre la FIR Maiquetía mientras se registraron explosiones y cortes eléctricos localizados, según testimonios y reportes recopilados en intervalos con imágenes, columnas de humo y restricciones en sectores de la capital.
