• Quiénes somos
  • Contacto
  • Embajadas
  • Oficina PM
  • Condiciones de servicio
  • Política de Privacidad
  • Política de cookies (UE)
  • Declaración de privacidad (UE)
  • Login
  • Register
jueves, enero 8, 2026
Noticias de Israel
  • Inicio
  • FDI
  • Gaza
  • Terrorismo
  • Mundo
  • Zona de guerra
  • Siria
  • Irán
  • Antisemitismo
  • Tecnología
  • Arqueología
Noticias de Israel

Portada » Zona de guerra » Polonia compra vehículos Baobab-G para tender minas tras lecciones de la guerra en Ucrania

Polonia compra vehículos Baobab-G para tender minas tras lecciones de la guerra en Ucrania

7 de enero de 2026
Polonia compra vehículos Baobab-G para tender minas tras lecciones de la guerra en Ucrania

Polonia firmó un contrato de 240 millones de euros con Huta Stalowa Wola para fabricar vehículos de minado Baobab-G que reforzarán su defensa.

Contrato Baobab-G por 240 millones y lecciones de la guerra en Ucrania

Polonia reforzó sus medios de ingeniería de combate y negación del terreno tras cerrar un acuerdo por 240 millones de euros con Huta Stalowa Wola para fabricar vehículos automatizados sobre orugas Baobab-G. TVP World informó a finales de diciembre de 2025 que el contrato fija entregas hasta 2029 y que incorpora lecciones de la guerra entre Rusia y Ucrania, donde campos de minas densos y de colocación rápida resultaron decisivos dentro de esquemas defensivos.

La adquisición partió de una experiencia de combate severa. La guerra en Ucrania demostró con claridad el efecto de campos de minas emplazados con criterio para frenar, desviar y desgastar avances acorazados. Fuerzas ucranianas usaron minas dispersas con el fin de provocar disrupciones logísticas y tácticas en columnas mecanizadas rusas. Planificadores polacos analizaron esos hechos y extrajeron lecciones sobre la necesidad de medios rápidos, flexibles y con integración digital para modelar el terreno.

El acuerdo consolidó un programa de modernización con metas temporales claras. Las entregas previstas hasta 2029 establecen un horizonte de despliegue escalonado y permiten entrenar tripulaciones y mandos dentro de redes de mando enlazadas. La planificación se alineó con un enfoque nacional que busca negar territorio y crear capacidad orgánica para configurar ejes de avance, con sistemas que aceptan coordenadas de GPS y que se integran en cartografía digital de uso táctico.

El proceso puso en primer plano a Huta Stalowa Wola, filial de Polska Grupa Zbrojeniowa, como socio de referencia. La opción reafirmó una voluntad de reforzar ingeniería de combate con soluciones nacionales. Además, la decisión se apoyó en la constatación de que campos de minas densos y de activación rápida aportan efectos defensivos desproporcionados frente a formaciones mecanizadas superiores, siempre que los mandos los ubiquen con criterio y los enlacen con fuegos y reconocimiento disponibles.

Especificaciones clave del Baobab-K sobre chasis Jelcz 8×8

  • Seis lanzadores automatizados, hasta 100 minas antitanque por lanzador: 600 por vehículo.
  • Campos de hasta 1.800 metros y velocidades entre 3 y 20 km/h.
  • Recarga completa en menos de 30 minutos con tripulación de dos personas.
  • Paquete con ordenador a bordo, GPS, odómetro, terminal cartográfico digital y radio VHF.
  • Chasis Jelcz 8×8, autonomía de 650 km, 85 km/h, ángulo de ataque de 36° y vadeo de 1,2 metros.

Integración sobre chasis Krab para movilidad y despliegue rápido

El Baobab-G adoptó una versión sobre orugas del sistema polaco Baobab-K, esta vez integrada en una plataforma derivada del chasis del obús autopropulsado Krab de 155 mm. Esa configuración transfirió al sistema la movilidad todoterreno y la resistencia en combate del Krab. Además, añadió capacidad para desplegar campos de minas con rapidez y autonomía dentro de escenarios operativos complejos que exigen tránsito fuera de carretera y protección acorde frente a amenazas.

La flota quedará estructurada en torno a un enfoque dual complementario. El Baobab-K con ruedas prioriza movilidad vial de alta velocidad para retaguardia y despliegue rápido, mientras el Baobab-G aporta tracción sobre orugas para atravesar humedales, masas boscosas y corredores fuera de carretera que resultan clave en la defensa oriental de la OTAN. Esa combinación incrementa de forma notable la capacidad para modelar el terreno en operaciones defensivas y ofensivas.

El acuerdo de Huta Stalowa Wola se suma a un contrato independiente de 2023 mediante el cual Polonia encargó veinticuatro vehículos Baobab-K con ruedas, con entregas previstas entre 2026 y 2028. Ambos programas configuraron un enfoque dual claramente diferenciado: la variante sobre ruedas cubre traslados rápidos por vías y áreas accesibles, mientras la variante sobre orugas asegura maniobra táctica sostenida en suelos blandos y terrenos difíciles donde las plataformas con ruedas afrontan riesgo de inmovilización.

La elección de un chasis derivado del Krab manifestó prioridad por movilidad real y continuidad de operación bajo desgaste. El diseño sobre orugas tolera obstáculos y pasos complicados con mayores márgenes que un camión. Esta base permitió integrar equipos, alimentación y protección que sostienen la actividad del sistema durante tránsitos prolongados y que facilitan despliegues en áreas sin infraestructura vial suficiente para plataformas con ruedas operativas militares en campo.

Sustitución del Kroton soviético y viraje a soluciones digitales

La compra confirmó una voluntad de retirar gradualmente sistemas de colocación de minas heredados de la era soviética, con el Kroton como referencia principal. Esta plataforma de la Guerra Fría se basó en el transporte oruga MT-LB y permanece en servicio nominal. Sin embargo, su automatización limitada y controles analógicos no responden a exigencias de una guerra en red que requiere integración de sensores, navegación precisa y mando enlazado de unidades dispersas.

La entrada del Baobab-G orientó la doctrina nacional hacia soluciones digitales. La prioridad se centró en plataformas con GPS, terminal cartográfico digital y comunicaciones que permiten mando enlazado. Esta transición mejora la coherencia de la red de fuegos y la oportunidad de los cierres de ejes mediante campos de minas, con criterios definidos desde centros de control y con retroalimentación inmediata sobre extensión, densidad y trazado de los obstáculos implantados.

Con esa decisión, Polonia sustituyó cuadros de control analógicos por estaciones digitales que favorecen planeamiento preciso y supervisión de tareas. La orientación digital permite registrar rutas, ajustar densidades y alinear sectores minados con esquemas de bloqueo definidos a nivel de brigada o división. La doctrina planteó una retirada gradual del legado soviético y consolidó un estándar nacional de colocación de minas compatible con enlaces de datos y posicionamiento por satélite.

El paquete electrónico del Baobab-K ilustra la dirección tomada: ordenador a bordo, GPS, odómetro, terminal cartográfico digital y radio VHF. Esa base tecnológica sirvió como referencia para articular una familia de sistemas con comunes denominadores digitales. Polonia consolidó así una arquitectura que favorece mando enlazado y distribución de datos, con énfasis en navegación precisa y ocultación mediante lanzagranadas de humo cuando la situación exige negar observación directa del adversario en marcha.

Doctrina polaca: negación del terreno y sincronización de fuegos en red

En la doctrina operativa, los sistemas Baobab funcionan como herramientas dinámicas de guerra de maniobra y no como barreras pasivas. Las unidades los emplean para cubrir retiradas, sellar rupturas y retrasar la logística enemiga detrás del frente. Al integrarse con artillería, drones y reconocimiento polacos, los campos de minas actúan como obstáculos y trampas coordinadas dentro del sistema de fuegos, con una intención de control del ritmo táctico constante.

Especialistas consultados por Army Recognition definieron el contrato del Baobab-G como un multiplicador de fuerza defensivo, al otorgar a los mandos instrumentos para negar territorio y moldear de forma activa el campo de batalla frente a fuerzas mecanizadas superiores. “Esto va más allá de la simple defensa”, afirmó un alto responsable militar polaco bajo anonimato. “Se trata de controlar el ritmo de un combate y de forzar entradas en fuegos preparados”.

Los mandos destacaron que la capacidad de minar con rapidez un eje de avance puede ganar tiempo crítico, crear zonas de aniquilación y forzar a un adversario a entrar en fuegos preparados. Esa lógica encaja con el aprendizaje derivado del frente ucraniano, que exhibió disrupciones logísticas y tácticas cuando minas dispersas interrumpieron columnas mecanizadas. La negación del terreno resultó una herramienta para degradar impulso ofensivo y para reconfigurar ritmos operativos.

En ese marco, la negación del terreno dejó de figurar como línea fija y pasó a formar parte de planes de maniobra. Las unidades la aplican para proteger repliegues, cerrar brechas y degradar apoyos en profundidad. La coordinación con artillería, drones y reconocimiento transformó campos de minas en nodos dentro de un sistema de fuegos en red, con actualizaciones desde estaciones digitales y con supervisión de mandos que definen ventanas temporales.

Industria nacional y papel avanzado de Polonia en la OTAN y Europa

La elección de Huta Stalowa Wola, filial de Polska Grupa Zbrojeniowa, expresó una decisión estratégica de profundizar la fabricación nacional de defensa. Junto a beneficios industriales y económicos directos, la producción local asegura resiliencia e independencia en escenarios bélicos en los que entregas exteriores suelen afrontar interrupciones. Polonia priorizó así cadenas de suministro propias para sostener programas de ingeniería de combate que resultan críticos dentro de su postura defensiva actual.

Desde 2026, el Ejército polaco figura entre las pocas fuerzas de la OTAN que invierten de manera activa en colocación de minas automatizada a gran escala. Esa posición sitúa a Polonia como baluarte de primera línea y como referente doctrinal en la integración de sistemas de negación del terreno dentro de operaciones modernas de armas combinadas. La incorporación conjunta del Baobab-G y el Baobab-K marcó un giro profundo en el enfoque europeo sobre guerra de movilidad.

Aunque los carros de combate y la artillería de largo alcance concentran atención pública, sistemas como el Baobab-G asumieron un papel silencioso y central en la defensa terrestre polaca. En futuros conflictos, el resultado no dependerá solo de potencia de fuego, sino también de control efectivo del espacio y de la forma en que se desarrolla la batalla. La negación del terreno reforzó esa ambición con proyectos escalables y con integración digital.

El calendario de entregas hasta 2029, unido al contrato por 240 millones de euros, permitió ordenar inversiones y ritmos de formación. Las autoridades apostaron por alcanzar disponibilidad gradual y por validar procedimientos con unidades operativas. Esa hoja de ruta consolidó capacidades de negación del terreno que se apoyan en plataformas con ruedas y sobre orugas, con el objetivo de sostener defensa avanzada y de generar efectos de disuasión regional dentro del marco atlántico.

© 2017–2025

Welcome Back!

Login to your account below

Forgotten Password? Sign Up

Create New Account!

Fill the forms below to register

All fields are required. Log In

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In
No Result
View All Result
  • Inicio
  • FDI
  • Gaza
  • Terrorismo
  • Mundo
  • Zona de guerra
  • Siria
  • Irán
  • Antisemitismo
  • Tecnología
  • Arqueología

© 2019 - 2025 Todos los derechos reservados.