AFRL encargó a Leidos el diseño de Mayhem, un demostrador hipersónico con scramjet para ataque e ISR. El programa busca arquitectura modular, mayor alcance y carga útil.
Contrato con Leidos y enfoque de ingeniería digital para Mayhem
En diciembre de 2022, el Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea de Estados Unidos (AFRL) entregó a Leidos el programa Mayhem para avanzar el diseño de un sistema hipersónico de respiración aérea con dos fines: ataque y obtención de inteligencia, vigilancia y reconocimiento. En documentación pública, Mayhem figura como un demostrador “expendable” de clase mayor, con motor scramjet y una arquitectura modular pensada para portar cargas útiles distintas según misión.
Ese planteamiento prioriza la integración de cargas útiles y la repetibilidad de ingeniería por encima de la fabricación inmediata de un avión operativo. La descripción del contrato fijó tareas iniciales para dos revisiones de ingeniería —requisitos del sistema y diseño conceptual— dentro de un entorno de ingeniería digital. El trabajo se concentra en modelos de sistemas, interfaces, tolerancias y trazabilidad de requisitos, con el objetivo de construir un paquete técnico que habilite prototipos posteriores.
El método intenta reducir iteraciones físicas costosas que suelen aparecer cuando un programa pasa del diagrama a la estructura y del túnel de viento al vuelo real. En lugar de apostar desde el inicio por una configuración cerrada, la arquitectura modular busca acomodar cargas útiles intercambiables y mantener claridad sobre cómo se conectan subsistemas críticos. Bajo esa lógica, el valor se desplaza hacia definición de requisitos, control de interfaces y consistencia del diseño en sucesivas fases.

El anuncio del contrato atribuyó al sistema una propulsión scramjet destinada a sostener vuelo a velocidades superiores a Mach 5 y planteó el objetivo de superar en alcance y capacidad de carga útil a sistemas de respiración aérea existentes. También destacó una ruta de transición posterior hacia una capacidad operativa, aunque el programa se presente como demostrador. En paralelo, la denominación “expendable” sugiere decisiones centradas en uso único y menor peso de requisitos de recuperación.
Datos clave que definen el programa Mayhem según fuentes públicas
- AFRL comunicó en diciembre de 2022 un techo contractual de $334 millones y un periodo de ejecución de 51 meses.
- La primera orden de trabajo señaló $24 millones para completar revisiones de requisitos y diseño conceptual en ingeniería digital.
- Leidos anunció en junio de 2024 la finalización de esas dos revisiones dentro de un entorno de ingeniería digital.
- La documentación describe un demostrador “expendable” con scramjet y arquitectura modular para cargas útiles distintas.
- El anuncio de 2024 resaltó modularidad y derechos de datos para el gobierno como elementos centrales del enfoque.
Mach 10, scramjet y los límites físicos del vuelo hipersónico
La etiqueta “hipersónico” fija un umbral práctico a partir de Mach 5, cinco veces la velocidad del sonido, pero la referencia a Mach 10 eleva de forma abrupta las exigencias. En ese régimen, el aire entra al motor a velocidades extremas y el scramjet debe comprimirlo sin etapas móviles de compresor. La mezcla y la ignición deben ocurrir con tiempos de residencia mínimos, mientras el vehículo soporta calentamiento aerodinámico severo en toda la envolvente.
Al subir hasta Mach 10, el tiempo disponible para cada función se reduce y la carga térmica crece en bordes de ataque, cúpulas de sensores y superficies de control. La navegación debe sostener precisión pese a vibraciones, gradientes térmicos y posibles perturbaciones electromagnéticas. A la vez, la comunicación necesita atravesar condiciones que pueden degradar enlaces, justo cuando la misión demanda datos con alta actualidad para que la velocidad no elimine el valor táctico.

La misión ISR añade restricciones concretas sobre sensores, aperturas, enfriamiento y procesamiento en una plataforma que cubre grandes distancias en pocos minutos. La misión de ataque agrega otra capa: el sistema de guía y liberación de la carga útil debe operar bajo presiones dinámicas elevadas, con márgenes estrechos para corregir trayectoria. A esa presión técnica se suma una cadena de mando que requiere información casi en tiempo real para decidir con oportunidad.
En documentos de referencia oficiales, Mayhem aparece como etapa posterior a misiles de crucero hipersónicos actuales y se vincula con la idea de un “bombardero” no tripulado. El término no describe un bombardero clásico con tripulación, retorno y ciclos de mantenimiento; describe un vehículo capaz de transportar efectos, sensores o municiones, con penetración rápida y ventanas cortas de exposición. La condición “expendable” concentra el valor en motor, control, guía y carga útil.
Portafolio hipersónico, HACM y el estado público de Mayhem a 2026
Mayhem se inserta en un periodo en el que la Fuerza Aérea abrió otras líneas hipersónicas, entre ellas el Hypersonic Attack Cruise Missile (HACM). Ese misil se concibió para integrarse con tecnologías desarrolladas junto a DARPA y, por diseño, mantener compatibilidad con plataformas de lanzamiento existentes. En la discusión presupuestaria reciente, solicitudes y asignaciones para HACM aumentaron de un ejercicio a otro, dentro de una cartera hipersónica más amplia.
El mismo marco presupuestario que menciona a Mayhem subrayó que esa cartera todavía busca estabilidad de requisitos, calendario y financiación plurianual. A febrero de 2026, la imagen pública del programa sigue marcada por documentación limitada y por referencias que lo ubican fuera de una consolidación plena como “programa de registro” con misión, requisitos y financiación estables a largo plazo. Los documentos presupuestarios recientes reflejan, además, oscilaciones en el volumen total solicitado para investigación hipersónica.

En junio de 2024, Leidos informó que completó las revisiones de requisitos y diseño conceptual y describió la ejecución mediante un entorno de ingeniería digital. El anuncio incluyó un modelo organizativo denominado “system design agent”, con participación de entidades industriales y académicas. También puso el foco en arquitecturas modulares y derechos de datos para el gobierno, elementos que suelen determinar quién puede modificar un sistema o sustituir componentes a lo largo del programa.
Ese anuncio reconoció tensiones temporales de financiación, a la vez que el equipo mantuvo la hoja de ruta técnica con AFRL. En el contexto industrial, Leidos aparece en información corporativa y financiera como un contratista con actividad en desarrollo de armas hipersónicas, dentro de un entorno de demanda creciente y contratos acelerados, aunque algunos programas afrontan revisiones de coste, calendario y madurez tecnológica. Esa presión convive con bancos de prueba, instrumentación y campañas de ensayo difíciles de encajar en una secuencia lineal.
