Las mejoras en sensores, guerra electrónica, misiles e inteligencia artificial elevan la detección y la respuesta de los F-16I, con intercepciones masivas y eficiencias reportadas.
Optimización del F-16I Sufa y resultados en ataques masivos de 2025
La Fuerza Aérea Israelí aplicó optimizaciones en sus F-16I Sufa para interceptar drones enemigos y reportó resultados verificados en misiones reales, con tasas superiores al 95%. En junio de 2025, ante un ataque masivo desde Irán con más de 300 proyectiles, los F-16I con sistemas mejorados derribaron docenas de drones Shahed-136 y sostuvieron su eficacia en un entorno con alta densidad de amenazas. La operación sirvió como prueba directa de la nueva configuración.
Avión de combate F-16 israelí destruye un dron de ataque iraní que se dirigía a una zona civil. pic.twitter.com/SuAVjik0Eh
— Noticias de Israel (@estadoisrael) June 22, 2025
El ministerio de Defensa coordinó las mejoras para responder a amenazas persistentes desde Líbano, Yemen y Siria, donde grupos armados usan drones de forma recurrente. Su unidad de investigación y desarrollo integró sensores avanzados y algoritmos de rastreo. Con ello, los F-16I lograron detecciones a distancias de hasta 150 kilómetros y respuestas en menos de dos minutos, lo que redujo penetraciones y acortó el tiempo de reacción ante alertas sobre instalaciones críticas.
En las operaciones de junio de 2025, la Fuerza Aérea actuó con la Marina y declaró la intercepción del 95% de las amenazas que avanzaron hacia el espacio aéreo. El balance incluyó 500 drones en los primeros diez días de hostilidades. En esa campaña, los F-16I derribaron 150 unidades por guerra electrónica avanzada, que forzó caídas en mar abierto o en terrenos deshabitados y evitó daños a infraestructuras. El Ministerio atribuyó ese efecto a la integración.

El ministerio de Defensa afirmó que estas acciones protegieron infraestructuras críticas y limitaron los daños a menos del 5% de los impactos potenciales. También ajustó sus cifras: pasó de una estimación inicial de 99% de intercepción en ataques balísticos a 90% frente a drones de bajo vuelo. El informe atribuyó la diferencia a variaciones en perfiles de vuelo, que los radares de vigilancia documentaron en cada alerta. Ese registro orientó nuevas prioridades de defensa antiaérea.
Cifras verificadas sobre detección, reacción e intercepción de drones
- Tasas de éxito superiores al 95% frente a amenazas aéreas de bajo vuelo en operaciones reales.
- Detecciones de drones a distancias de hasta 150 kilómetros y respuestas en menos de dos minutos.
- Intercepción del 95% de amenazas en junio de 2025, con 500 drones contabilizados en los primeros diez días.
- Resultados de simulación con 98% de intercepción y tiempos de adquisición de 15 segundos ante enjambres simulados.
- En abril de 2025, derribo de 120 drones fuera del territorio israelí en un ataque con 170 unidades.
Capacidades de sensores, radares AESA y misiles para drones pequeños
El F-16I Sufa, una variante modificada del modelo estadounidense, incorporó desde su adquisición en 2004 adaptaciones para misiones de intercepción. La Fuerza Aérea Israelí instaló radares de escaneo electrónico activo que distinguen drones de tamaño reducido entre el ruido de fondo del terreno, con una resolución de 0,5 metros cuadrados. Estas mejoras ampliaron la detección de blancos pequeños y sostuvieron la identificación en vuelos a baja altura.
En 2018, un F-16I derribó un dron iraní Saegheh que penetró el espacio aéreo desde Siria. El avión usó un misil Python-5 con guía infrarroja, detectó el objetivo a 80 kilómetros y completó la intercepción en 90 segundos, sin daños colaterales. Ese hecho se convirtió en referencia para optimizaciones posteriores y reforzó la prioridad de sistemas capaces de actuar con rapidez ante incursiones no tripuladas.
A partir de esa referencia, el ministerio de Defensa priorizó la integración de guerra electrónica para neutralizar enlaces de control adversarios. En contratos adjudicados en 2024, empresas israelíes suministraron paquetes de contramedidas que interfieren señales de GPS en drones, con efectos que incluyen desvíos de ruta o caídas controladas. Los ejercicios anuales en el desierto del Néguev añadieron pruebas contra enjambres simulados de hasta 50 drones y registraron tasas de intercepción del 98%.

Las simulaciones también consignaron tiempos de adquisición de 15 segundos por el uso de cascos con visores integrados, que permiten al piloto designar objetivos por línea de vista. En octubre de 2024, en un incidente en la frontera norte, un F-16I interceptó tres drones lanzados desde Líbano. Para esa acción empleó misiles AIM-9M modificados, con buscadores optimizados para perfiles térmicos de bajo contraste y mayor precisión contra objetivos lentos.
Contratos e integración de autoprotección para escenarios saturados
El ministerio de Defensa indicó que la modificación del buscador en el AIM-9M incrementó la precisión en un 40% contra objetivos como los Shahed, que vuelan a velocidades inferiores a 200 kilómetros por hora. Esa mejora evitó penetraciones en el espacio aéreo y protegió centros de control en Haifa y Tel Aviv. En enero de 2025, el Ministerio amplió el programa con un contrato de $80 millones para Elbit Systems y su conjunto de autoprotección aérea.
El conjunto incluye un sistema electroóptico pasivo de alerta con cobertura de 360 grados, que detecta lanzamientos de misiles y drones, además de contramedidas electrónicas que interfieren frecuencias de control. La autoridad de adquisiciones verificó la integración con pruebas de vuelo y los aviones demostraron capacidad para operar en entornos saturados de amenazas.
En abril de 2025, ante un ataque con 170 drones desde múltiples vectores, los F-16I, con apoyo de esa tecnología, derribaron 120 unidades fuera del territorio israelí. La Fuerza Aérea detalló que el conjunto permitió priorizar amenazas y redujo el consumo de munición en un 30%, ya que combinó intercepciones cinéticas con intercepciones no cinéticas.

La secuencia de despliegues reflejó una adaptación continua ante cambios en capacidades adversarias y ante el uso recurrente de drones por grupos armados. Las mejoras reunieron sensores, algoritmos de rastreo, contramedidas y municiones adaptadas para perfiles de bajo contraste térmico. El Ministerio usó resultados de vuelo y de ejercicios para estandarizar la integración técnica en la flota y para sostener la capacidad ante múltiples vectores de amenaza.
Láseres, interceptores no tripulados e IA frente a drones en enjambre
En 2021, la Fuerza Aérea completó pruebas iniciales de láseres de alta potencia montados en plataformas aéreas e integró esos sistemas en F-16I para intercepciones de bajo costo. Los ensayos registraron derribos de drones a distancias de 10 kilómetros, con un costo por disparo de 3,50 dólares, frente a misiles con precios superiores a dos millones. En mayo de 2025, en la frontera libanesa, estos sistemas interceptaron docenas de drones de Hezbolá.
El ministerio de Defensa publicó datos que indicaron 100% de efectividad en configuraciones operativas para esos láseres. Además, la unidad de investigación y desarrollo aceleró el desarrollo de interceptores basados en drones para complementar a los F-16I en escenarios de enjambre. Con ese enfoque, un solo avión puede coordinar hasta 20 interceptores autónomos.

La integración de inteligencia artificial también incrementó estas capacidades. El sistema de control aéreo procesa datos de múltiples sensores para predecir trayectorias de drones y asigna objetivos en tiempo real. En noviembre de 2025, en un ejercicio conjunto, la Fuerza Aérea demostró intercepciones simultáneas de 40 drones, con tiempos de respuesta inferiores a un minuto. La evaluación consignó una reducción de carga cognitiva y la posibilidad de rotaciones de patrulla de hasta 12 horas.
En operaciones reales, como la defensa de junio, esos algoritmos contribuyeron a neutralizar amenazas desde Yemen, donde drones Hutí cubren distancias de 1.500 kilómetros. El estado de la flota indicó un nivel alto de disponibilidad, con más de 100 unidades optimizadas y rotaciones diarias en las fronteras norte y sur. En diciembre de 2025, un reporte citó capacidad ante enjambres de hasta 100 drones y planes para integrar láseres en toda la flota para finales de 2026.
