Un HIMARS operó de forma no tripulada en una prueba clave que marca un paso hacia sistemas de artillería autónomos integrados en flotas existentes.
Demostración confirma viabilidad de HIMARS sin operador humano
El 4 de diciembre de 2024, Lockheed Martin ejecutó con éxito una prueba de autonomía en el sistema HIMARS (High Mobility Artillery Rocket System), validando la integración de capacidades no tripuladas en plataformas de combate ya desplegadas. El ensayo, realizado con un lanzador sustituto, demostró que el sistema podía navegar de forma autónoma utilizando sensores de percepción pasivos, sin intervención directa del operador.
Este avance consolida el compromiso de la empresa con la modernización de las fuerzas armadas estadounidenses y el desarrollo de sistemas adaptables a escenarios operativos impredecibles. La incorporación de tecnologías autónomas a un sistema probado como el HIMARS representa una evolución estratégica hacia operaciones más ágiles y seguras en el campo de batalla.
Durante la prueba, el lanzador se desplazó de manera independiente gracias a sensores avanzados no emisores, lo que garantiza operaciones discretas tanto de día como de noche. Esta tecnología permite que el HIMARS autónomo se integre sin necesidad de rediseñar la infraestructura actual, manteniendo la compatibilidad con vehículos de reabastecimiento existentes.
Este desarrollo abre la puerta a una nueva etapa en el uso de plataformas terrestres automatizadas, destacando la flexibilidad del sistema HIMARS como una herramienta adaptable a las exigencias del combate moderno.
Aspectos técnicos y estratégicos del HIMARS autónomo
- El lanzador sustituto utilizó sensores pasivos para navegación sin conductor.
- Opera sin emitir señales, ideal para misiones que requieren discreción.
- Compatible con la flota actual de HIMARS y vehículos asociados.
- Permite operaciones día y noche sin supervisión directa.
- Transición fluida hacia sistemas híbridos: tripulados y no tripulados.

Actualización autónoma respeta capacidades tradicionales del sistema
La incorporación de la autonomía en el HIMARS responde directamente a las prioridades del Ejército de Estados Unidos, que busca adaptarse a un entorno táctico cada vez más cambiante. Lockheed Martin ha desarrollado esta capacidad como una solución híbrida que conserva el funcionamiento tripulado, lo que facilita su implementación progresiva sin reemplazar equipos ya probados.
Con esta arquitectura flexible, los actuales sistemas HIMARS pueden actualizarse con las nuevas capacidades autónomas sin perder su configuración operativa estándar. Esta compatibilidad asegura que la transición tecnológica sea eficiente y rentable, minimizando interrupciones en las operaciones.
El objetivo es que un solo operador supervise múltiples sistemas, mejorando la eficiencia en campo y reduciendo la exposición de personal en zonas de riesgo. Esta estrategia también busca aligerar la carga logística y optimizar los recursos humanos disponibles.
Para el Ejército, esta dualidad operacional representa una herramienta versátil capaz de responder con agilidad a amenazas emergentes mediante una combinación de control humano y automatización avanzada.
Plan de desarrollo incluye inteligencia artificial e interfaces intuitivas
Con la vista puesta en 2025, Lockheed Martin proyecta el desarrollo de nuevas funciones para el HIMARS autónomo, incluyendo la planificación automática de misiones mediante inteligencia artificial. Estos avances se centran en reducir la carga cognitiva del operador y en facilitar decisiones rápidas y eficaces en entornos de alta exigencia táctica.
El plan contempla interfaces de usuario más intuitivas, diseñadas para que los soldados puedan interactuar con el sistema de forma rápida y sin errores, incluso en situaciones de estrés operativo. Estas mejoras buscan acelerar el ciclo entre la adquisición de información, la planificación de la misión y su ejecución.

Una segunda demostración está prevista para la segunda mitad de 2025. Esta evaluación permitirá verificar el rendimiento del sistema en escenarios más complejos, donde las condiciones se aproximen a las de un entorno de combate real.
El desarrollo de esta tecnología forma parte de una estrategia más amplia para crear una fuerza militar más resiliente, capaz de responder de manera eficaz en múltiples dominios operacionales a través de soluciones autónomas y colaborativas.
Lockheed Martin articula un ecosistema de autonomía militar integrada
Más allá del HIMARS, Lockheed Martin está consolidando un ecosistema de tecnologías autónomas que abarca distintos dominios. Su subsidiaria Sikorsky fue seleccionada recientemente para demostrar el sistema de autonomía de vuelo MATRIX™, diseñado para permitir que helicópteros funcionen con mínima intervención humana.
De forma paralela, el equipo de Skunk Works mostró recientemente una misión de colaboración entre plataformas tripuladas y no tripuladas, donde aeronaves controladas por inteligencia artificial operaban mediante una interfaz táctil adaptada a la carga operativa del piloto.
Estas iniciativas demuestran que Lockheed Martin está alineando sus distintas líneas de producto hacia una visión compartida de defensa autónoma, interconectada y eficaz, donde cada plataforma contribuye a un entorno de combate colaborativo.
El enfoque está en potenciar la capacidad de los soldados mediante tecnología que permita automatizar tareas repetitivas o de alto riesgo, mientras el factor humano se enfoca en decisiones estratégicas de mayor impacto operativo.
Próximas pruebas consolidarán la integración del HIMARS autónomo

Los pasos siguientes en el desarrollo del HIMARS no tripulado incluyen evaluaciones más exigentes bajo condiciones simuladas de combate, con retroalimentación directa del Ejército para ajustar el sistema a las necesidades reales del terreno. La demostración prevista para 2025 será clave para validar su funcionalidad completa.
Si estas pruebas confirman las capacidades esperadas, el HIMARS autónomo podría sentar las bases para la implementación generalizada de vehículos de combate no tripulados en las fuerzas armadas estadounidenses, incluyendo aplicaciones futuras en otras plataformas terrestres y aéreas.
La posibilidad de integrar esta tecnología en redes de mando y control, junto a plataformas de inteligencia en tiempo real, permitirá operaciones de artillería más rápidas, precisas y coordinadas, fundamentales en conflictos contemporáneos de alta intensidad.
Este desarrollo no solo refuerza la seguridad del personal militar, sino que también potencia la capacidad de disuasión y respuesta de las fuerzas armadas frente a adversarios que buscan explotar vulnerabilidades tecnológicas o logísticas.
Innovación aplicada a sistemas probados transforma el campo de batalla
La evolución del HIMARS hacia una versión autónoma refleja la capacidad de Lockheed Martin para transformar sistemas establecidos en soluciones de última generación. Este enfoque permite acelerar la incorporación de nuevas tecnologías sin interrumpir las capacidades existentes.
El liderazgo de Lockheed Martin en este ámbito se basa en décadas de experiencia combinada con una estrategia de innovación constante y enfoque comercial eficiente. Al aplicar esta filosofía al desarrollo militar, la compañía acelera el tiempo necesario para trasladar avances tecnológicos desde el laboratorio al campo.
El impacto de esta transformación se reflejará en el fortalecimiento de la fuerza terrestre de Estados Unidos, permitiéndole operar con mayor eficacia en un escenario global caracterizado por la velocidad y complejidad de la guerra moderno.
Mientras se avanza hacia 2025 y se amplía el despliegue de soluciones autónomas, el trabajo de Lockheed Martin en el HIMARS reafirma su papel como actor central en la definición del futuro de la guerra multidominio.