En la vanguardia de la innovación, la Fuerza Aérea de Estados Unidos acelera el desarrollo de su formidable Águila de Combate de la próxima generación: el NGAD.
La Guerra del Futuro: Tecnología Aérea para Superar a los Titanes
Con un énfasis inquebrantable, los generales del cielo estadounidenses abogan por la necesidad de un enfoque total del gobierno para armar a sus valientes aviadores con esta flamante bestia alada, el NGAD, antes de que los albores de la próxima década despierten.

Así, el NGAD emerge como una insignia irrenunciable para la Fuerza Aérea, sin temor a la posible inversión de innumerables millones de dólares, superando las asignaciones presupuestarias de sus predecesores como el F-35.
El verdadero peso de esta magna iniciativa, a la luz de su significado para la defensa del cielo estrellado, invita a una inspección más cuidadosa de sus méritos y requerimientos.
NGAD: Un Ave Fénix Ascendiendo desde las Cenizas de la Experiencia Pasada
El linaje del NGAD remonta a 2015, cuando los planificadores de la Fuerza Aérea lo concibieron como un demostrador tecnológico, un programa “X”, un alfa de acero surcando las nubes de la imaginación y la perspicacia militar.

Hoy, la visión toma forma material, emergiendo con potencia desde su fase de desarrollo de ingeniería y fabricación, como afirma el secretario de la Fuerza Aérea, Frank Kendall.
Con el avance imparable del NGAD, su objetivo se enfoca en el horizonte, donde se encuentra la competencia de cazas de sexta generación de China. La carrera por la supremacía aérea ha comenzado.
La Sombra del Dragón: Rivalidad Aérea con China
La gran fábrica de guerra de China ha estado dando a luz al J-20, su propio leviatán aéreo de quinta generación, a un ritmo de 20 a 30 bestias aladas cada año.

Es en este teatro de alta competencia, donde el NGAD aspira a suceder al venerado F-22 Raptor, superando las inquietudes de costos operativos futuros que el Raptor ha dejado en su estela.
La Nueva Era de los Drones: De la Familia de Sistemas a la Inteligencia Artificial
Como si fuera un general invisible en los cielos, el NGAD también dirigirá el desarrollo de aviones no tripulados como el Valkyrie, demostrando el concepto de red “Loyal Wingman”.
Desde su posición estratégica, el NGAD controlará naves de combate no tripuladas en una “familia de sistemas”. El Valkyrie, a su vez, podrá desplegar enjambres de drones más pequeños y será una pieza clave del programa de inteligencia artificial Skyborg, que gobernará estos emisarios no tripulados del aire.
El Coloso Alado NGAD: Desafíos de Alcance y Furtividad

Como una águila de acero que desafía las distancias, el NGAD se enfrenta a la imperiosa necesidad de desplegar sus alas sobre el vasto teatro del Indo-Pacífico, bajo la sombra cada vez más alargada de la potencia China. Sitios estratégicos como Guam se perfila como un punto de despliegue, con la imperiosa necesidad de alcanzar objetivos lejanos sin la necesidad de un reabastecimiento aéreo.
Un horizonte óptimo de más de 2.000 millas náuticas se dibuja en el firmamento, permitiendo al caza trazar una línea desde Guam hasta Okinawa en un solo vuelo. Pero este desafío se agranda ante la aguda visión del dragón chino, capaz de detectar el reabastecimiento de un avión cisterna, lo que podría comprometer la furtividad del águila alada NGAD.
El NGAD: La Polivalencia de un Guerrero del Cielo

Con un precio que rivaliza con su majestuosidad, el NGAD es un titán que debe dominar tanto el aire como la tierra.
En sus alas reposa la responsabilidad de una eficacia sin par en el combate aéreo y el ataque terrestre, con su largo alcance siendo una fortaleza volante en defensa de aliados como Japón o Corea del Sur, o incluso Taiwán en caso de un asedio chino.
NGAD: El Reto de los Altos Vuelos y Grandes Depósitos de Combustible
El NGAD está destinado a volar a las alturas del águila, ascendiendo hasta los 70.000 pies para burlar a los radares.
Para evadir la necesidad de depósitos de combustible externos y reabastecimiento aéreo, este titán aéreo requiere una capacidad de almacenamiento de combustible inigualable, convirtiéndose en una criatura alada de proporciones gigantescas, superando a sus antecesores, el F-22 y el F-35.
El NGAD: Heredero del Legado del F-22

Según John Venable, de la Heritage Foundation, el NGAD representa un viraje histórico desde las decisiones de reducción de la flota del F-22 tomadas en administraciones pasadas. En sus primeros días, el F-22 se diseñó para reemplazar cada F-15A/C en el inventario de la Fuerza Aérea. Sin embargo, la compra se recortó drásticamente, dando como resultado, insuficientes F-22 para afrontar adversarios comparables.
El NGAD se propone ahora para desempeñar ese papel crucial, resurgiendo como el coloso alado que la superioridad aérea demanda. En palabras de Venable, es absolutamente necesario.
El Valor del NGAD: Equilibrando Costos y Eficacia
Venable concede que el precio del NGAD, estimado en varios cientos de millones de dólares por unidad, podría ser una espada de Damocles colgando sobre la eficacia de la futura ave de combate. En palabras del experto, “El tiempo será juez si el NGAD vale su peso en oro, pero los costos astronómicos limitarán la cantidad de estas aves de acero que podemos desplegar, y en este juego de titanes aéreos, la cantidad tiene su importancia”.
La Funión Loyal Wingman: Un Multiplicador de Fuerzas

Para Venable, la función Loyal Wingman del NGAD se perfila como un enigma estratégico, prometiendo potencialmente multiplicar la capacidad de la Fuerza Aérea. “Al colocar estos compañeros alados no tripulados en la vanguardia de las zonas de mayor amenaza, esta estrategia puede limitar las pérdidas de vidas humanas”, opina el experto.
Rusia y China: Desafiantes en la Carrera de Cazas de Nueva Generación
Para el analista de la Heritage Foundation, el NGAD puede ser el catalizador que impulse a Rusia y China a dar un salto generacional en sus cazas. Con la carrera armamentística ya en marcha, Venable señala que “las fronteras que definen una generación de cazas de otra son habitualmente claras, pero aún no he observado una capacidad tan sobresalientemente avanzada que deje en la estacada a la generación actual”.
En un mundo en el que Rusia y China comienzan a desplegar sus propios cazas de quinta generación, estos dos gigantes globales, sin duda, buscarán competir cuando los Estados Unidos despliegue su próxima generación de aves de guerra.
NGAD: La Necesidad Imperativa y la Viabilidad Económica
El elevado precio del NGAD es una barrera formidable, aunque la producción en serie, si se consigue materializar el NGAD para 2030, podría reducir el coste marginal unitario.
Si el F-22 comienza a dar sus últimos coletazos en los próximos años, el NGAD tendrá que ocupar su lugar, convirtiéndose en una necesidad ineludible.
Y ante el apresurado despliegue de cazas de 5.ª generación por parte de China y Rusia, es posible que los Estados Unidos no tenga otra opción que apostar por la majestuosidad del NGAD.