La empresa china de inteligencia MizarVision publicó nuevas imágenes satelitales que muestran el despliegue de aviones de combate furtivos F-22 estadounidenses en la base aérea de Ovda de la Fuerza Aérea Israelí. Ayer, la compañía difundió material que ofrecía la primera confirmación visual de 11 F-22 en una base del sur de Israel, según esas capturas.
En las imágenes más recientes se aprecia movimiento dentro de la base: los F-22 aparecen desplazándose por el recinto y cuatro de ellos figuran ubicados en una pista de rodaje. MizarVision tiene presuntos vínculos con el ejército chino y recibió acusaciones de republicar imágenes de otras empresas satelitales e incorporarles sus propias superposiciones, según señalamientos previos.
El traslado de estos aviones se enmarca en un amplio despliegue militar de Estados Unidos en Oriente Medio, mientras el presidente estadounidense, Donald Trump, evalúa emprender acciones militares contra Irán. El uso de bases aéreas israelíes por cazas estadounidenses para actividades operativas, y no para entrenamientos conjuntos con la Fuerza Aérea Israelí, se considera extremadamente inusual.
Traslado desde Lakenheath y falta de comentarios sobre el despliegue
Los F-22 “Raptor” de la Fuerza Aérea de Estados Unidos despegaron el 24 de febrero desde la base “Lakenheath” en el Reino Unido con destino a Israel. El día 25 ya se informó de su aterrizaje en el país. Tanto las FDI como el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) rechazaron comentar el despliegue de fuerzas.
En Israel, la información oficial se limitó a señalar que los aparatos aterrizaron en “una base aérea del sur”. Ahora, la empresa china de satélites “MizarVision” difundió lo que parece ser la primera documentación de los cazas furtivos estadounidenses en la base aérea israelí de Ovda. En el material se distinguen 11 aviones F-22 en la plataforma de estacionamiento.
Ayer informamos en mako que 12 aviones de este tipo salieron del Reino Unido hacia Israel, pero uno regresó poco después, al parecer por una avería. El material chino respalda ese reporte y muestra 11 aviones. También informamos de que otros seis F-22 avanzan hacia el Reino Unido y desde allí a Israel.
Según esos informes, hay otros seis que saldrán pronto de la base de Langley en Estados Unidos. Si el avión averiado también vuelve a despegar con rumbo a Israel, el número total ascenderá a 24 aparatos de este modelo, un escuadrón completo. Se trata de la primera vez que estos cazas furtivos se despliegan en Israel.
El general de división Tomer Bar, comandante de la Fuerza Aérea, visitó a los pilotos y al personal estadounidense junto a otros altos mandos. La decisión estadounidense de desplegar sus cazas clasificados en Israel se atribuyó a la defensa multicapa. En ese contexto, también se indicó que varios países árabes se negaron a permitir que Estados Unidos ataque Irán desde su territorio.
En la documentación atribuida a satélites chinos también se observa que en Ovda se desplegaron baterías de misiles “Patriot”. Se trata de un sistema que salió de servicio en la Fuerza Aérea israelí y, según el reporte, en este caso también correspondería a fuerzas estadounidenses. Antes, los chinos difundieron material sobre cazas y otros aviones militares situados por Estados Unidos en aeropuertos de Grecia.
En esas publicaciones previas también figuraron F-16 desplegados para proteger la “isla de los bombarderos”, Diego García. Además, se informó hace poco de que el portaaviones “Ford” salió de Creta, en Grecia, hacia el este del Mediterráneo. En ese escenario, el grupo naval podría contribuir a la defensa del espacio aéreo israelí ante drones y misiles de crucero.
Defensa antiaérea reforzada y reportes de apoyo satelital chino a Irán

Esa eventual respuesta se atribuye a posibles lanzamientos iraníes si se produce un ataque en su territorio. “El portaaviones se espera que se despliegue primero cerca de la costa de Israel para proteger Tel Aviv y otras ciudades israelíes”, dijeron antes fuentes militares en Estados Unidos al “New York Times”. No se prevé que el buque se acerque a la costa, sino que se mantenga a mayor distancia.
El planteamiento, según el mismo enfoque, consiste en operar dentro de un alcance que permita tareas de defensa. Un funcionario militar declaró el miércoles que los portaaviones cuentan con sistemas defensivos propios e incluyen destructores escolta capaces de derribar misiles dirigidos contra ellos. Añadió que resulta difícil alcanzar un portaaviones con un misil balístico si se desplaza a gran velocidad.
Fuentes del gobierno y del ejército dijeron al New York Times que Estados Unidos reforzó sus activos de defensa desde enero, cuando el presidente Donald Trump amenazó por primera vez con atacar Irán. Durante el último mes, el ejército estadounidense trasladó a la región sistemas necesarios de defensa antiaérea, incluidos misiles Patriot y sistemas THAAD.
De acuerdo con esas fuentes, ambos sistemas pueden interceptar misiles balísticos iraníes. Un funcionario militar afirmó al periódico que el ejército estadounidense ya puede proteger a sus fuerzas, aliados y activos frente a cualquier respuesta iraní a los ataques, al menos durante una campaña corta. Al mismo tiempo, el funcionario planteó la duda sobre la preparación para una guerra más larga y amplia.

Si la operación estadounidense llega a realizarse, se espera que Irán responda con misiles y drones hacia concentraciones de fuerzas estadounidenses y objetivos estratégicos en el Golfo, y quizá incluso hacia Israel. En ese marco, el texto sostiene que los chinos ayudan con inteligencia crítica y que, según los informes, transfieren a Irán información recogida por sus satélites en tiempo real para ese seguimiento.
Según esas versiones, la constelación satelital de China constituye la columna vertebral de la cooperación de inteligencia. Los datos se enviarían directamente a centros de mando iraníes, lo que permitiría a Teherán monitorear el despliegue de fuerzas de Estados Unidos en el océano Índico y en el golfo Pérsico. Esas mismas fuentes también atribuyen a la inteligencia china apoyo para calibrar la defensa antiaérea iraní.
En Irán y en Europa se afirmó en los últimos días que China aporta a Teherán datos satelitales para seguir movimientos militares estadounidenses. Esas declaraciones añadieron que China incluso desplegó en la zona un destructor tipo “Type 055” y un buque espía avanzado. Según esos reportes, ambos contribuirían a construir una imagen de situación precisa de lo que ocurre en el mar.
Los informes mencionados no cuentan con confirmación oficial de Pekín ni de Teherán y sostienen que el buque de guerra chino llegó a la zona para un ejercicio conjunto con la marina rusa, aunque operaría como estación de espionaje flotante. En Estados Unidos no descartaron por completo esas afirmaciones, pero fuentes oficiales las consideraron algo exageradas. En paralelo, el golfo Pérsico se presenta como foco de rivalidad global.
